Cómo era el ser humano hace 2 millones de años: un estudio revela cómo era el esqueleto más antiguo de un ‘Homo habilis’, el primero en fabricar herramientas

El hallazgo de un esqueleto de más de dos millones de años ha aportado nuevas claves sobre la evolución humana

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Representación de un grupo de
Representación de un grupo de Homo habilis. (Nairobi National Museum)

Reconocido como el primer representante del género Homo, el ‘Homo habilis’ se distinguió hace aproximadamente 2,5 millones de años, por su destreza al fabricar herramientas de piedra, una innovación que le permitió afrontar los desafíos de un entorno hostil y cambiante. De este modo, estos primates lograron transformar la historia evolutiva de la humanidad desde el corazón de la sabana africana. Aun así, los pocos fósiles encontrados en Tanzania y Kenia no han permitido conocer con precisión cómo eran estos homínidos; hasta ahora.

Y es que, el hallazgo de un esqueleto de más de dos millones de años perteneciente a un Homo habilis en el norte de Kenia ha aportado nuevas claves sobre la evolución humana, según ha anunciado equipo internacional de investigación en el que ha participado el Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP-Cerca). El estudio, publicado en la revista The Anatomical Record, ha descrito las características físicas de esta destacada especie.

Concretamente, el esqueleto, catalogado como KNM-ER 64061, fue recuperado en la región de East Turkana. Sus huesos fueron localizados inicialmente en 2012 durante una expedición liderada por Meave Leakey del Turkana Basin Institute. Aunque fueron las búsquedas posteriores en la zona las que permitieron incorporar los fragmentos adicionales con las que se ha podido ahondar en el análisis de todas las piezas.

Un estudio describe el esqueleto
Un estudio describe el esqueleto más antiguo y completo conocido de 'Homo habilis' (Europa Press)

Medía 1,60 metros, pero pesaba en torno a los 30 kilogramos

Según ha confirmado el comunicado del ICP-Cerca, los restos analizados representan la evidencia postcraneal más completa de Homo habilis hasta la fecha. Asimismo, los análisis anatómicos revelan que la estructura de sus extremidades comparte similitudes con el 'Homo erectus' y especies posteriores del género. La diferencia más llamativa es que el ejemplar era de menor estatura que sus descendientes directos y presentaba una complexión menos robusta. El individuo medía unos 160 centímetros y pesaba entre 30,7 y 32,7 kilos.

Del mismo modo, el estudio, en el que ha participado la investigadora Ashley S. Hammond del ICP, ha detallado que el antebrazo, en relación con el brazo, era más largo que en ‘Homo erectus’, una característica que vincula al ‘Homo habilis’ con ancestros aún más antiguos como el 'Australopithecus afarensis’. Además, los huesos del hombro y del brazo muestran corticales especialmente gruesas, un rasgo que también se observa en sus predecesores y en otros fósiles tempranos del género Homo.

Aun así, las particularidades del miembro superior sugieren posibles adaptaciones a estilos de vida distintos a los de ‘Homo erectus’. Tal y como ha declarado Hammond, “sigue siendo un enigma la constitución y las proporciones de las extremidades inferiores” de estos primeros humanos. Por lo que las investigaciones sobre la especie continuarán hasta que se puedan resolver.

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Lucy: hito de la paleoantropología y revolución en el estudio de la evolución humana (Andrea Izzotti)

Lo que ya sabíamos del ‘Homo Habilis’

Uno de los factores determinantes para su nombre fue conocer su capacidad para fabricar herramientas de piedra. Por este motivo, le bautizaron como ‘Homo habilis’, o en español, “hombre hábil”. La destreza en la talla de estos instrumentos permitió al primate adaptarse a un entorno hostil, lleno de depredadores y competencia por recursos. Esta habilidad facilitó el acceso a una dieta más variada y nutritiva, un factor que impulsó el desarrollo de un cerebro más grande y complejo, diferenciándolo de sus predecesores, los australopitecos.

El descubrimiento de estos homínidos se atribuye al antropólogo británico Louis Leakey, quien en la década de 1960 halló los primeros fósiles en la garganta de Olduvai, Tanzania. Estos, que incluían un cráneo y fragmentos de mandíbula, revelaron una capacidad craneana estimada entre 600 y 700 centímetros cúbicos, muy superior a la de los australopitecos. A pesar de ello, la clasificación taxonómica de Homo habilis ha sido motivo de debate científico.

Algunos expertos lo consideran una forma avanzada de australopiteco, mientras que otros lo señalan como precursor del género Homo. También existen dudas sobre si ‘Homo habilis’ y ‘Homo rudolfensis’ representan sexos de la misma especie o especies distintas. Pese a estas discusiones, el “hombre hábil” ocupa un lugar central en la cadena evolutiva humana, al sentar las bases para la innovación y la transmisión cultural que caracterizan a la humanidad moderna.