Jessica Bueno responde a Kiko Rivera en ‘¡De viernes!’ tras sus declaraciones: “Él es el primero que se aprovecha”

La modelo detalla el distanciamiento entre Rivera y su hijo y revela cómo afectó la exposición mediática a su familia

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Bueno rompe el silencio y defiende su papel como madre ante las críticas del DJ
La modelo reprocha a Rivera su comportamiento público y su falta de implicación familiar (De Viernes)

Las recientes declaraciones de Jessica Bueno en ‘¡De viernes!’ han generado una amplia repercusión mediática, marcando un cambio respecto a su silencio sobre la relación con Kiko Rivera, padre de su hijo mayor. Bueno afirmó que, tras trece años de convivencia y desencuentros, no tolerará más las declaraciones del DJ.

Según la modelo, “se siente el rey del mundo y se piensa que nosotras no valemos nada cuando él es el primero que se aprovecha”, en alusión al comportamiento de Rivera y sus referencias al pasado común. Esta reacción surge después de que Rivera usara el mismo plató para reprochar a sus exparejas, incluyendo a Irene Rosales y la propia Bueno.

En la entrevista, Bueno denunció que Rivera lleva un mes sin ver a su hijo Fran, y aunque no le ha exigido nada ni entiende el motivo de este distanciamiento, el DJ rehusó acompañar a Fran a una cita con el dentista, alegando que coincidía con el Día del Padre. Este episodio y los trece años de conflictos reflejan el deterioro de la relación parental, según relató Bueno en el programa.

Distancia y reproches

La relación entre ambos pasó de la cordialidad a la incomunicación tras romper la buena sintonía que mantenían en Sevilla, donde ambos cuidaban a Fran. Bueno aseguró que no hubo un motivo claro para el cambio de actitud de Rivera: “Estoy igual que vosotros, no entiendo nada. No le he recriminado ni exigido nada”. Explicó que, tras regresar de Supervivientes: All Stars, notó que Kiko no estuvo pendiente de Fran, y él justificó su ausencia por estar saturado por el divorcio.

Bueno destacó que, durante gran parte de la separación, la atención a Fran recaía en la familia paterna —especialmente Isabel y Agustín Pantoja— y su propia madre, más que en Rivera. Detalló que “mi madre era la que al final dormía con mi hijo, la que se despertaba por las noches y le cuidaba”. Este patrón cambió cuando Irene Rosales entró en la vida de Rivera, mejorando la relación de Fran con su padre.

Bueno afirma que la dinámica pública impuesta por Rivera la llevó a responder para protegerse
La modelo denuncia que la atención a su hijo recaía en las familias y no en Rivera (De Viernes)

También rebatió el reproche económico de Rivera, quien la acusó, igual que a Rosales, de inactividad laboral durante la relación: “No es verdad, en el tiempo que estuve con él trabajaba”. Para Bueno, Rivera utiliza siempre argumentos similares para desacreditar a sus exparejas y justificar sus propios actos.

Bueno subrayó la dinámica de exposición pública instaurada por Rivera, quien recurre a platós y medios para trasladar su versión sobre ella e Irene Rosales. “Creo que es su forma de actuar para justificar sus actos, intenta dejarnos mal a nosotras y es lo que no quiero permitir más”, afirmó.

Silencio y conflicto

Sobre su actitud tras la ruptura, Bueno explicó que durante mucho tiempo guardó silencio y rehízo su vida fuera de Sevilla con Jota Peleteiro. Esa etapa terminó al comprobar la reiteración de ataques públicos, lo que la llevó a defenderse y a evidenciar la dificultad de convivir con Rivera: “Lidiar con él en según qué momentos era muy complicado. Era un niño al que había que hacerle todo cuando yo era una niña aún más chica que él”.

La relación vivió momentos de fricción, como la organización de la Primera Comunión de Fran en 2021, criticada públicamente por Rivera, quien la acusó de no invitar a Anabel o Isabel Pantoja, aunque, según Bueno, no existía relación con esta última.

Kiko Rivera ha roto su silencio y ha hablado de los motivos que le llevaron a poner fin a su relación con la madre de sus hijas

Rivera, sostiene Bueno, se aprovechó de esa situación para exponerla públicamente, confiando en que ella no respondería. El desencuentro se ha agravado por la escasa comunicación y la falta de contacto tras la última entrevista de Rivera.

Bueno afirma que siempre evitó confrontaciones, pero la reiteración de ataques públicos la ha llevado a responder para proteger su imagen y la de su entorno. Finalmente, Bueno insiste en que Rivera debería valorar a la madre de su hijo y lamenta que, pese a conocer la peor versión del DJ, siempre ha buscado mantener la armonía.