Sanidad subasta por 180.000 euros un gran velero de 29 metros de eslora que perteneció al narco ‘Jóker’, huido de la justicia

El Plan Nacional sobre Drogas vende este barco interceptado en septiembre de 2022 con 1.275 kilos de cocaína que tenían en el mercado valor de 65 millones. El cabecilla de la red está huido

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Vista lateral de un gran velero blanco de dos mástiles amarrado en un muelle adoquinado. El cielo es azul claro, el agua tranquila.
El velero que subasta Sanidad pro 180.000 euros. (Escrapalia)

El Ministerio de Sanidad, a través de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, ha sacado a subasta pública un lujoso velero de 29 metros de eslora que actualmente está amarrado y custodiado en la Escuela Naval Militar de Marín (Pontevedra). El barco se llama Tambo, aunque se hizo famoso cuando tenía otro registro, el ‘WK London’. El velero fue apresado por Vigilancia Aduanera e septiembre de 2022 en una operación de narcotráfico internacional que pretendía introducir en España 1.275 kilos de cocaína. El alijo fue intervenido en aguas del Atlántico a bordo de un velero procedente de Brasil. El precio de salida es de 180.000 euros y las pujas se pueden realizar hasta el 16 de julio.

El activo sale a subasta a través del portal especializado ‘Escrapalia’ y, según Sanidad, se trata de “una excelente e inusual ventana de oportunidad para inversores privados, astilleros especializados en reformas integrales y empresas dedicadas al chárter náutico de alto nivel”. El buque es una embarcación singular de tipo ketch custom, es decir, con dos mástiles y que fue construido a medida para un cliente específico, que cuenta con casco de acero naval de alta resistencia y superestructura de aluminio por los reconocidos astilleros Liman JSC.

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Con unas dimensiones de 28,9 metros de eslora, 8 metros de manga y 3,60 metros de calado, el barco “está plenamente capacitado para navegaciones de altura”, de ahí su alto precio de subasta. Tiene una planta propulsora basada en un motor diésel Caterpillar 3196 de 490 HP, dos grupos electrógenos Cummins Onan y equipamiento avanzado de maniobra hidráulica de la firma Harken. “Su interior destaca por unos acabados de gran calidad y una versátil habitabilidad que integra un amplio salón principal, puente de mando protegido, zona de descanso con bar y un total de 8 sollados adaptados con baño independiente”, señala la web que lo vende. Los interesados pueden ir a Pontevedra a examinar el velero el 2 de julio.

Interior de un yate con paneles de madera, un puesto de mando con dos sillas y pantallas, sofás beige, una mesa baja y una TV en un mueble.
Vista detallada del lujoso interior de un yate, que incluye un puesto de mando con instrumentos de navegación, sofás cómodos y una televisión, destacando su elegante diseño y acabados en madera. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El presunto cabecilla de la red de narcos que fletó este velero, Eduardo Alfonso Amato Ruiz de Gauna, alias ‘Jóker’, está actualmente prófugo de la justicia y con una orden internacional de búsqueda. El resto de su grupo criminal, hasta 11 personas, fueron condenadas en mayo de 2025 por la Audiencia Provincial de Las Palmas a penas de entre dos años y 14 años de prisión. El velero, antes de ser apresado, partió de Brasil con destino a Canarias. Desde allí, la intención era llevar la droga hasta Alicante. Los agentes encontraron 52 fardos grandes y uno pequeño que contenían 1.275 kilos brutos de cocaína, con una riqueza del 78,56%, valorados en 64,8 millones de euros.

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Dinero para luchar contra el narco

El dinero recaudado por el Fondo de Bienes Decomisados se destina a revertir en la sociedad los daños ocasionados a la misma por las drogodependencias y el narcotráfico. Así, se financian programas de prevención de toxicomanías, asistencia de drogodependientes e inserción social y laboral de éstos. En 2024 (últimos datos oficiales), el Fondo de Bienes Decomisados obtuvo 20,1 millones tras subastar vehículos, barcos, viviendas y joyas. Cantidad que fue de 28,3 millones en 2023; unos 31,9 millones en 2022 y 31 millones en 2021, es decir, un total de 111,3 millones de euros en cuatro años. Todo ello gracias a 7.700 sentencias en las que los jueces han autorizado la subasta de estos bienes para que las propiedades que fueron utilizadas por los narcos o adquiridas con los beneficios de las drogas tengan algún retorno a la sociedad.

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