El inhalador no basta para controlar el asma infantil, según expertos: “El uso exclusivo se asocia a un mayor riesgo y a una peor evolución”

El control del asma infantil requiere chequeos periódicos y un tratamiento individualizado para cada niño

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Una niña utiliza una máscara de nebulización. (SEICAP)
Una niña utiliza una máscara de nebulización. (SEICAP)

La Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) calcula que uno de cada diez niños españoles padece asma infantil. Se trata de una de las enfermedades respiratorias crónicas más comunes entre los menores de edad del país, que provoca tos, pitos, presión en el pecho, sensación de ahogo...

El asma infantil no es especialmente diferente al que padecen los adultos, pero sí presenta desafíos especiales y, de hecho, es una de las principales causas de visitas a urgencias, hospitalizaciones y ausencia de la escuela. Los expertos avisan de que muchas de las crisis asmáticas son prevenibles si se maneja bien la enfermedad, pero con el inhalador no es suficiente.

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Según la SEICAP, el uso exclusivo de medicaciones de rescate, como los broncodilatadores, no permite controlar adecuadamente el asma. Estos tratamientos consiguen aliviar los síntomas rápidamente, pero sus efectos son temporales y no actúan sobre el problema de fondo. “En pacientes con síntomas infrecuentes o leves pueden ser útiles en momentos concretos, pero con frecuencia se tiende a infravalorar la enfermedad. El uso exclusivo de la medicación de rescate se asocia a un mayor riesgo de crisis graves y a una peor evolución del asma”, apunta el doctor Javier Torres Borrego, coordinador de la Unidad de Alergología y Neumología Pediátrica del Hospital Reina Sofía de Córdoba y presidente de la SEICAP.

Controlar el asma antes de la crisis

Las crisis asmáticas son los episodios que más alertan a las familias, pero “no siempre coinciden con todo lo que está ocurriendo en los bronquios”, explica el doctor Jaime Lozano Blasco, coordinador del Grupo de Trabajo de Alergia Respiratoria y Asma de la SEICAP. Durante una crisis asmática, estos conductos se estrechan, se inflaman y pueden acumularse secreciones en su interior. Con el uso de inhaladores broncodilatadores, los síntomas se reducen y el niño puede encontrarse aparentemente bien, pero “el proceso inflamatorio puede mantenerse”, apunta.

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Episodio: ¿Se puede controlar el asma?.

“Estos episodios no aparecen de forma aislada, sino en el contexto de una enfermedad que requiere un seguimiento continuado y un enfoque preventivo para evitar recaídas y problemas a largo plazo”, insiste el doctor Torres. Por ello, ambos expertos insisten en trabajar para controlar la enfermedad y prevenir las crisis antes de que ocurran.

“Un diagnóstico adecuado, un seguimiento regular y un tratamiento preventivo bien utilizado permiten que los niños con asma se desarrollen con normalidad y participen en todas las actividades propias de su edad”, añade el doctor Lozano. Limitar la exposición a desencadenantes conocidos del asma, evitar fumar delante de los niños y promover un estilo de vida activo son algunas de las recomendaciones a seguir que ayudan a prevenir estas crisis.

Además, los doctores recomiendan un seguimiento periódico con el pediatra, así como disponer de un plan de acción individualizado para cada niño, consensuado con el médico, que ayude a las familias a saber cómo actuar ante un empeoramiento del asma. “El objetivo es evitar las exacerbaciones y mantener una buena evolución de la enfermedad a largo plazo”, concluye el doctor Torres.

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