Detenido en Huelva un encargado agrícola acusado de explotación sexual y laboral a temporeras migrantes en situación irregular

Las declaraciones de las víctimas describen un sistema de coerción en el que el temor a perder el empleo o ser denunciadas era utilizado como herramienta de control y sometimiento

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04/01/2022 Temporeros de Ecuador en
04/01/2022 Temporeros de Ecuador en la campaña de la fresa y los frutos rojos de Huelva. ANDALUCÍA ESPAÑA EUROPA HUELVA SOCIEDAD COOPERATIVAS AGRO-ALIMENTARIAS

La Policía Nacional ha detenido a un hombre señalado como responsable de explotación laboral y sexual en el sector agrícola de la provincia de Huelva, donde varias mujeres migrantes en situación irregular han resultado víctimas. El arrestado, quien desempeñaba funciones de encargado de contrataciones, enfrenta acusaciones de agresión sexual, trata de seres humanos y delitos contra los derechos de los trabajadores.

Según informó la Policía Nacional, el hombre utilizaba la situación administrativa irregular y la vulnerabilidad económica de sus empleadas para imponer condiciones laborales ilegales y cometer abusos sexuales bajo amenazas constantes. Así lo expuso la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de Huelva, que mantiene abierta la investigación y busca identificar a otras posibles víctimas relacionadas con estos hechos.

Detenido por explotación sexual y laboral a mujeres migrantes en situación irregular

Las mujeres relataron a los agentes jornadas laborales extensas, ausencia de descansos, salarios por debajo de los mínimos legales, pagos en efectivo sin respaldo documental y fraude en las cotizaciones a la Seguridad Social. Algunas denunciaron que, en determinados casos, fueron obligadas a realizar trabajo adicional no remunerado en otras explotaciones vinculadas al entorno laboral del detenido.

No solo las condiciones laborales resultaron irregulares. Las víctimas señalaron haber enfrentado situaciones de acoso y agresiones sexuales por parte del responsable de las contrataciones. Una de las víctimas declaró ante la Policía que fue obligada durante un tiempo extendido a mantener relaciones sexuales no consentidas bajo amenazas directas de quedarse sin trabajo, no cobrar su salario o ser denunciada ante las autoridades debido a su situación administrativa.

Fuentes policiales subrayan que estos hechos ocurrieron en un contexto de abuso de poder, donde el encargado se valía de su posición de superioridad y del temor de las trabajadoras a perder el empleo o a enfrentar una denuncia por su situación migratoria, recoge el informe de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de Huelva.

El proceso judicial ya está en marcha. El detenido ha pasado a disposición del Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Ayamonte, mientras que los investigadores siguen indagando para determinar si existen más víctimas. Las autoridades han destacado la importancia de la colaboración ciudadana para sacar a la luz delitos que suelen permanecer ocultos. La Policía Nacional insiste en la importancia de la colaboración ciudadana para sacar a la luz delitos que suelen permanecer ocultos.

El Gobierno ha aprobado este martes en el Consejo de Ministros el plan para indemnizar a las víctimas de abusos sexuales en la Iglesia católica cuyos casos son muy antiguos, han prescrito o no han aportado pruebas suficientes. En la misma línea, el Gobierno ha avanzado que el delito de trata se incluirá en el Registro Central de Delincuentes Sexuales y ha aprobado distribuir 190 millones de euros a las comunidades autónomas, con el objetivo de facilitar la conciliación de las familias con menores de 16 años a su cargo. Además, ha comentado la propuesta del presidente interino del CGPJ, Vicente Guilarte, así como ha remarcado la importancia de este 2 de abril, Día Internacional del Libro. (Fuente: Moncloa / Congreso / Europa Press)

Las mujeres migrantes, un colectivo especialmente vulnerable

Las mujeres migrantes son uno de los colectivos más vulnerables a este tipo de abusos. UN Women relata como suelen iniciar su viaje en una situación de desventaja, sin información confiable, recursos económicos ni documentos en regla. Esta combinación incrementa el riesgo de caer en redes de explotación y violencia de género desde el primer momento. Muchas llegan a sus destinos endeudadas, tras haber pagado a intermediarios no regularizados que prometen empleos o facilitan el cruce de fronteras a cambio de tarifas elevadas y, en ocasiones, falsas expectativas.

Durante el trayecto, la vulnerabilidad se multiplica, sobre todo para quienes transitan rutas irregulares. Extorsión, acoso y agresiones aparecen como constantes en relatos de mujeres que han tenido contacto con contrabandistas, traficantes, funcionarios corruptos y otros migrantes. Los contrabandistas de personas figuran entre los principales responsables de delitos de violencia de género durante la migración.

Al llegar a los países de destino, la explotación puede continuar en sectores como la agricultura, la industria textil, el trabajo doméstico o la hotelería, donde la regulación suele ser escasa. Los salarios bajos y la dependencia de los empleadores para regularizar la situación migratoria refuerzan el control y dificultan la denuncia de abusos. Muchas mujeres temen perder el trabajo o la residencia si se atreven a denunciar o a dejar su empleo.