
La música es una de las formas de expresión artística más arcaicas que existen. De hecho, existen evidencias arqueológicas de que esto es así: el instrumento más antiguo que se ha encontrado hasta la fecha tiene más de 35.000 años de antigüedad, según los datos que reveló la Universidad de Tubinga en un estudio de 2008.
Es una evidencia que la música es esencial en el día a día de millones de personas, lo que explica el éxito de plataformas como Spotify, que cuenta con más de 400 millones de oyentes mensuales alrededor del mundo.
Y es que, en muchas ocasiones, la música es una herramienta mágica que puede cambiar incluso el estado anímico del oyente. Es probable que en alguna ocasión hayas escuchado una canción triste y que tu reacción haya sido ponerte feliz. Esto puede parecer algo raro, pero la ciencia se ha pronunciado con respecto a este tema.
La paradoja de encontrar placer en la tristeza
Si alguna vez has escuchado música triste y te has puesto feliz, no te preocupes, no eres una mala persona. Este fenómeno paradójico tiene una explicación científica. La Universidad de Ohio ha publicado una investigación en la que concluye que la música triste activa la prolactina.
Esta es una hormona producida por la glándula pituitaria que se encuentra en el cerebro y tiene un tamaño similar al de un guisante. Este pequeño componente tiene un papel fundamental en el estado de ánimo de hombres y mujeres.
Algunos estudios indican que la prolactina tiene asociadas más de 300 funciones biológicas, pero una de sus funciones principales es calmarte cuando te encuentras mal o estás triste. De esta manera, al escuchar música triste, tus niveles de esta hormona empiezan a crecer considerablemente. El estudio concluye que la música triste engaña al cerebro e incentiva a la glándula pituitaria a segregar la hormona.
Beneficios de la música triste
Por otra parte, el estudio detalla los beneficios que te aporta escuchar música triste. Una de ellas es dar voz a emociones que muchas veces son difíciles de expresar. Esto produce una sensación de libertad emocional.
Otro de los motivos que sustentan esta afirmación es que la música triste tiene el poder de situarte en escenarios ficticios que te permiten reflexionar sobre algunas situaciones angustiosas, lo que también fomenta la capacidad de empatizar y relativizar tus problemas.
Además, la música previene de la anhedonia, que es la incapacidad de sentir placer. Padecerla cuando padeces etapas de estrés elevado o ansiedad es bastante común. Al escuchar música triste y conectar con tus emociones, evitas que se produzca este fenómeno.
El poder cognitivo de la música
Por otro lado, los beneficios de la música son numerosos. Es una herramienta esencial para impulsar el desarrollo cognitivo de los más pequeños del hogar. Es muy habitual que se use en las primeras etapas para conceptos esenciales como las tablas de multiplicar.
También se usa en la terapia para los más mayores, ya que la memoria musical se encuentra en las partes del cerebro más resistentes al envejecimiento neuronal.
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