Sandra Alonso, psicóloga, sobre el bloqueo emocional: “No es cuestión de fuerza de voluntad, es cuestión de entender cómo funciona ese bucle”

El bloqueo emocional afecta a la toma de decisiones, las relaciones y el bienestar

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Bloqueo emocional. (Freepik)
Bloqueo emocional. (Freepik)

El bloqueo emocional no siempre se presenta de forma evidente. A veces no hay una crisis concreta ni un suceso traumático reciente, sino una sensación persistente de estancamiento, cansancio y desconexión. Avanzar cuesta, decidir abruma y las emociones parecen apagadas o desbordadas al mismo tiempo. Para la psicóloga Sandra Alonso, este estado no es una cuestión de debilidad personal, sino de un mecanismo psicológico bien definido que puede romperse con comprensión y acompañamiento profesional.

“Estás atrapada en un bucle y ese bucle tiene nombre: pensamiento, emoción, conducta”, ha explicado en un vídeo publicado en sus redes sociales. Un circuito que se retroalimenta y que, si no se interviene, puede cronificarse. “Imagina que piensas: ‘No valgo para nada’. Eso genera tristeza y culpa. Y esa emoción hace que te aísles, que no te cuides, que no lo intentes. Y, entonces, ese pensamiento se refuerza”, ha añadido.

El bloqueo emocional actúa como una barrera interna que dificulta identificar, expresar o gestionar lo que se siente. Puede manifestarse en forma de apatía, ansiedad, tristeza persistente o dificultades para tomar decisiones. Quien lo padece suele aislarse, evitar conversaciones incómodas o postergar tareas importantes, entrando en un círculo de frustración creciente.

Lejos de ser algo excepcional, este tipo de bloqueo es una respuesta frecuente ante pérdidas, rupturas, estrés acumulado o emociones no resueltas. “No estás rota”, ha subrayado la psicóloga, desmontando uno de los mensajes más dañinos que suelen interiorizar quienes atraviesan este estado. El problema no es la falta de voluntad, sino no comprender qué está ocurriendo internamente.

El problema no es la
El problema no es la falta de voluntad, sino no comprender qué está ocurriendo internamente.(Freepik)

Reprimir emociones: el origen del problema

Uno de los factores clave detrás del bloqueo emocional es la represión prolongada de las emociones. En una sociedad que prioriza la productividad y el control, sentir demasiado se percibe como un obstáculo. Sin embargo, el cuerpo y la mente no olvidan lo que se intenta enterrar. La tensión muscular, la fatiga constante o la ansiedad son algunas de las señales de alarma. Cuando la mente intenta frenar emociones abrumadoras, se produce un desgaste profundo. “Romper el bucle no es fácil, pero se puede”, ha afirmado Alonso, quien insiste en que el primer paso es tomar conciencia del patrón que se repite.

Pero el bloqueo emocional puede adoptar formas específicas. En el caso de la ansiedad, aparece como una saturación mental que impide pensar con claridad. En el ámbito afectivo, los conflictos no resueltos o las rupturas mal cerradas pueden generar bloqueos que dificultan establecer nuevas relaciones. También el miedo a repetir fracasos pasados o enfrentarse a lo desconocido actúa como detonante. En todos los casos, el denominador común es el mismo: una emoción que no se ha podido procesar y que acaba paralizando la conducta.

INTELIGENCIA EMOCIONAL

Intervenir en el bucle

Para la psicóloga, la clave no está en “forzarse” a estar bien. “Por eso no es cuestión de fuerza de voluntad, es cuestión de entender cómo funciona ese bucle y empezar a intervenir en uno de los puntos”, ha sentenciado. Cambiar un pensamiento, permitir una emoción o modificar una conducta puede ser suficiente para iniciar el desbloqueo.

Por otro lado, el acompañamiento profesional resulta fundamental. “No tienes por qué hacerlo sola”, ha recordado Alonso. Con ayuda psicológica, identificar el origen del bloqueo y aprender a relacionarse de otra forma con las emociones permite recuperar energía, claridad y sentido. Porque el bloqueo emocional no define a quien lo sufre. Es una señal de que algo necesita ser escuchado. Y, con las herramientas adecuadas, también es una oportunidad de cambio.