
Cada mañana, en Glasgow (Escocia), una gata de dos años llamada Kiki acompaña a Sonny, un niño de diez años, y sus amigos en su camino a la escuela. Los espera durante toda la jornada en el patio de juegos y luego los sigue de camino a casa.
So constancia ha convertido a esta felina en una figura familiar y querida por los vecinos y familias del barrio, además del personal del colegio, hasta el punto de que el director del centro ha bromeado sobre su “asistencia perfecta”.
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Es por eso que Kiki es una de las finalistas de los Cats Protection National Cat Awards 2025, un evento anual celebrado en el Reino Unido que reconoce a los gatos con un papel destacado en su comunidad.
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“Una más del grupo”
La historia de Kiki comienza hace dos años, cuando Michelle Scott, una trabajadora social de 51 años y madre Sonny, adoptó a Kiki como regalo por el octavo cumpleaños de su hijo. Desde entonces, la gata ha desarrollado un vínculo inmediato con él.
“Siempre he tenido gatos, pero Kiki no se parece a ninguna gata que haya conocido”, ha afirmado Michelle a la Glasgow Times. “Siempre que él tenía amigos cerca, ella se sentaba con ellos como si fuera uno de ellos”, ha añadido.
Kiki duerme hasta que oye los pasos de Sonny por la casa. “Suele estar dormida o medio despierta cuando Sonny se prepara para la escuela, pero en cuanto lo oye irse, salta de la cama y baja corriendo las escaleras para ir tras ellos”, ha indicado la madre. “Si se detienen o se entretienen, ella corre delante como diciendo: ‘¡Vamos!’”, ha señalado Michelle.
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Una presencia que educa
El comportamiento de Kiki no solo ha generado ternura, también ha servido como recurso pedagógico. “Ha traído mucha alegría a los niños, al personal y a la comunidad escolar, y les ha dado a los maestros la oportunidad de enseñar a los niños como tratar a los gatos y respetarlos”, ha señalado la madre.
Además, su imagen ha aparecido en varios productos de mercadería escolar con fines benéficos, y es habitual verla en el patio de juegos durante las clases.
Finalista de los premios National Cat Awards
La historia de Kiki se hizo pública gracias a su nominación a los National Cat Awards, organizados por la entidad Cats Protection. Jeff Knott, director de defensa e influencia de la organización, destacó que “los finalistas de este año han demostrado una intuición, empatía y compasión increíbles”.
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La votación pública para elegir al Gato Nacional del Año está abierta hasta el 31 de julio en el sitio web oficial de Cats Protection. Los ganadores de cada categoría recibirán un trofeo, un vale por 200 libras (234 euros) en una tienda de mascotas y una suscripción a la revista The Cat.
Mientras tanto, Kiki sigue cumpliendo con su rutina. Llueva o truene, cada mañana acompaña a Sonny a la escuela, lo espera con paciencia y lo guía de vuelta a casa. Una rutina sencilla que ha logrado unir a toda una comunidad.
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