Los sanitarios faltan cada vez más al trabajo: la sobrecarga y el ‘burnout’ hacen aumentar las bajas

Las actividades sanitarias se ubican en el ‘top 10′ de los sectores con mayor absentismo

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Burnout médicos
Las actividades sanitarias se ubican en el ‘top 10′ de sectores con mayor absentismo. (Pexels)

El absentismo laboral, definido como la ausencia del trabajador de su puesto de trabajo cuando estaba prevista su presencia, crece en España y preocupa a las empresas afincadas en territorio nacional. El último informe del centro de estudios Randstad Research, del primer trimestre de 2025, registra que más de 1,5 millones de personas no acudieron a su puesto de trabajo cada día, en promedio, la mayoría de ellas (1,19 millones) por bajas médicas que les exigían reposo en el hogar.

Justamente, aquellos que cuidan la salud de la población son quienes más están faltando al trabajo: las actividades sanitarias se ubican en el ‘top 10′ de los sectores con mayor absentismo, habiendo perdido un 10,5% de las horas en el primer trimestre del año, un ligero repunte en comparación con el cierre de 2024. Las bajas de médicos, enfermeras y técnicos sanitarios llevan años al alza, según los datos del Ministerio de Seguridad Social: entre 2010 y 2024, los partes cerrados como enfermedad profesional con baja entre trabajadores sanitarios han pasado de 409 a 864, más del doble. Entre enero y mayo de 2025, la sanidad registra 132 bajas cerradas, de 56,8 días de media.

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Las condiciones físicas adversas del oficio (posturas forzadas, movimientos repetitivos, cargas físicas…) así como la exposición a agentes biológicos y químicos hacen que los sanitarios sean especialmente sensibles a pasar incapacidades temporales, según explica Ana Gómez Macías, responsable de Prevención Laboral de Sanidad en el sindicato CSIF. Son justo las enfermedades causadas por agentes físicos y biológicos las que más partes han generado en sanidad este 2025, según datos de Seguridad Social.

Estrés, ansiedad y ‘burnout’: “Es una experiencia desgarradora”

No obstante, es sobre todo “el desgaste emocional y psíquico” el que más afecta a estos profesionales, según Gómez. “La sobrecarga diaria, con plantillas que son insuficientes, hace que muchos estén al límite. No es solo un cansancio físico, sino un cansancio mental que se traduce en estrés, ansiedad, el famoso síndrome del burnout que, aunque suene técnico, es una experiencia brutal y desgarradora que sufren diariamente los compañeros de sanidad”, denuncia la portavoz sindical.

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Estos síntomas surgen, según Gómez, de unas condiciones laborales “nefastas”. “Tenemos contratos temporales, un horario imposible, unos turnos que cambian constantemente y no tenemos conciliación laboral. Es como estar en una carrera de fondo sin saber cuándo podremos parar o recuperar el aliento”, describe. La sobrecarga, valora, ha aumentado en los últimos años, pues “no hay contratación en la plantilla para cubrir el 100%, la mayoría de los servicios están a un 30%-50%”, dice.

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Además, señala Gómez, hay una “falta de apoyo psicológico” a los profesionales, que sienten “un vacío enorme”, especialmente los más jóvenes. “Son gente nueva, recién salida de la universidad, y se sienten solos y abandonados cuando se encuentran llevando una sala de 30-40 pacientes”, dice.

Un estudio elaborado por CSIF identificó al personal de enfermería como el más afectado por las incapacidades temporales. “Sufre una elevada carga asistencial, con jornadas prolongadas y turnos nocturnos”, explica Gómez. Le siguen los técnicos de cuidados auxiliares de enfermería (TCAE) y los celadores, pues su labor “implica tareas físicas exigentes, como movilizaciones a pacientes y manejo de equipos pesados”. También los técnicos de laboratorio, “que están expuestos a agentes biológicos”.

Continúan la lista los médicos. Una encuesta realizada por la Red Profesional de Medscape ha revelado que el 44% de los facultativos españoles siente desgaste profesional y un 12% considera que su salud mental es mala o muy mala, con el trabajo como la causa en el 78% de los casos. Por último, se encuentra el personal administrativo y de gestión sanitaria. “Aunque no estén en contacto directo con el paciente, sí hay contacto. A veces son los primeros que reciben en urgencias y hay una sobrecarga de trabajo bastante importante”, valora Gómez.

“Se olvidan del personal sanitario”

Imagen de archivo de trabajadores sanitarios en un hospital. (SATSE)
Imagen de archivo de trabajadores sanitarios en un hospital. (SATSE)

Estrés, ansiedad y burnout son los problemas que más aquejan a los sanitarios, según Gómez. Los trastornos psicológicos, sin embargo, no se reconocen como enfermedad profesional en España: tanto la Ley General de la Seguridad Social como la Ley de Prevención de Riesgos Laborales excluyen estas patologías, dificultando que se considere su origen laboral en la consulta.

Actualmente, los ministerios de Sanidad y Trabajo reconocen que hay evidencia científica suficiente para establecer el origen laboral de algunos trastornos mentales. Recientemente, han publicado de forma conjunta el documento Trabajo y salud mental, una hoja de ruta para “reforzar el papel del sistema sanitario en la prevención, identificación y abordaje de los problemas de salud mental relacionados con el trabajo”.

Esta guía, no obstante, “se olvida del personal sanitario como colectivo prioritario”, critica Gómez. “Resulta incomprensible que no se haya visibilizado específicamente al personal del sistema sanitario, a pesar de estar en uno de los grupos con mayor exposición al estrés, a la violencia, al desgaste emocional, etcétera. Y tampoco se ve ningún avance en este protocolo sobre los trastornos mentales como enfermedades profesionales”, expone la portavoz.

Desde CSIF, reclaman el aumento de las plantillas para reducir la sobrecarga, una mejora de las condiciones laborales y un mayor apoyo psicológico como medidas para reducir el absentismo en la sanidad.

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