Viuda de la víctima del pique en el túnel de M-30: Pido justicia, mi vida se hizo añicos

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Madrid, 9 abr (EFE).- La viuda del médico que falleció el 25 de julio de 2021 en el túnel de la M-30 de Madrid al impactar contra su coche uno de los vehículos conducidos por los dos acusados de ir a gran velocidad por un pique ha pedido justicia en nombre de su marido y ha comentado: "Mi vida se ha hecho añicos".

La Audiencia Provincial de Madrid ha reanudado este jueves el juicio con jurado a Rafael M.F. y a Francisco M.S., para cada uno los cuales el fiscal pide 15 años de prisión.

A Rafael M.F. por supuesto delito de conducción bajo la influencia de drogas en concurso con conducción temeraria con desprecio por la vida de los demás, homicidio, lesiones a un cuarto conductor que resultó herido y contra la seguridad vial al ir al volante sin permiso por pérdida de puntos.

Francisco M.S. está acusado por conducción temeraria con consciente desprecio por la vida de los demás en concurso con homicidio y lesiones.

En la sesión de este jueves ha testificado Laura M.P., viuda de Juan A., médico de 35 años, que falleció en el accidente ocurrido sobre las 11:30 horas en el túnel de la M-30 poco antes de la salida hacia la autovía de Valencia (A-3) cuando volvía a su casa tras salir de trabajar del hospital de la Fundación Jimémez Díaz de Madrid.

La viuda, que también es médica, ha manifestado que en el momento del accidente tenían un hijo de 11 meses y ella estaba embarazada de otro, menores que ahora tienen 5 y medio y 4 años.

La mujer ha relatado que a su marido no le tocaba trabajar ese día, pero fue al hospital unas horas porque era la época del estallido de la pandemia y se necesitaba un refuerzo para atender a enfermos por el covid 19, pues él era especialista en enfermedades infecciosas.

Ha recordado que cuando tenían guardias, desayunaban juntos, pero ese día se quedó dormida, su marido le llamó sobre las 11 de la mañana para decirle que ya salía y al ver que no llegaba, le intentó localizar a través de la Policía y en centros sanitarios hasta que lo encontró en el hospital 12 de octubre de Madrid.

Ha dicho que cuando llegó ella, aún no sabía lo que había ocurrido y que en el hospital le dijeron que había recibido un "un alcance de alto impacto", que le iban a operar, pero que ya estaba en muerte cerebral. "Por lo menos pudo morir en mis brazos en la UCI", ha comentado emocionada.

El fiscal le ha preguntado en qué les ha afectado a ella y a sus hijos la falta de Juan A.. "Éramos un equipo, hacíamos todo juntos y al perderle mi mundo se hace añicos, me afecta en todos los sentidos de mi vida", ha recalcado Laura M.P..

Ha añadido que sus hijos, que siguen en tratamiento psicológico, viven con miedos e inseguridades y le preguntan, "por qué no está papá".

"Mi hijo mayor perdió la sonrisa, que ya va recuperando", ha dicho la mujer, que ya ha sido indemnizada por la compañía aseguradora de los vehículos implicados en algo más de un millón de euros para ella y sus hijos.

Igualmente, han testificado los padres de Juan A., que viven en Lugo, ciudad natal de la víctima. El padre ha dicho: "No hay dinero que pague esta muerte. Perdimos lo más importante de nuestras vidas".

Este jueves también ha declarado como testigo la que en el momento de los hechos era novia de Francisco M.S..

Ha relatado que viajaban en el BMW que conducía Francisco por el túnel de la M-30 y que su entonces novio le dio ráfagas de luz al Fiat que llevaba Rafael M.F. y que cuando le adelantaron, este comenzó a perseguirles, intentar colisionar contra ellos y arrojarles objetos.

La testigo ha dicho que en todo momento sintió miedo y que por eso le pidió a Francisco que acelerara hasta que vio cómo el Fiat chocó con el vehículo de la víctima.

Ha asegurado que siguieron sin parar porque tenían miedo, estaban en shock y querían salir del túnel y que a los 40 minutos, cuando ya estaban más tranquilos, Francisco llamó a Emergencias.

En sesiones anteriores, policías municipales declararon que los acusados recorrieron unos cinco kilómetros en solo unos dos minutos, por lo que estiman que fueron a una media de 140 kilómetros por hora cuando el límite en los túneles de la M-30 es de 70.

Uno de los conductores que circulaban por el túnel ha manifestado que oyó un ruido como de carrera de coches de Fórmula 1 antes del accidente. EFE