Patricio Ochoa, doctor: “Escuchar mal no solo es un problema del oído, podría llegar a afectar a tu cerebro”

La audición es clave para la salud cognitiva y su deterioro puede tener consecuencias más graves de lo que parece

Guardar
Patricio Ochoa hablando de los
Patricio Ochoa hablando de los problemas auditivos en su cuenta de TikTok. (@dr.patricio_ochoa)

Los problemas de oído son más frecuentes de lo que muchas veces pensamos. Según las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística, conocido también como INE, más de un millón de españoles tienen problemas auditivos. En muchas ocasiones, se achacan estos síntomas al paso de la edad, pero esto podría ser mucho más grave de lo que creemos.

Patricio Ochoa, un doctor que publica contenido en redes sociales sobre diferentes ámbitos de la salud, ha profundizado sobre este tema en uno de los últimos vídeos que ha subido a su cuenta de TikTok (@dr.patricio_ochoa). “Escuchar mal no solo es un problema del oído, podría llegar a afectar a tu cerebro”, explica el experto.

Escuchar mal no es solo un problema del oído, sus efectos pueden extenderse al cerebro y a la función cognitiva. La audición es uno de los sentidos principales que permiten al cerebro procesar información y coordinar actividades como la memoria, la atención, la concentración y la toma de decisiones.

Cuando se empieza a perder capacidad auditiva, incluso de manera gradual, el cerebro necesita dedicar más energía a descifrar palabras, tonos y sonidos, reduciendo los recursos disponibles para otras funciones cognitivas.

Cómo afecta al cerebro

Con el tiempo, esta sobrecarga puede afectar al funcionamiento de las redes neuronales. Las áreas del cerebro encargadas de procesar la información auditiva dependen del estímulo constante para mantenerse activas. Si dejan de recibir señales durante años, estas conexiones se debilitan, lo que se traduce en menor agilidad mental, dificultad para aprender cosas nuevas y problemas en la atención.

Además, la pérdida auditiva influye en la vida social. Quienes no escuchan bien tienden a evitar conversaciones, reuniones o actividades grupales, aumentando el aislamiento social. Este comportamiento acelera el deterioro cognitivo y aumenta el riesgo de demencia a medida que avanza la edad.

¿Puede la genética determinar tu salud mental? Un gen define cómo respondemos ante el estrés.

Cómo cuidar tu oído

Cuidar el oído es esencial para preservar tu salud cognitiva y la calidad de vida. El primer paso es protegerlo del ruido excesivo. Los conciertos, auriculares a alto volumen y ambientes laborales ruidosos dañan las células ciliadas del oído interno de forma irreversible. Los expertos recomiendan la regla 60/60 con auriculares, es decir, no superar el 60 % del volumen durante más de 60 minutos seguidos. También es clave utilizar tapones o protectores auditivos cuando el entorno lo requiera.

La higiene es otro punto esencial. Introducir bastoncillos u objetos en el canal auditivo puede provocar tapones de cera, infecciones o lesiones. El oído, según explican muchos expertos, se limpia solo. Basta con lavar la parte externa y consultar a un profesional si hay sensación de taponamiento.

Las revisiones auditivas periódicas son otro pilar, especialmente a partir de los 50 años o si existen antecedentes familiares. Detectar a tiempo una pérdida auditiva permite intervenir antes de que el cerebro sufra sus consecuencias.

Por último, mantener hábitos saludables, como el ejercicio, la buena alimentación y el control del estrés, favorece la circulación sanguínea y protege también la audición. Si crees que tienes algún problema, es esencial contar con la ayuda de un especialista.