Muere el humorista y cantante Paco Aguilar a los 77 años tras varios años luchando contra una enfermedad

El polifacético artista sevillano dedicó la mayor parte de su vida al espectáculo y la comunicación

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Paco Aguilar en Canal Sur (Canal Sur)
Paco Aguilar en Canal Sur (Canal Sur)

Sevilla y el mundo de la comunicación andaluza se han despertado este martes con una noticia que tiñe de luto el día. Paco Aguilar, el hombre que hizo de la sonrisa y la palabra su mejor herramienta contra la adversidad, ha muerto a los 77 años. La noticia, confirmada por Canal Sur Radio, ha generado una oleada de afecto hacia quien fuera una de las voces más queridas y respetadas de la radiodifusión andaluza, un profesional que demostró que el talento no entiende de limitaciones físicas.

Nacido en Sevilla en 1949, Aguilar fue mucho más que un comunicador; fue un creador total. Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla y formado en las entrañas de RTVE, su trayectoria se extendió durante más de medio siglo, tocando todas las teclas del mundo del espectáculo: desde la música de vanguardia de los setenta hasta los guiones de televisión, la producción y, por supuesto, la radio.

Paco Aguilar en su espacio radiofónico en Canal Sur
Paco Aguilar en su espacio radiofónico en Canal Sur (Canal sur)

Aunque muchos le recuerdan por su faceta frente al micrófono, la carrera de Paco Aguilar se fraguó inicialmente entre acordes. En los años sesenta y setenta, fue una pieza clave en la escena musical como guitarrista, formando parte de grupos tan emblemáticos como Los Amigos de Gines y Yerbabuena. Aquella etapa musical le otorgó un sentido del ritmo y la puesta en escena que, años más tarde, trasladaría con maestría al humor y la televisión.

Fue en la década de los noventa cuando su rostro se hizo familiar en todos los hogares de España. Su participación en el mítico programa de Televisión Española No te rías que es peor le catapultó a la fama nacional. Allí, junto a otros grandes del ingenio, consolidó su faceta como humorista, demostrando que su capacidad para conectar con el gran público era innata. Su estilo, elegante y cercano, le convirtió en un referente de una forma de hacer reír que ya es historia de nuestra televisión.

Un pionero de la inclusión: ‘Andalucía sin barreras’

Sin embargo, si por algo será recordado Paco Aguilar en su tierra, es por su inmenso compromiso social. Durante más de veinte años, fue el alma y la voz de ‘Andalucía sin barreras’, un programa de Canal Sur Radio que se convirtió en un faro de visibilidad para el colectivo de personas con discapacidad. Aguilar no solo informaba; él vivía la causa en primera persona.

Paco Aguilar en 'No te rías que es peor' (RTVE)
Paco Aguilar en 'No te rías que es peor' (RTVE)

Desde los años ochenta, el comunicador convivía con la esclerosis múltiple. Lejos de permitir que el diagnóstico apagara su chispa, Aguilar integró su propia experiencia en su labor profesional. Habló abiertamente de su dolencia en numerosas ocasiones, normalizando la enfermedad y convirtiéndose en un ejemplo de resiliencia. Para él, el micrófono no era solo un trabajo, sino una plataforma para derribar los prejuicios que, a menudo, pesan más que los obstáculos físicos.

Su labor en este ámbito fue tan profunda que el programa no solo fue un éxito de audiencia, sino un referente institucional en la lucha por la accesibilidad y la igualdad de oportunidades. Paco Aguilar demostró que se podía estar en la élite de los medios de comunicación “sin barreras”, literalmente, e impulsando un cambio de mentalidad en la sociedad andaluza.

El silencio de una voz polifacética

En los últimos años, Aguilar se había visto obligado a reducir su actividad pública debido al deterioro de su estado de salud, aunque su legado permanecía intacto en las redacciones de la radio pública andaluza, donde trabajó como guionista, productor y presentador. Su formación multidisciplinar le permitió colaborar con las voces más granadas de la radio nacional, aportando siempre esa visión humanista que le otorgaba su formación en Bellas Artes. Con su marcha, se apaga una forma de entender la comunicación basada en la empatía y el optimismo.