Francisco Fernández Yuste, orientador laboral: “Sigue la regla de los tres tercios si estás buscando un trabajo”

Divide el día entre la búsqueda de empleo, el desarrollo profesional y el cuidado de la salud mental para afrontar el desempleo de forma equilibrada

Guardar
Francisco Fernández Yuste, orientador laboral,
Francisco Fernández Yuste, orientador laboral, habla sobre la regla de los tres tercios (Composición Infobae)

La pérdida de empleo representa un desafío significativo tanto a nivel personal como profesional. Frente al aumento de la competencia en el mercado laboral y la presión de encontrar nuevas oportunidades, muchas personas buscan estrategias efectivas para gestionar su tiempo y mantener la motivación.

La organización de la jornada diaria y el equilibrio entre distintas actividades se han convertido en elementos clave para afrontar el desempleo de manera más estructurada y saludable. Adoptar un método claro puede marcar la diferencia en la experiencia de quienes atraviesan esta etapa.

Para quienes enfrentan la incertidumbre del desempleo, Francisco Fernández Yuste, orientador laboral, propone, en su cuenta de TikTok (@mejoratuexitolaboral), un enfoque que distribuye el tiempo de forma equilibrada: “La regla de los tres tercios habla de que tienes que hacer tres acciones a las que les tienes que dedicar aproximadamente el mismo tiempo”, señala, estableciendo un método donde el día se divide en bloques claros.

Organización diaria

Según Fernández Yuste, uno de los pilares de esta fórmula consiste en dedicar dos horas diarias a las tareas directas de búsqueda de empleo. En sus palabras: “Uno son todo lo que tiene que ver con buscar trabajo, que si currículum, LinkedIn, hacer networking…”. Este primer tercio se concentra en la acción y la exposición directa en el mercado laboral.

Reservar un espacio concreto para estas actividades permite mantener la constancia y optimizar cada esfuerzo, desde la actualización del currículum hasta el contacto con posibles empleadores o la participación en ferias profesionales. Con una rutina establecida, es posible reducir la ansiedad asociada a la incertidumbre y aumentar la percepción de control sobre el proceso.

Solicitante de empleo presenta su
Solicitante de empleo presenta su currículum durante una entrevista de trabajo (Freepik)

El orientador ubica en otro tercio el fomento de las propias capacidades, al enfatizar: “Segundo bloque de acciones, todo lo que tiene que ver con desarrollar tu atractivo profesional, mejorar aquellas capacidades, competencias, que se relacionen con los puestos que buscas”. La mejora y el aprendizaje continuos, para él, resultan tan cruciales como postularse a ofertas.

Cursos en línea, talleres, lectura de material especializado o la práctica de nuevos idiomas pueden integrarse en este bloque, ayudando a mantener la mente activa y a ampliar el perfil profesional. Así, el tiempo invertido en formación se transforma en una inversión de futuro que puede abrir puertas inesperadas.

La salud mental como pilar

Con frecuencia, el bienestar emocional se deja de lado en estos procesos. Fernández Yuste advierte la importancia de este aspecto al subrayar: “Y el tercer y último bloque, el cuidado de la salud mental. Este bloque muchas veces se olvida”.

Recomienda así reservar dos horas diarias para preservar la estabilidad psicológica durante la búsqueda laboral. Actividades como el ejercicio físico, la meditación, el contacto social o el simple descanso ayudan a contrarrestar el desgaste emocional y favorecen una actitud más positiva ante los retos cotidianos.

Los jóvenes comenzaron a buscar trabajo mediante TikTok y otras redes sociales

Sobre la dedicación total ideal, precisa: “Si estás en situación de desempleo, como mucho, invierte seis horas al día en lo que te voy a decir y, si estás trabajando, pues el tiempo que puedas”. Para quienes ya tienen trabajo, sugiere adaptar los tiempos: “Habrá días que puedas más y otros menos, pero intenta cada semana dedicar al menos una horita”.

Esta flexibilidad que propone el experto reconoce las distintas realidades personales y profesionales, permitiendo que cada persona adapte la propuesta a sus circunstancias y mantenga el equilibrio necesario para avanzar hacia sus objetivos.