
Cuando, como recientemente, la nieve cubre las carreteras españolas, es habitual rociarlas de sal para que esta impida la formación de hielo al hacer que la temperatura de congelación del agua descienda considerablemente y, así, evitar accidentes provocados por deslizamientos.
El proceso de esparcir sal en carreteras es y eficaz, pero su efecto no se limita al asfalto, sino que también puede provocar daños ocultos en los vehículos. Las micropartículas de cloruro sódico, impulsadas por las propias ruedas y el viento, permanecen en el aire y acaban entrando en los sistemas sensibles del coche. Con solo circular detrás de otro vehículo en una carretera que ha sido rociada por sal, ya se expone al coche a sus partículas.
PUBLICIDAD
Así afecta la sal de carretera a los componentes de un vehículo
Entre los principales perjudicados por esto es el filtro de aire del motor, donde la acumulación de la sal puede provocar obstrucciones que afectarán al rendimiento y reducirán la vida útil del motor. También el filtro del habitáculo requiere especial atención: si llega a saturarse, el sistema de climatización o aire acondicionado tendrá que trabajar con mayor esfuerzo, lo que incrementa el desgaste y puede derivar en averías.
La exposición a la sal tampoco pasa inadvertida para los sistemas que aseguran la visibilidad al volante. Las gomas de las escobillas del limpiaparabrisas pueden acumular residuos salinos, reduciendo su eficacia y dejando marcas en el cristal. Esta situación dificulta la visión durante la conducción y puede provocar arañazos en el parabrisas, elevando el riesgo de fisuras o roturas con el paso del tiempo.
PUBLICIDAD
La corrosión es otro de los riesgos asociados al uso intensivo de sal en las carreteras. El cloruro sódico, en contacto con la humedad del entorno, genera iones de sodio que aceleran el deterioro de las piezas metálicas del vehículo.
Entre las partes del vehículo que están más expuestas a la corrosión se encuentran los frenos, la suspensión, el escape, el radiador, y todo tornillo y tuerca. La sal puede deteriorar discos y pastillas de freno, reducir la capacidad de frenado y aumentar las posibilidades de sufrir un fallo mecánico. Del mismo modo, puede ser nocivo para los muelles y juntas de los amortiguadores y la suspensión, provocando una pérdida de estabilidad y un deterioro de la capacidad de absorción de impactos.
PUBLICIDAD
La oxidación también puede agarrotar los tornillos de las llantas, lo que complica el cambio de neumáticos en caso de pinchazo. La exposición constante a la sal puede generar perforaciones y fugas en el escape y el radiador, afectando al rendimiento general del coche y aumentando el riesgo de sobrecalentamiento.
Cómo reducir el efecto nocivo de la sal
Lo más eficaz para evitar que la sal anticongelante acabe por dañar un vehículo es lavarlo con frecuencia durante los meses de invierno, prestando especial atención a los bajos, llantas, y todas las zonas en las que es más fácil que se acumule el polvillo o se formen costras de sal endurecida.
PUBLICIDAD
También se pueden aplicar ceras o productos sellantes en la carrocería para crear una barrera protectora contra la corrosión; revisar y cambiar los filtros de aire y habitáculo si han estado expuestos a condiciones extremas; y comprobar el estado de frenos y amortiguadores.
Ignorar estos riesgos puede traducirse en facturas elevadas. Los daños derivados del uso de sal en carretera pueden llegar a suponer cientos o incluso miles de euros en reparaciones, una cifra que invita a extremar las precauciones durante la temporada invernal.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Alejandra Onieva y Jesse Williams van a ser padres tras su boda secreta: Tamara Falcó sumará 17 sobrinos con el hijo de su cuñada y el actor internacional
Después de su sorprendente boda en Estados Unidos, el actor de ‘Anatomía de Grey’ y la hermana de Íñigo Onieva tendrán a su primer hijo juntos

Lesiones accidentales en el deporte: estos son los consejos que dan los expertos para evitar caídas, esguinces o roturas
Es importante seguir estas pautas para evitar accidentes innecesarios

La terraza sube el precio de los pisos hasta en 131.300 €: “Los compradores buscan espacio exterior y están dispuestos a pagarlo”
El 31% de las casas en España cuenta con balcón, una característica que eleva su valor medio en un 17% respecto a las que no lo tienen

Pello Latasa, epidemiólogo, sobre el brote de hantavirus en el crucero: “El riesgo de una epidemia comunitaria es muy bajo”
El vicepresidente de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) aboga en una entrevista con ‘Infobae’ por medidas sanitarias que tengan en cuenta la “sensibilidad social”


