Las claves del pique mortal en la M-30 suspendido por la fuga de un acusado: una carrera a más de 170 kilómetros comportándose como si fueran coches de Fórmula 1

La jueza emite una orden de búsqueda y captura internacional ante las sospechas de que uno de los acusados haya abandonado el país

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Juicio contra dos conductores por el homicidio de un hombre en una carrera mortal en la M30. (Europa Press)
Juicio contra dos conductores por el homicidio de un hombre en una carrera mortal en la M30. (Europa Press)

La presidenta del tribunal en la Audiencia Provincial de Madrid, Rosa Quintana, se ha visto obligada a suspender el juicio que investiga un pique entre dos personas en la M-30 de Madrid que terminó con la muerte de un tercer conductor. El motivo ha sido el paradero desconocido de uno de los acusados, quien se encuentra en busca y captura desde el pasado día 15 de mayo. Ante las sospechas de que haya abandonado territorio español, la magistrada ha vuelto a dictar otra orden, esta vez internacional.

El procedimiento judicial estaba dirigido a esclarecer los hechos ocurridos el 25 de julio de 2021, cuando, según la Fiscalía, Francisco M.S. y Rafael M.F participaron en una carrera a gran velocidad. Como consecuencia de lo anterior, el fiscal ha solicitado 15 años de prisión para cada uno de los dos acusados.

El episodio que originó la causa tuvo lugar en los túneles de la M-30 de Madrid, donde, de acuerdo con la versión del fiscal, Francisco M.S., al volante de un BMW acompañado de su novia, y Rafael M.F., quien conducía un Fiat, mantuvieron una competición que alcanzó velocidades superiores a 170 kilómetros por hora. Las cámaras del túnel, exhibidas en el juicio, mostraron cómo compitieron esquivando vehículos y comportándose como si fueran coches de Fórmula 1, lo que provocó la colisión mortal de un vehículo ajeno a la disputa.

A Rafael M.F. se le imputan delitos de conducción bajo la influencia de drogas, conducción temeraria en concurso con homicidio, lesiones y quebrantamiento de la seguridad vial, ya que manejaba sin permiso por pérdida de puntos. La letrada de Francisco dijo que su defendido no condujo temerariamente, sino que incluso fue víctima de una persecución por parte de Rafael, cuyo letrado adelantó que se trató de un accidente consecuencia de una imprudencia de la que se arrepiente.

Tenía un hijo de 11 meses y otro en camino

En su declaración el pasado mes de abril, la viuda, que también es médica, manifestó que en el momento del accidente tenían un hijo de 11 meses y ella estaba embarazada de otro, menores que ahora tienen 5 y medio y 4 años: “Mi vida está hecha añicos”, declaró. También declararon los padres de la víctima, quienes lamentaron haber perdido lo más importante de sus vidas: “No hay dinero que pague esta muerte”, añadieron.

El siniestro tuvo lugar sobre las 20.30 horas del viernes en un aparcamiento ubicado en la plaza de Olavide (Chamberí), y los dos pasajeros, heridos leves, fueron trasladados al hospital

Según señalaron fuentes presentes en la sala a la agencia EFE, todas las partes implicadas habían mostrado su acuerdo en que, si uno de los acusados no comparece, lo correcto era disolver el jurado en lugar de celebrar el juicio únicamente respecto a uno de los procesados.

El abogado Mario Argüelles, representante de la acusación particular que ejercen los padres de la víctima, argumentó que celebrar dos juicios separados podría originar “dos sentencias y una posibilidad grande de contradicciones entre ellas”. Los dos acusados estaban citados a declarar el pasado 15 de mayo, pero solo compareció Rafael, repitiéndose la ausencia de Francisco en la jornada siguiente.

Noticia con información de agencias