Una pareja alquila un Airbnb y descubre que se había estado utilizando para prostituir a una niña de 13 años: “Repugnante”

La policía tuvo que intervenir por miedo a que la chica desapareciera al día siguiente

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Una habitación de hotel. (Pixabay)

Una pareja de propietarios vivió una experiencia que jamás imaginó tras alquilar su vivienda durante una semana a través de Airbnb. Lo que parecía una operación rutinaria terminó con una intervención policial y el descubrimiento de que el inmueble había sido utilizado como base de una red de prostitución que explotaba a una menor de 13 años.

Cinco días después del inicio del alquiler, agentes de la unidad especial RAID irrumpieron en la casa. La puerta principal fue forzada y el interior quedó totalmente revuelto.

Los hechos ocurrieron en Bourges, en el centro de Francia. La vivienda había sido ocupada por varias personas y en el interior encontraron restos de comida, basura y múltiples indicios de la actividad criminal: ropa, ropa interior y preservativos.

Seis personas fueron detenidas, acusadas de integrar una red de prostitución y extorsión, con episodios de violencia contra clientes. Cuatro de ellas, de entre 19 y 22 años, permanecen en prisión preventiva, según ha recogido TF1.

Las sospechas ignoradas

Todo parecía normal. El cliente se presentó como un hombre de negocios, lo que tranquilizó a los propietarios. Sin embargo, el día de la entrega de las llaves surgieron las primeras dudas. El hombre llegó acompañado de una joven que no hablaba, evitaba la mirada y no llevaba equipaje.

“Sentimos que algo andaba mal, pero pensé que tal vez era timidez”, ha explicado el propietario. Días después, se confirmó que la joven tenía solo 13 años y que estaba siendo obligada a prostituirse bajo amenazas de individuos armados.

Logo de Airbnb. (REUTERS/Dado Ruvic)
Logo de Airbnb. (REUTERS/Dado Ruvic)

Intervención urgente para proteger a la víctima

La rapidez de la operación policial estuvo motivada por el riesgo inminente para la menor. “Lo que nos impulsó a actuar con tanta rapidez fue el temor a que la víctima desapareciera en los próximos días”, ha explicado la fiscal Céline Visiedo.

La investigación apunta a una organización que utilizaba viviendas de alquiler temporal como base de operaciones, lo que facilitaba su movilidad y dificultaba su detección. “Se trata de lugares de prostitución efímeros”, ha subrayado la magistrada.

La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal liderada por mujeres dedicada a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual y a la prostitución en un chalet convertido en prostíbulo en Móstoles

Un fenómeno en expansión

El caso no es aislado en Francia. En París, otra propietaria descubrió, gracias a una cámara en la entrada, un flujo constante de hombres que acudían a su vivienda durante el periodo de alquiler. “Tenemos intervalos de 20, 30, 40 minutos, y nunca son las mismas personas”, relató.

Según datos de la Oficina Central para la Represión de la Trata de Personas, el fenómeno ha crecido de forma notable: si en 2016 el 34% de la prostitución se ejercía en inmuebles alquilados, hoy esa cifra alcanza el 93%. “Nos sentimos un poco impotentes. Es grave y es repugnante”, ha recalcado el propietario.

El 93% de la prostitución se ejerce en habitaciones alquiladas. (Adobe Stock)
El 93% de la prostitución se ejerce en habitaciones alquiladas. (Adobe Stock)

Multas dispares

Mientras la legislación sanciona desde hace una década a los clientes con multas de 1.500 euros, los propietarios pueden enfrentarse a penas de hasta 10 años de prisión y multas de 750.000 euros si no actúan ante las actividades.

Por ello, las autoridades recomiendan verificar la identidad de los inquilinos, evitar los pagos en efectivo y no entregar las llaves a terceros no identificados. Ante cualquier sospecha, se debe contactar con la policía y notificar a los ocupantes de que se ha dado aviso.