El lujo rural británico se devalúa en un 8,1%: ahora tener una mansión puede salir más barato que un piso en Londres

Esta bajada de precios ha generado oportunidades de compra atractivas

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La histórica ciudad comercial de
La histórica ciudad comercial de Ludlow, Shropshire, Inglaterra. (Adobe)

El mercado de viviendas de lujo en el entorno rural de Inglaterra ha experimentado una caída notable en la demanda, motivada principalmente por el elevado coste de mantenimiento y la preocupación ante posibles subidas de impuestos. Según ha informado la publicación británica financiera This is Money, esta tendencia ha provocado que los propietarios de este tipo de inmuebles enfrenten dificultades para encontrar compradores, hasta el punto de que algunos agentes inmobiliarios han recomendado a sus clientes no poner sus casas a la venta en este momento.

A pesar de que el precio medio de la vivienda en el país ha registrado un incremento del 1,9% respecto al año anterior, de acuerdo con datos de Halifax, el valor de las grandes casas rurales ha descendido de forma significativa. La agencia inmobiliaria Savills ha señalado que, en el último año, las propiedades rurales más exclusivas han sufrido una depreciación media del 8,1%. Esta bajada de precios ha generado oportunidades de compra atractivas, con algunos caserones que han visto reducido su precio en varios cientos de miles de libras esterlinas.

Sin embargo, la incertidumbre en torno a los impuestos sobre la propiedad, las tasas específicas para mansiones y la posible implantación de un gravamen sobre las plusvalías en viviendas vendidas por encima de 1,5 millones de libras esterlinas (1,7 en euros) ha frenado el interés de los potenciales compradores.

Desafíos y oportunidades en el mercado rural

Las viviendas rurales de gran tamaño ofrecen ventajas como el espacio, la privacidad y el entorno natural, pero también presentan inconvenientes evidentes. El mantenimiento y las reparaciones de estas propiedades suponen una carga económica considerable, a la que se suman los elevados costes de los seguros y el hecho de que, en muchos casos, reconstruir la vivienda costaría más que su valor de mercado. Además, en los últimos años, tanto los materiales de construcción como la mano de obra han encarecido notablemente, lo que ha llevado a que cada vez más compradores busquen inmuebles que no requieran reformas importantes.

Para quienes están dispuestos a invertir, la situación actual puede representar una ocasión única. Según los datos más recientes del Registro de la Propiedad, el precio medio de una vivienda en el centro de Londres se sitúa en 889.000 libras esterlinas, aproximadamente un millón de euros.

Con ese presupuesto, en el ámbito rural es posible acceder a propiedades excepcionales. Por ejemplo, en Grendon, Northamptonshire, se ha puesto a la venta una casa histórica de piedra, con tres plantas, seis dormitorios y tres baños, catalogada como monumento, por un precio de entre 850.000 y 900.000 libras esterlinas (en euros sería en torno al millón). Esta propiedad incluye amplios jardines y espacios adicionales para vivir.

Rockingham, Northamptonshire. (Adobe)
Rockingham, Northamptonshire. (Adobe)

En la región rural de Shropshire, al oeste de Inglaterra, se encuentra disponible una casa de campo con ocho dormitorios y cuatro hectáreas de terreno por 995.000 libras esterlinas (1,1 millones de euros), que además cuenta con una cabaña independiente y otras edificaciones anexas. Para quienes contemplan abandonar Londres u otras ciudades con precios elevados, un presupuesto de 500.000 libras esterlinas (568.000 en euros) permite adquirir en Northumberland, el condado más septentrional de Inglaterra, una vivienda de cuatro dormitorios con vistas panorámicas. En Somerset, una casa con siete dormitorios y cuatro baños se ofrece por una cantidad similar.

El impacto de la fiscalidad y el perfil del comprador

La incertidumbre fiscal ha sido uno de los factores que más ha influido en la evolución del mercado, según ha recogido This is Money. El temor a nuevas cargas impositivas y a la introducción de tributos adicionales sobre las viviendas de alto valor ha disuadido a muchos potenciales compradores, a pesar de la bajada de precios.

No obstante, para quienes disponen de un presupuesto elevado, siguen existiendo oportunidades para adquirir propiedades singulares. Un ejemplo destacado es Papplewick Hall, en Nottinghamshire, una villa que abarca cerca de 15.000 metros cuadrados y que fue construida en 1787. Esta residencia, que se comercializa por tres millones de libras esterlinas (3,5 millones de euros aproximadamente), cuenta con una amplia historia y lujosas instalaciones, entre las que se incluyen pistas de tenis y varias edificaciones auxiliares.