Las monjas excomulgadas de Belorado denuncian el envenenamiento de sus perros en Asturias: “Nos sentimos perseguidas”

Las exmonjas excomulgadas denuncian una campaña para boicotear sus negocios

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Las monjas excomulgadas denuncian el envenenamiento de sus perros. (Santi Otero/EFE)
Las monjas excomulgadas denuncian el envenenamiento de sus perros. (Santi Otero/EFE)

Un nuevo episodio sacude a las monjas excomulgadas de Belorado. Desde su ruptura con la Iglesia Católica en mayo, las exclarisas han centrado su actividad en Asturias, donde gestionan un restaurante, un núcleo zoológico y un proyecto de cría de perros.

Pero esta vez, no se trata de disputas doctrinales ni de su enfrentamiento con la jerarquía eclesiástica, sino de un asunto policial: las religiosas han denunciado a la Guardia Civil el presunto envenenamiento de varios de sus perros en el concejo asturiano de Parres.

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Sor Sión, la portavoz del grupo, asegura que lo ocurrido no es un hecho aislado, sino parte de una estrategia para frenar sus proyectos: “Nos sentimos perseguidas”, advirtieron en un comunicado, convencida de que se trata de un intento de “atacar nuestras actividades, boicotear nuestros proyectos y frenar nuestra proyección emprendedora”.

Cebos envenenados y muertes sospechosas

La denuncia se fundamenta en una serie de incidentes que, según las exmonjas, han puesto en riesgo la integridad de los animales que están bajo su cuidado. Sor Sión relata que hace unos días hallaron “una galleta de harina llena de puntitos negros” en las inmediaciones de los perros.

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Tras consultar con veterinarios y criadores, concluyeron que se trataba de cebos para envenenar animales. “Ya habíamos sufrido la muerte de un perro en circunstancias extrañas y varias de nuestras pastoras alemanas adelgazaban, tenían malas digestiones y decaían de manera inminente. Gracias a Dios actuamos con rapidez y los llevamos a veterinarios”, explican.

Las monjas excomulgadas de Belorado denuncian el envenenamiento de sus perros en Asturias. (Instagram: @tehagoluz)

De Belorado a Asturias: una comunidad en conflicto

El incidente se suma al convulso recorrido de la comunidad desde que fueran excomulgadas por la Santa Sede. La decisión llegó tras un manifiesto en el que rechazaban la autoridad de todos los papas posteriores a Pío XII y se alineaban con la Pía Unión de San Pablo Apóstol, encabezada por el excomulgado Pablo de Rojas Sánchez-Franco.

La ruptura provocó su desahucio del convento burgalés de Belorado a raíz de la denuncia del arzobispo de Burgos, Mario Iceta. Desde entonces, las religiosas han buscado en Asturias la base de su nuevo proyecto vital y empresarial.

Han inaugurado un restaurante de clausura en el hotel Ribera del Chicu, relanzando la venta de productos dulces y ampliando sus actividades con un núcleo zoológico y la cría de perros.

Sor Sión, la voz del grupo

La figura de Sor Sión ha adquirido especial protagonismo como portavoz y rostro visible de la comunidad. Activa en redes sociales bajo el perfil @tehagoluz, ha defendido reiteradamente la legitimidad del proyecto de las exclarisas y su fidelidad a la tradición católica.

“Pues que estamos bien, que nuestra realidad no es que estemos secuestradas, lejos de nuestras familias”, aseguró en uno de sus vídeos en Instagram.

En otra de sus intervenciones insistió: “Nuestro deseo es ser fieles a la verdad de Cristo que hemos recibido, a la fidelidad, a la fe, a la doctrina de la Iglesia Católica, os lo iremos explicando...”.

Acompañada, en ocasiones, por otras hermanas y familiares, Sor Sión ha pedido paciencia a quienes siguen su situación y ha recalcado su compromiso con la transparencia: “Desmentirlo, por esclarecer la verdad, que es nuestro mayor deseo”.

A finales de julio, las monjas de Belorado fueron desahuciadas de su convento en Brugos. (Europa Press)
A finales de julio, las monjas de Belorado fueron desahuciadas de su convento en Brugos. (Europa Press)

Un episodio más en una trayectoria polémica

El presunto envenenamiento de sus animales se produce apenas seis meses después de la apertura del restaurante en Arriondas, negocio que las exmonjas consideran esencial para su sustento tras la ruptura con Roma.

Según explican, los pedidos en línea de sus productos se han incrementado desde que se hizo pública su separación. Ahora, en Asturias, aseguran enfrentarse a un clima de hostilidad que amenaza tanto a sus animales como a su proyecto empresarial.

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