Así fue la polémica entrevista del expríncipe Andrés: del “soy demasiado honrado” al surrealista “yo no sudo” que dinamitó su imagen

El segundo hijo de Isabel II concedió una única entrevista a la BBC tras ser acusado por Virginia Giuffre en 2019

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El príncipe Andrés en su entrevista con Emily Maitlis (BBC).
El príncipe Andrés en su entrevista con Emily Maitlis (BBC).

El año 2019 marcó un antes y un después en la caída pública del expríncipe Andrés, quien el pasado jueves 19 de febrero fue detenido durante unas horas por un supuesto delito de mala conducta en el ejercicio de funciones públicas y revelación de secretos de la Corona. Lo que comenzó como una crisis reputacional por su vínculo con el financiero estadounidense Jeffrey Epstein terminó convirtiéndose en uno de los mayores escándalos recientes para la monarquía británica, especialmente tras su controvertida aparición televisiva en la BBC.

Aquel verano ya había sido especialmente convulso. Epstein fue detenido en julio acusado de tráfico sexual de menores y murió en agosto en prisión, en circunstancias que alimentaron aún más la polémica internacional. En ese contexto, el hijo de Isabel II decidió dar un paso al frente y ofrecer su versión en una entrevista que pretendía zanjar las dudas. Sin embargo, el resultado fue muy distinto.

La conversación, emitida en noviembre dentro del programa Newsnight y conducida por la periodista Emily Maitlis, se prolongó durante casi una hora. Lejos de calmar las críticas, terminó por destruir completamente su imagen. Desde el primer momento, el duque de York trató de minimizar su relación con Epstein, asegurando que no eran “muy buenos amigos”, pese a que había coincidido con él en varias ocasiones y se había alojado en algunas de sus propiedades, incluida su isla privada.

El uso de sus palabras también dio mucho que hablar en la sociedad británica. “¿Lamento el hecho de que (Epstein) se comportara claramente de manera inapropiada?...”, comenzó preguntando el hijo de Isabel II. Pero la propia entrevistadora no le dejó acabar ante la incredulidad: ¿Inapropiada? Era un agresor sexual”, lo interrumpió ella. A lo que el expríncipe respondió: “Lo siento, estoy siendo educado. Sí, era un agresor sexual“.

El príncipe Andrés en su entrevista con Emily Maitlis (BBC).
El príncipe Andrés en su entrevista con Emily Maitlis (BBC).

“Tengo tendencia a ser demasiado honrado”

Uno de los momentos más comentados llegó cuando intentó justificar su visita a Nueva York en 2010, años después de que Epstein hubiera sido condenado por delitos sexuales. “Fui allí con el único propósito de decirle que, dado que había sido condenado, no era apropiado que se nos viera juntos”, explicó. No obstante, la entrevistadora le recordó que permaneció varios días en su mansión. Él lo reconoció como un fallo: “Sin duda fue un error”, aunque añadió una frase que acabaría persiguiéndole: su decisión estuvo “influenciada” por su “tendencia a ser demasiado honrado”.

Ese argumento no convenció a la opinión pública. Tampoco lo hizo su explicación sobre uno de los episodios más delicados: las acusaciones de Virginia Giuffre, quien aseguró haber mantenido relaciones sexuales con él cuando era menor de edad. El exduque negó los hechos y trató de respaldar su versión con un recuerdo muy concreto de aquel día. “Estaba con las niñas y había llevado a Beatriz a un Pizza Express en Woking para una fiesta”, afirmó. Y añadió una frase que rápidamente se volvió viral: “Porque ir a Pizza Express en Woking es algo inusual para mí”.

La escena, lejos de resultar convincente, generó una oleada de incredulidad. Muchos consideraron que ese nivel de detalle contrastaba con su incapacidad para recordar otros aspectos clave, como su presunto encuentro con Giuffre. De hecho, al ser preguntado por una fotografía en la que aparece junto a ella, con el brazo rodeándole la cintura cuando tenía 17 años, respondió que no tenía memoria de ese momento. “No recuerdo que se hubiera tomado esa fotografía”, dijo, sin poder aclarar tampoco si era auténtica o no: “No se puede demostrar si esa fotografía es falsa o no”.

El príncipe Andrés en su entrevista con Emily Maitlis (BBC).
El príncipe Andrés en su entrevista con Emily Maitlis (BBC).

“Yo no sudo por una afección médica”

Otro de los pasajes más polémicos fue el relacionado con un detalle aparentemente menor, pero que terminó acaparando titulares. Giuffre había relatado que el príncipe sudaba de forma abundante durante uno de sus encuentros. Él lo negó con una explicación que sorprendió incluso a la entrevistadora. “Hay un pequeño problema con lo de sudar, porque tengo una peculiar afección médica, que consiste en que no sudo o no sudaba en ese momento”, aseguró.

Y añadió: “No sudé en ese momento porque había sufrido lo que describiría como una sobredosis de adrenalina en la guerra de las Malvinas, cuando me dispararon, y simplemente... me resultaba casi imposible sudar. Y solo porque he hecho varias cosas en el pasado reciente estoy empezando a poder hacerlo de nuevo. Así que me temo que hay una afección médica que dice que no lo hice...”.

Las autoridades de Reino Unido han detenido este jueves al expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor en su casa de Sandringham, en el marco de las investigaciones por sus lazos con el fallecido empresario y delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein. (Fuente: Royal Family/Netflix)

La acumulación de respuestas poco convincentes, junto con la falta de una negación tajante en algunos puntos clave, provocó un rechazo casi inmediato. Expertos en comunicación calificaron la entrevista como un desastre, señalando que había dejado más preguntas que respuestas. La percepción general fue que el exduque de York no había logrado desmontar las acusaciones ni explicar de forma clara su relación con Epstein; además, mostró una cara de él distante y sospechosa.

La repercusión fue tan intensa que, pocos días después de la emisión, anunció su retirada de la vida pública. La decisión, respaldada por su hermano, el ahora rey Carlos III, marcó su salida definitiva del primer plano institucional. Desde entonces, su papel dentro de la familia real ha quedado profundamente limitado.