El préstamo de 90.000 millones a Ucrania, que Hungría condiciona a la reapertura del oleoducto Druzhba, se debate hoy en Bruselas

Kaja Kallas espera que se tomen “decisiones positivas” al respecto del préstamo, bloqueado por Orbán debido al “chantaje político” que, según Budapest, ejerce Ucrania

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El préstamo de 90.000 millones a Ucrania, que Hungría condiciona a la reapertura del suministro de crudo ruso por el oleoducto Druzhba, se debate hoy en Bruselas (Montaje Infobae)
El préstamo de 90.000 millones a Ucrania, que Hungría condiciona a la reapertura del suministro de crudo ruso por el oleoducto Druzhba, se debate hoy en Bruselas (Montaje Infobae)

El 23 de febrero de este año, un ataque ucraniano con drones impactó contra una estación de bombeo rusa que abastecía el oleoducto Druzhba, que a su vez proporciona crudo a países de Europa del Este, principalmente a Hungría y Eslovaquia. El flujo de petróleo por este canal llevaba suspendido desde enero por un ataque ruso, y esto ya había supuesto un enfrentamiento de ambos países contra Ucrania por considerarlo un “chantaje político” relacionado con el rechazo húngaro y eslovaco a una posible incorporación de Ucrania a la Unión Europea.

Como respuesta a esto, Hungría vetó un nuevo paquete de sanciones contra Rusia -habría sido el vigésimo, de haberse aprobado- y el préstamo de 90.000 millones de euros que la UE había acordado conceder a Ucrania en diciembre de 2025. “No habrá dinero” mientras no se restablezcan los flujos energéticos, dijo Orbán, todavía primer ministro durante aquello, al respecto.

El político conservador Péter Magyar, líder del partido Tisza (Respeto y Libertad), celebra su victoria en las elecciones húngaras rodeado de una multitud de seguidores. Las calles se llenaron de simpatizantes que ondeaban banderas y aclamaban a su líder.

“No habrá dinero” hasta que vuelva a fluir petróleo ruso por Druzhba

A finales de marzo se pronunció en la misma línea de nuevo: “Nos gustaría recibir de los ucranianos el crudo que es nuestro y que están bloqueando. No apoyaré aquí ninguna decisión que sea favorable para Ucrania (mientras) los húngaros no recibamos el crudo que nos pertenece”. Ucrania, que asegura que el oleoducto ha sido dañado por Rusia, se ha comprometido de todas maneras a encargarse de su reconstrucción.

El nuevo gobierno de Hungría, encabezado por Péter Magyar, ha mantenido la misma línea que su predecesor. Magyar ha expresado que la situación del oleoducto Druzhba “no es un juego”, reclamando de Kiev la reapertura de la infraestructura en cuanto sea posible, sin “plantear chantajes” a la UE ni a Hungría. “Es como si me invitaran a cenar, acepto y luego empiezo a chantajear, diciendo que si no es lecsó (un plato típico húngaro), haré esto y aquello”, ilustró Magyar.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, confirmó que la Unión había ofrecido apoyo técnico y fondos para reparar el oleoducto. “Los ucranianos han aceptado esta oferta. Los expertos europeos están disponibles de inmediato”, aseguró. La Comisión, a través de su portavoz adjunto Olof Gill, destacó que mantiene contactos constantes con Hungría y Ucrania para facilitar la reanudación del suministro y coordinar los esfuerzos de mediación.

La Comisión Europea, además, ha pedido a todos los Estados miembros que cumplan los compromisos adoptados en el Consejo Europeo de diciembre, cuando los Veintisiete acordaron la concesión del préstamo de ayuda urgente a Ucrania. Mientras tanto, la UE explora alternativas, como destinar los intereses generados por los activos rusos congelados, en caso de que el bloqueo húngaro se mantenga.

FOTO DE ARCHIVO. Trabajadores sustituyen una pieza en el extremo del oleoducto Druzhba en la PCK Raffinerie de la ciudad de Schwedt, en el este de Alemania. 10 de enero de 2007. REUTERS/Tobias Schwarz
FOTO DE ARCHIVO. Trabajadores sustituyen una pieza en el extremo del oleoducto Druzhba en la PCK Raffinerie de la ciudad de Schwedt, en el este de Alemania. 10 de enero de 2007. REUTERS/Tobias Schwarz

Druzhba estará listo “a finales de abril”, Rusia está preparada y la UE se muestra optimista

Por su parte, el Kremlin ha afirmado este martes que Rusia ya está preparada para reanudar el suministro de petróleo por este canal en caso de que Ucrania decidiese poner fin a su “chantaje”. En palabras de Dimitri Peskov, portavoz del Kremlin: “Tal y como están las cosas, ustedes saben que la parte rusa sigue estando técnicamente preparada. Tenemos obligaciones contractuales con Hungría. Pero tras el inicio del chantaje del régimen de Kiev, los suministros se han interrumpido”. “Todo depende del régimen de Kiev, de si abrirán el oleoducto y pondrán fin al chantaje”, afirmó.

Zelenski aseguraba este lunes que el oleoducto “estará listo para funcionar a finales de abril”, pero de acuerdo con información de Reuters, sin embargo, durante la noche del lunes drones ucranianos alcanzaron una instalación de bombeo y distribución de petróleo en la región rusa de Samara, según señaló un responsable del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU). El ataque tuvo como objetivo la estación situada en la localidad de Prosvet, un punto clave dentro de la cadena de suministro del oleoducto Druzhba.

Desde la UE, Kaja Kallas -jefa de política exterior- ha expresado optimismo al asegurar que espera que este miércoles se alcancen “decisiones positivas” respecto al préstamo de 90.000 millones de euros. “Esperamos que mañana se tomen algunas decisiones positivas sobre el préstamo de 90.000 millones”, ha dicho. “Ucrania realmente necesita este préstamo y también es una señal de que Rusia no puede aguantar más que Ucrania. Esto es extremadamente importante en este momento”, añadió.

Helen McEntee, ministra de Asuntos Exteriores irlandesa, hizo eco de esa opinión; “Es realmente importante que, como UE, avancemos en el préstamo de 90.000 millones de euros, que avancemos en el vigésimo paquete de sanciones y que seamos capaces de ejercer tanta presión como sea posible sobre Rusia”, dijo. “Estuve en Ucrania con varios compañeros en las últimas semanas y lo que está muy claro es que nos encontramos en ese punto de inflexión en el que ese préstamo es absolutamente esencial”.