Carlos Martínez, el alcalde socialista que se subió a un falso papamóvil y que ahora busca bajarse del municipalismo para conquistar Castilla y León

Alcalde de Soria desde 2007 y líder del PSOE autonómico, afronta su primer examen regional con el reto de trasladar su modelo municipal a una comunidad dominada durante décadas por el PP

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El secretario general del PSOE
El secretario general del PSOE de Castilla y León y candidato a la Presidencia de la Junta, Carlos Martínez (C. Serrano / Europa Press)

Las elecciones autonómicas del 15 de marzo en Castilla y León suponen una nueva tentativa del PSOE por desalojar al Partido Popular de un gobierno que mantiene de forma casi ininterrumpida desde finales de los años ochenta. El candidato socialista, Carlos Martínez Mínguez (Soria, 1973), afronta la campaña como un dirigente de perfil singular en la política regional. Tras relevar a Luis Tudanca al frente del PSOE de Castilla y León en 2025, Martínez se estrena como candidato con la pretensión declarada de trasladar a escala autonómica el modelo político que le ha permitido gobernar Soria desde 2007 con cuatro mayorías absolutas consecutivas.

Ingeniero técnico agrícola de formación y afiliado al PSOE desde los años noventa, Martínez pertenece a la generación de dirigentes socialistas que hicieron carrera desde la política local. Entró en el Ayuntamiento de Soria en 1999 como concejal con responsabilidades en Medio Ambiente, Cultura y Participación Ciudadana, y fue portavoz municipal entre 2003 y 2007, etapa que compaginó con su escaño como procurador en las Cortes de Castilla y León. Aquella experiencia autonómica, breve y lejana en el tiempo, constituye su único precedente institucional fuera del ámbito local antes de su actual candidatura.

Su elección como alcalde en 2007 marcó el inicio de una trayectoria política excepcionalmente estable. Martínez ha encadenado cinco legislaturas consecutivas como regidor y ha logrado mayorías absolutas en las elecciones municipales de 2011, 2015, 2019 y 2023, una continuidad poco habitual incluso en una comunidad caracterizada por la estabilidad política. Desde 2023 compatibiliza la alcaldía con el cargo de diputado provincial.

Ese largo ciclo municipal explica buena parte de su perfil político. Martínez se presenta como un “convencido municipalista” y suele insistir en que la política debe hacerse desde el contacto directo con los ciudadanos. Sus discursos suelen girar alrededor de la despoblación, el equilibrio territorial y los servicios públicos en el medio rural, cuestiones especialmente sensibles en una provincia como Soria, convertida en símbolo de la España vaciada. En sus intervenciones públicas ha defendido con frecuencia la necesidad de una “gobernanza multinivel” en la que ayuntamientos, comunidades autónomas y administraciones europeas actúen de forma coordinada.

El salto a la política autonómica llegó tras la salida de Luis Tudanca de la secretaría general del PSOE de Castilla y León. Martínez fue proclamado líder del partido en 2025 como candidato único, en un proceso marcado por las tensiones previas entre la dirección autonómica y Ferraz. Desde el primer momento trató de presentarse como un dirigente autónomo dentro del partido, alejándose de etiquetas internas. “No soy sanchista ni tudanquista, soy socialista”, afirmó en entrevistas concedidas tras anunciar su candidatura.

El secretario general del PSOE
El secretario general del PSOE de Castilla y León y candidato a la Presidencia de la Junta, Carlos Martínez (PSOE de Castilla y León)

Proyección europea y episodios polémicos

Una parte menos conocida de su trayectoria se desarrolla en el ámbito internacional, donde ha cultivado un perfil ligado al municipalismo europeo. Desde 2024 es miembro del Comité Europeo de las Regiones, donde participa en las comisiones de política de cohesión territorial y de política económica. También forma parte del Consejo de Poderes Locales y Regionales del Consejo de Europa y del comité político del Consejo de Municipios y Regiones de Europa, además de ocupar responsabilidades en la Federación Española de Municipios y Provincias. En ese contexto ha defendido que los criterios de reparto de los fondos europeos tengan en cuenta el impacto de la despoblación.

Su actividad internacional se vincula también con la organización Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU), en la que ha ocupado diversos cargos y desde la que fue designado enviado especial para la Nueva Agenda Urbana ante Naciones Unidas, una función que el propio dirigente socialista ha presentado como una prolongación de su visión municipalista.

Pese a su imagen de gestor local pragmático, Martínez no ha estado completamente al margen de la polémica política. Uno de los episodios más comentados tuvo lugar en agosto de 2024 durante las fiestas de Tardelcuende, en Soria, cuando participó en un desfile subido en un vehículo que simulaba un papamóvil y repartiendo bendiciones con una escobilla de baño a modo de hisopo. La asociación Abogados Cristianos presentó una denuncia por un supuesto delito contra los sentimientos religiosos, finalmente archivada por la Audiencia Provincial de Soria. El propio Martínez reconoció entonces que había cometido una “torpeza” y pidió disculpas a quienes pudieran haberse sentido ofendidos.

Otra controversia menor surgió cuando en un acto público utilizó la denominación “Castilla-León” en lugar de “Castilla y León”, un lapsus que fue aprovechado por sectores leonesistas para cuestionar su conocimiento de la realidad territorial de la comunidad.

El candidato del PSOE a presidir la Junta de Castilla y León, Carlos Martínez, ha avisado de que el PSOE es el único partido que puede combatir los "40 años de gobierno del PP" y ha incidido en que la comunidad "no se puede permitir" que los 'populares' "asuman los postulados de la extrema derecha". (Fuente: PSOE)

Dentro del PSOE su trayectoria refleja una posición política relativamente independiente. En procesos internos anteriores apoyó candidaturas distintas de la de Pedro Sánchez y algunos dirigentes socialistas lo describen como uno de los líderes territoriales menos alineados con la dirección federal. Sin embargo, su candidatura autonómica ha contado con el respaldo visible de dirigentes como el ministro de Transportes, Óscar Puente, también exalcalde, con quien comparte una trayectoria política de raíz municipal.

Martínez ha centrado buena parte de su discurso electoral en los servicios públicos, la vivienda y la lucha contra la despoblación, con propuestas como reservar la mitad de la vivienda pública para menores de 34 años. Su estrategia pasa por trasladar a escala autonómica la imagen de estabilidad política construida durante casi veinte años al frente del Ayuntamiento de Soria, un territorio pequeño que le ha servido de laboratorio político antes de aspirar al gobierno de una de las comunidades más extensas de España.