El acuerdo con Mercosur beneficiará al aceite de oliva español, aunque existe el temor de que se traslade la producción a Sudamérica

Cuando entre en vigor, los aranceles para este producto serán eliminados para las importaciones desde Europa, mientras que para la exportación irán reduciéndose hasta ser suprimidos dentro de 15 años

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Varias personas recogen aceitunas durante
Varias personas recogen aceitunas durante el comienzo de la campaña, a 6 de noviembre de 2025 en Quiroga, Lugo, Galicia (España). (Carlos Castro / Europa Press)

El acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur ha puesto en pie de guerra a los agricultores y ganaderos europeos, que ven como sus productos podrían perder margen de mercado interno ante la competencia de importaciones más baratas desde Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Pese a los temores del campo, desde el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa se estima que la liberación podría favorecer un incremento del 50% de las exportaciones agroalimentarias españolas.

Sobre el papel, el principal beneficiado de este acuerdo comercial es el aceite de oliva español, que podría ampliar su mercado en los cuatro miembros de la alianza comercial sudamericana. Con este acuerdo, los aranceles al aceite español irán reduciéndose hasta su eliminación en 15 años. Para las importaciones desde el Mercosur, se eliminarán los impuestos desde su entrada en vigor.

Actualmente, el 98% del volumen exportado de este producto al grupo va destinado a Brasil, donde rige un arancel del 10%. El país presidido por Lula da Silva fue el 14º de los principales destinos en la campaña 2024-2025, con exportaciones por valor de 68,3 millones de euros, un 1,4% del total de ventas internacionales. Por su parte, Argentina cuenta con un gravamen del 31% entre aranceles e impuestos nacionales, aunque el mercado es escaso ya que también son productores.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado la puesta en marcha de un paquete de medidas para impulsar el reto "urgente" del relevo generacional en la agricultura y ganadería española, con la creación de Tierra Joven, una plataforma de información y movilización de tierras agrarias. (Europa Press/La Moncloa)

Brasil, entre los principales importadores de aceite de oliva español

“En el caso del aceite de oliva, cuando se firmó el acuerdo con Canadá se multiplicaron por ocho las exportaciones. Somos conscientes del potencial y eliminar de forma progresiva los aranceles en un mercado como Brasil supone una gran oportunidad”, destaca a Infobae Cristóbal Cano, secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA).

“Se trata de un mercado deficitario que de forma natural, por la idiosincrasia de los países es un mercado natural para España y la liberación facilitará la absorción del aceite de oliva español, no solo para el merado local, sino también puede acabar cubriendo la demanda de países limítrofes e incluso Estados Unidos o Canadá”, señala el consultor y analista agronómico internacional Juan Vilar en un comunicado.

Vilar apunta también a que este acuerdo puede ser una oportunidad para los olivares americanos, ya que, en un momento en el que no hay aceite de oliva en Europa, podrían tener la oportunidad de colocar producto recién hecho entre abril y julio en el hemisferio norte, valiéndose del principio de oportunidad, ya que durante esos meses no existe la oportunidad que que exista producto recién elaborado procedente de Europa.

Pese a que los datos parecen ser favorables para el aumento de las exportaciones, algunos sectores del agro siguen escépticos en cuanto a los beneficios. “Habrá que ver el incremento de consumo que se pueda dar a partir de este acuerdo, porque no estamos hablando de una zona que culturalmente use este aceite”, señala a Infobae Andoni García, responsable de Organización de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG).

(Ministerio de Agricultura)
(Ministerio de Agricultura)

La preocupación por el traslado de los cultivos a Sudamérica

García compara este acuerdo con lo que ocurrió con Marruecos: “Inicialmente nos encontramos con importaciones a bajo precio que entran en momentos determinantes e inciden en la bajada de precios al agricultor. Luego, en una segunda fase, se deslocaliza la producción. Empresas europeas y españolas producen en ese país. Tememos que el aceite acabe deslocalizándose”.

Uno de los puntos más relevantes del acuerdo es la protección de figuras de calidad, ya que se garantiza la protección de 354 indicaciones Geográficas de la UE en los países del Mercosur. Esto implica que las Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) contarán con un marco legar para combatir la competencia desleal y el uso de nombres que imiten productos europeos en el mercado sudamericano. Aún así, respecto al aceite de oliva, existen producciones propias en los países del Mercosur.

Según explica Villar, entre los países que conforman el bloque latinoamericano, ostentan un total de 158.000 hectáreas de olivar, de las cuales el 29% se destina a la aceituna de mesa y el 71% restante a aceituna de almazara, con un olivar moderno, intensificado y de regadía. Además, el analista destaca que la parcela media es de 96 hectáreas, pero el consumo medio de aceite por persona y año no llega a los 300 gramos, alcanzando en total las 78.000 toneladas anuales, aunque las producciones rondan las 35.000 toneladas, lo que lo convierte en un mercado deficitario de producción.

Sobre el temor de la deslocalización de los olivares, Cristóbal Cano asegura que “el sector agrario no es fabricar tornillos”, por lo que para producir cualquier producto es necesario unas condiciones agronómicas, un clima óptimo y la experiencia de los agricultores y ganaderos. “Aquí no podemos producir café por mucho que queramos. En toda España no se puede producir aceite de oliva, imagínate en Mercosur”, aclara.