Un hombre estuvo cobrando 12.000 euros al mes durante dos años bajo diez identidades falsas: fue descubierto por enviar una carta con una dirección incorrecta

La historia, que comenzó como un expediente administrativo aparentemente normal, terminó convirtiéndose en una compleja investigación policial que reveló una sofisticada red de documentos falsificados

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Un caso de fraude a gran escala ha sacudido recientemente a las autoridades francesas. Durante al menos dos años, un hombre consiguió cobrar miles de euros mensuales en prestaciones sociales utilizando múltiples identidades falsas. La historia, que comenzó como un expediente administrativo aparentemente normal, terminó convirtiéndose en una compleja investigación policial que reveló una sofisticada red de documentos falsificados y un sistema de engaño que permitió al sospechoso obtener importantes cantidades de dinero del sistema público de ayudas. Todo salió a la luz por un error aparentemente trivial: una carta equivocada.

El protagonista del caso es un hombre de 54 años que residía en la localidad costera de La Baule, en el oeste de Francia. Según la investigación, había creado alrededor de diez identidades diferentes que utilizaba para solicitar prestaciones sociales. Gracias a estas identidades falsas, logró cobrar aproximadamente 12.000 euros al mes en ayudas públicas sin levantar sospechas durante un largo periodo de tiempo.

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Las prestaciones procedían de distintos organismos públicos, entre ellos France Travail, encargado de la gestión del desempleo, la Caisse d’Allocations Familiales y la Caisse Primaire d’Assurance Maladie. Cada una de estas instituciones gestionaba expedientes vinculados a identidades aparentemente distintas, lo que permitió que el fraude pasara desapercibido durante bastante tiempo.

El engaño se mantuvo activo hasta que un hecho inesperado puso a los investigadores sobre la pista. En 2024, un hombre acudió a una oficina de la seguridad social francesa para informar de que había recibido una carta que no estaba destinada a él. Ese simple error en la dirección postal llevó a los funcionarios a revisar el expediente del destinatario real y detectar inconsistencias en los documentos asociados.

A partir de ese momento, el departamento antifraude comenzó a investigar con más detalle. Los agentes comprobaron que el documento de identidad vinculado a la carta aparecía relacionado con varios expedientes distintos de beneficiarios de ayudas públicas. Este descubrimiento despertó las sospechas de los investigadores, que decidieron profundizar en el caso para determinar si se trataba de un simple error administrativo o de algo más complejo.

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La investigación terminó revelando un entramado bastante elaborado. El sospechoso era un experto en falsificación de documentos y había conseguido fabricar diferentes identidades completas. Entre los documentos que producía había pasaportes falsos, certificados médicos y otras pruebas administrativas que le permitían justificar solicitudes de ayudas o trámites oficiales. Gracias a estas falsificaciones, podía moverse entre distintas ciudades francesas sin levantar sospechas.

Los investigadores también descubrieron que el hombre había explotado una particularidad del sistema de prestaciones. En determinados casos, los trabajadores que han desarrollado parte de su actividad laboral en Suiza pueden recibir prestaciones por desempleo en Francia. El sospechoso utilizó esta circunstancia para reforzar sus solicitudes y hacer más creíbles sus identidades ficticias.

Durante al menos dos años, esta estrategia le permitió acumular grandes cantidades de dinero procedentes de ayudas públicas. Según las estimaciones de la policía, el fraude alcanzó un total cercano a 239.000 euros. A pesar de la magnitud de la estafa, recuperar el dinero ha resultado complicado, ya que el acusado aseguró haber gastado la mayor parte de la cantidad en apuestas.

El hombre fue detenido por primera vez en marzo de 2025 tras varios meses de investigación por parte de las autoridades. Aunque admitió parte de los hechos durante los interrogatorios, los investigadores no consiguieron localizar el dinero que había recibido de forma fraudulenta. El caso continúa abierto y el acusado deberá enfrentarse a un juicio penal previsto para el año 2027.