Juanma Moreno pierde la mayoría absoluta en Andalucía y no consigue evitar el “lío” de gobernar con Vox: “No hemos sacado matrícula de honor, pero sí sobresaliente”

El PP ha seguido siendo la fuerza dominante en Andalucía, aunque el nuevo reparto de escaños deja al presidente sin margen para gobernar en solitario

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El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno: "Era complicado. Nos hemos quedado a dos escaños. No hemos sacado matrícula de honor, pero hemos sacado un sobresaliente"

Juanma Moreno ha ganado las elecciones andaluzas y seguirá al frente de la Junta, pero ha perdido la mayoría absoluta que había blindado su Gobierno durante la última legislatura. El presidente andaluz y candidato del Partido Popular se ha vuelto a imponer este domingo en las urnas, aunque con un resultado más ajustado del que esperaba el partido y muy lejos del control absoluto que logró hace cuatro años. Con el escrutinio prácticamente completado, los populares han obtenido 53 escaños en el Parlamento andaluz, dos menos de los necesarios para conservar la mayoría absoluta.

La victoria ha permitido a Moreno mantener al PP como fuerza hegemónica en Andalucía y conservar el control político de la comunidad más poblada de España, pero el nuevo reparto parlamentario ha cambiado por completo el escenario de la próxima legislatura. El presidente andaluz necesitará ahora el respaldo de Vox para garantizar la investidura y sostener la estabilidad de su futuro Gobierno, justo el escenario que el PP había tratado de evitar durante toda la campaña.

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La noche electoral en la sede de los populares andaluces ha transcurrido entre la euforia de la victoria y la sensación evidente de oportunidad perdida. Sonaba ‘Kilómetro Sur’, se escuchaban gritos de “¡presidente!” y la militancia celebraba que Moreno hubiera vuelto a ganar las elecciones. Pero conforme avanzaba el escrutinio, también se consolidaba la idea de que el PP no había logrado retener la mayoría absoluta histórica que conquistó en 2022.

Moreno ha intentado construir desde el primer momento un relato optimista del resultado. Y, en parte, los números le daban argumentos. El PP ha ganado las elecciones con 1.724.678 votos, casi 150.000 más que hace cuatro años, y ha vuelto a imponerse en las ocho provincias andaluzas. Sin embargo, el crecimiento en votos no se ha traducido en más poder parlamentario. Los populares han pasado de 58 diputados en 2022 a 53 escaños, perdiendo cinco representantes y quedándose a dos de la mayoría absoluta.

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“No hemos sacado matrícula de honor, pero sí sobresaliente”, ha resumido Moreno durante su comparecencia ante los militantes. El presidente andaluz ha reconocido que el PP se había quedado “muy cerquita” del objetivo de gobernar en solitario. “Nos hemos quedado a dos escaños de esa mayoría suficiente”, ha admitido entre aplausos y cánticos de “presidente”.

Una victoria clara, pero sin el control absoluto

Durante buena parte de la noche electoral, en el PP existió la esperanza de conservar los últimos escaños decisivos que permitían mantener la mayoría absoluta. Los populares consolidaban una ventaja amplia sobre el resto de fuerzas políticas y teñían de azul prácticamente todo el mapa andaluz, pero el recuento iba dejando claro que el Parlamento resultante sería mucho más incómodo para Moreno.

El líder popular ha reivindicado especialmente haber ganado en las ocho provincias andaluzas, uno de los objetivos que el PP se había marcado durante la campaña. “No es fácil ganar en estas ocho maravillosas provincias”, ha señalado Moreno, visiblemente satisfecho por el dominio territorial de su partido.

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha celebrado la "importante victoria" obtenida por su partido en las elecciones de este domingo (Francisco J. Olmo - Europa Press)
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha celebrado la "importante victoria" obtenida por su partido en las elecciones de este domingo (Francisco J. Olmo - Europa Press)

Los populares han vuelto a lograr sus mejores resultados en Málaga, donde han conseguido nueve diputados y más de 327.000 votos, y en Sevilla, la provincia más poblada de Andalucía, donde el PP ha obtenido ocho escaños y más de 404.000 papeletas. También se han impuesto en Cádiz, Córdoba, Granada, Jaén, Huelva y Almería, consolidando un mapa electoral ampliamente favorable a Moreno.

Pero el retroceso parlamentario ha acabado eclipsando parte de la celebración. Porque el PP ha aumentado su número de votos respecto a 2022, pero ha perdido cinco escaños y, con ellos, la comodidad política con la que Moreno había gobernado durante la última legislatura.

El presidente andaluz ha tratado de presentar el resultado como un respaldo suficiente para continuar liderando la Junta y profundizar en el proyecto político que inició hace seis años. “Los andaluces nos han dado un mandato claro, que sigamos transformando Andalucía para hacer una tierra mucho más próspera y con mayor bienestar”, ha afirmado. “Ese mandato lo vamos a cumplir”, ha prometido.

Vox vuelve a tener la llave

La nueva aritmética parlamentaria ha devuelto además a Vox una capacidad de influencia que el PP había conseguido neutralizar durante los últimos cuatro años. La formación de Santiago Abascal apenas ha mejorado su resultado respecto a 2022 —ha pasado de 14 a 15 diputados—, pero ese único escaño más le ha bastado para volver a convertirse en decisiva para la gobernabilidad andaluza.

Moreno seguirá liderando el proceso para formar Gobierno, pero necesitará apoyos parlamentarios para garantizar tanto la investidura como la estabilidad de la legislatura. La paradoja para el PP es evidente: Vox apenas ha crecido, pero el retroceso de los populares ha devuelto a la formación ultraderechista una influencia política que parecía amortizada tras la mayoría absoluta de 2022.

Durante toda la campaña, el presidente andaluz había tratado precisamente de evitar ese escenario. Su estrategia se había basado en animar a los votantes a evitar el “lío” que supondría perder la mayoría, reforzar un perfil moderado y centrado en la gestión, apelando al votante de centro y alejándose del tono bronco de la política nacional. El objetivo era concentrar suficiente voto alrededor del PP para conservar la mayoría absoluta y evitar depender de Vox. Pero las urnas han dibujado finalmente un Parlamento mucho más fragmentado.

Moreno, aun así, ha evitado hacer referencias directas a Vox durante su intervención. El líder popular se ha limitado a reivindicar que “la democracia ha hablado” y que corresponde al PP, como “fuerza mayoritaria”, asumir “la responsabilidad de formar gobierno y gobernar”. “Este candidato aspira a dar cuatro años más de reformas y estabilidad”, ha asegurado.

El presidente del PP-A y candidato a la reelección de la Presidencia de la Junta, Juanma Moreno (Francisco J. Olmo / Europa Press)
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno (Francisco J. Olmo / Europa Press)

La jornada electoral se ha desarrollado con normalidad en los más de 3.700 colegios electorales repartidos por toda Andalucía y en las cerca de 10.400 mesas habilitadas para la votación. Más de 178.000 andaluces habían solicitado además el voto por correo en unas elecciones seguidas con enorme atención política tanto dentro como fuera de la comunidad.

La reelección de Moreno ha confirmado que el PP sigue siendo la fuerza dominante en Andalucía y mantiene intacta su posición como principal referencia política de la comunidad. Pero la pérdida de la mayoría absoluta ha modificado por completo el equilibrio parlamentario y ha obligado a los populares a regresar a la política de pactos apenas cuatro años después de haber firmado el mayor triunfo electoral de su historia en Andalucía.

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