Los jóvenes necesitan más del 80% del sueldo para pagar el alquiler y el 31% vive en pisos con humedad, podredumbre o goteras

En las ciudades costeras no les alcanza el ni el 100% del salario para hacer frente a la renta

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Dos jóvenes miran anuncios de
Dos jóvenes miran anuncios de pisos en alquiler en una inmobiliaria de Palma de Mallorca (Matias Chiofalo / Europa Press)

Acceder a una vivienda de alquiler se ha convertido en una carrera de obstáculos casi imposible para miles de jóvenes en España. En muchas zonas del país, el sueldo medio de una persona joven no basta para cubrir el coste mensual de un piso estándar, una realidad que evidencia la profundidad de la crisis habitacional. Así lo revela un estudio publicado este jueves por Eurofound, la agencia europea de investigación para políticas sociales, que sitúa a España entre los países con los mercados de alquiler más inaccesibles de la Unión Europea.

Según el informe, en España —al igual que en Bulgaria, Irlanda, Polonia, Portugal y algunas regiones de Austria e Italia— el alquiler de una vivienda resulta tan caro que, en numerosas regiones, se requiere más del 80% del salario medio de una persona joven para alquilar un piso de dos habitaciones. Una proporción que, en la práctica, deja a muchos jóvenes al borde de la exclusión residencial y obliga a compartir vivienda, regresar al hogar familiar o aceptar condiciones habitacionales precarias.

La situación se agrava especialmente en las zonas costeras de España y Portugal, donde el estudio señala que el esfuerzo económico necesario supera incluso el 100% del salario medio. En estos territorios, marcados por una fuerte presión turística, los alquileres de larga duración compiten directamente con los alquileres vacacionales y las segundas residencias, reduciendo la oferta disponible y disparando los precios.

“En la práctica, esto significa que se necesita más de un salario, lo que hace casi imposible que los jóvenes adultos que viven solos puedan alquilar un piso en estas zonas”, advierten los autores del informe.

La falta de acuerdos políticos para solucionar la crisis de la vivienda preocupa a los españoles: “Al final siempre se benefician los mismos” (Infobae España)

La vivienda sube un 55% en 16 años en la UE

El impacto de esta escalada de precios no es un fenómeno aislado ni coyuntural. Eurofound subraya que los jóvenes adultos son el colectivo más afectado por el aumento sostenido del precio de la vivienda en la Unión Europea.

Desde 2010, los precios de venta han subido de media un 55,4% en el conjunto de la UE, mientras que los alquileres se han encarecido un 26,7%. Este aumento, muy por encima del crecimiento salarial en muchos países, ha erosionado de forma significativa la capacidad de emancipación de las generaciones más jóvenes.

Pese a destinar una proporción cada vez mayor de sus ingresos a la vivienda, el estudio revela una paradoja preocupante: los jóvenes no solo pagan más, sino que viven peor. El informe constata que este grupo de edad es más propenso a residir en viviendas de baja calidad, con problemas estructurales, hacinamiento o ubicadas en entornos con deficiencias medioambientales o conflictos vecinales.

En particular, los jóvenes de entre 18 y 29 años presentan mayores tasas de problemas relacionados con el estado de la vivienda. En Portugal, el 38% declara sufrir goteras, humedad o podredumbre en el hogar; en España, esta cifra alcanza el 31%, y en Chipre, el 27 %. Estos datos reflejan que el sobreesfuerzo económico no se traduce necesariamente en mejores condiciones de vida, sino que, en muchos casos, perpetúa situaciones de vulnerabilidad residencial.

Alquilados de por vida

El informe también pone el foco en las consecuencias sociales y económicas de esta realidad. La dificultad para acceder a una vivienda digna retrasa la emancipación, condiciona la formación de nuevos hogares y limita la movilidad laboral, con efectos a largo plazo sobre la productividad y la cohesión social. Para muchos jóvenes, el alquiler deja de ser una etapa transitoria y se convierte en un callejón sin salida.

Ante este panorama, Eurofound insta a los Estados miembros a replantear sus políticas de vivienda y a priorizar soluciones estructurales. En lugar de centrar los esfuerzos en ayudas monetarias o beneficios fiscales orientados a la demanda —que, según los investigadores, pueden contribuir a tensionar aún más los precios—, el estudio recomienda aumentar de forma decidida el parque de viviendas asequibles, especialmente para quienes acceden por primera vez al mercado residencial.

Además, los autores señalan la existencia de un “recurso crucial sin explorar”: la rehabilitación de edificios vacíos para transformarlos en viviendas habitables. Esta estrategia permitiría incrementar la oferta sin consumir nuevo suelo y contribuiría, al mismo tiempo, a la regeneración urbana.

El informe también llama a los gobiernos a garantizar la neutralidad fiscal entre la propiedad y el alquiler de los jóvenes, de modo que ambas opciones reciban un tratamiento equilibrado y no se incentive de forma desproporcionada la compra frente al arrendamiento.