Uno de los pasajeros del MV Hondius, el crucero con hantavirus, lamenta que la tripulación no se tomó “el problema lo suficientemente en serio”: “Era mucho peor de lo que dijeron”

Un brote de hantavirus a bordo del crucero ha dejado tres víctimas mortales y ha provocado el aislamiento de los pasajeros, que se encuentran ya camino de Canarias para ser atendidos

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Ruhi Çenet, uno de los pasajeros del MV Hondius, se lamenta por la gestión que se hizo de la situación en el barco
Ruhi Çenet, uno de los pasajeros del MV Hondius, se lamenta por la gestión que se hizo de la situación en el barco

El crucero MV Hondius partió de la Tierra del Fuego el 20 de marzo, recorrió la Antártida y regresó a Ushuaia antes de iniciar un trayecto hacia el Atlántico sur el 1 de abril. El 6 de abril, un pasajero neerlandés de 70 años comenzó a experimentar fiebre, dolor de cabeza, molestias abdominales y diarrea. Su estado se agravó y murió el 11 de abril por insuficiencia respiratoria.

El capitán del barco, Jan Dobrogowski, comunicó la noticia a bordo al día siguiente: “Es mi triste deber informaros de que uno de nuestros pasajeros murió de forma repentina anoche. Trágico como es, fue debido a causas naturales, o eso creemos. Además, cualesquiera que sean los problemas de salud a los que se enfrentaba, según el doctor, no son infecciosos, así que el barco es seguro en ese sentido”.

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El médico de a bordo, un británico de 56 años, es el caso más grave actualmente y permanece en estado crítico, aunque “más estable” ya según la ministra de Sanidad, Mónica García, tras atender a los pasajeros durante casi un mes.

En el vídeo del anuncio del capitán, este dice: “Hace unos días, el caballero enfermó, y su pareja también está a bordo. Le hemos brindado cuidados intensivos durante los últimos días, especialmente en las últimas 24 horas. Por desgracia, el caballero murió anoche. ¿Qué significa esto ahora, para las próximas 24/48 horas? Esto es un poco duro a veces, porque es un ‘¿qué hacemos?’. Como probablemente ya hayan notado, el amanecer no estaba delante de nosotros esta mañana, sino que estaba ya al este de nosotros. Hemos puesto rumbo a Tristan. Vamos directos al puerto de Tristan, donde mañana por la mañana tenemos una cita con las autoridades, en la que tendremos que encargarnos de algunas formalidades necesarias. Después, continuaremos con el resto del trayecto“, puede escucharse decir al capitán en el video grabado a bordo por Ruhi Çenet, documentalista y blogger turco.

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El capitán Jan Dobrogowski anuncia la muerte de un pasajero a bordo del MV Hondius el 12 de abril de 2026 (Reuters, RUHI ÇENET)

“La situación era mucho peor de lo que nos dijeron”

El creador de contenido se lamenta por la, considera, poca seriedad con la que se trató el asunto a bordo. Ruhi, que embarcó en el crucero el 1 de abril, recuerda que el ambiente al empezar el viaje era tranquilo, con 88 pasajeros y 59 tripulantes, la mayoría aficionados a la ornitología y de edad avanzada.

La situación cambió el 12 de abril con el anuncio de la primera muerte: “Cuando uno de los pasajeros murió durante un viaje de un mes en un buque de expedición, sinceramente pensé que se debía a las duras condiciones del océano. Pero resulta que la situación era mucho peor de lo que nos dijeron".

El creador de contenido desembarcó el día 24, pero el crucero siguió su camino después. “Apenas un día después de que dejé el barco, también murió la mujer de la persona que había muerto. Y tras la muerte de una tercera persona, quedó claro que había hantavirus a bordo, un virus transmitido por roedores para el que no existe tratamiento. Solo después se comprendió que la primera persona que murió, en realidad, falleció a causa de este virus. Ahora, el único médico del barco también está luchando por su vida”, relata.

Cenet lamenta que se tomase como una certeza el que la muerte del hombre había sido natural, sin tener en cuenta la posibilidad de que no lo fuese. “No tomaron el problema lo suficientemente en serio”, se lamenta. El día a día, cuenta, no cambió: “Seguimos comiendo todos juntos… y no llevábamos mascarillas”, pero Ruhi y su camarógrafo se aislaron voluntariamente: “No sabíamos que era un virus, pero simplemente tomamos precauciones”.

Un brote de hantavirus en el crucero MV Hondius ha causado la muerte de al menos tres personas y ha activado las alarmas sanitarias. Mientras la OMS y el Gobierno español coordinan la llegada del barco a Canarias, las autoridades locales aseguran no tener información oficial.

Los pasajeros interactuaron con la población de la isla habitada más remota del mundo

El barco fondeó días después frente a Tristán de Acuña. Cenet expresa su preocupación por esa escala: “Ojalá no hubiéramos desembarcado allí después de la primera muerte, porque junto con nosotros había cien pasajeros más, y estuvieron interactuando con los isleños. Ese es uno de mis remordimientos, porque la isla es la más remota y no cuenta con suficientes centros médicos ni con suficientes doctores”.

El viaje debía concluir en el día 36, pero Cabo Verde denegó el atraque por el brote de hantavirus. “Todos los pasajeros están atrapados en una situación de cuarentena desconocida. Gracias a todos los que se preocuparon. Tuve suerte, pero mi mente sigue con las personas que aún están en el barco. Y a pesar de todo, logramos llegar a Tristan da Cunha, el asentamiento habitado más remoto del mundo, que era la razón por la que emprendimos este viaje, y allí filmamos nuestro documental”, cuenta.

No se tomó ningún protocolo tras la primera muerte

Y se lamenta, de nuevo, por la gestión de la situación: “Ojalá la administración del barco hubiera tomado este problema más en serio desde la primera muerte. Deberían haber considerado que podría tratarse de una enfermedad contagiosa. Las personas que podrían haber estado portando el virus debieron ser puestas en cuarentena. Pero todos seguían juntos, se comía en grupo y las actividades grupales continuaron. Además, antes de un viaje tan largo, se deberían haber exigido análisis de sangre a los pasajeros antes de embarcar. Estoy siguiendo de cerca la situación actual del barco y seguiré compartiendo cualquier información necesaria”.

Cenet desembarcó el 24 de abril en Santa Elena con una veintena de pasajeros. Al día siguiente voló a Sudáfrica, el mismo día que lo hizo la esposa de la primera víctima, que falleció un día después. “Estaba en una silla de ruedas (…) Tenía la cabeza baja. Al parecer, la enfermedad comenzaba a afectarle”, recuerda. Tras la muerte de su marido, otros pasajeros la acompañaron para consolarla.

Desde Sudáfrica, Cenet y su camarógrafo volaron a Estambul. “Cuando llegamos a Turquía, nos dijeron que, mientras no presentáramos síntomas, no teníamos que hacer cuarentena en ese momento”, señala. El Hondius, en cuarentena frente a Cabo Verde, partió después rumbo a Canarias. Un conocido que permanece a bordo le ha informado de que los pasajeros están ahora aislados en sus camarotes y llevan mascarillas. “Creo que este tipo de barcos debería contar con algún tipo de laboratorio o equipo necesario” en caso de brotes, apunta Cenet, quien señala que los pasajeros pagaron unos 10.000 dólares cada uno por la travesía.

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