
Las diferencias en la comida entre Estados Unidos y Europa generan desde hace años cantidad de contenido en redes sociales. Tanto en cantidades como en composición, los estadounidenses parecen comer mayores sumas y de peor calidad. Los datos del Departamento de Salud estadounidense lo confirman: el 77% de los estadounidenses excede los límites recomendados de grasas saturadas, el 63% sobrepasa la ingesta aconsejada de azúcares añadidos, el 90% consume más sal de la debida y casi el 80% no alcanza la cantidad mínima de productos lácteos, frutas y verduras.
La normativa alimentaria entre una unión y otra tiene parte de la culpa. Al otro lado del atlántico, las autoridades son más permisivas y permiten incluir colorantes y conservantes que en Europa están tajantemente prohibidos. Es por ello que las nutricionistas Arleija William y Mara Davis se sorprendieron tanto al ver la versión europea del popular refresco Fanta.
La bebida propiedad de Coca Cola Company tiene un color naranja brillante en los supermercados americanos, pero a Europa llega de una tonalidad mucho más suave, similar al zumo de naranja natural, según ha podido certificar la televisión francesa TF1. “La versión francesa no contiene ningún colorante“, comentó William a los reporteros galos.
Su compañera estuvo de acuerdo después de analizar la información nutricional de ambos productos. “El refresco americano contiene cinco veces más azúcar que el francés“, apuntó Davis. “La versión americana contiene 73 g de azúcar. Sin embargo, según las recomendaciones, no deberíamos consumir más de 20 g de azúcar al día“, añadió William.
Menos azúcar y más proteína en la versión europea

Las diferencias no se observan solo en los refrescos, según certificaron las dos nutricionistas a la televisión gala: ocurre también con las chocolatinas. En este caso, compararon la composición de las barritas Snickers, propiedad de Mars.
Esta popular chocolatina contiene “en el lado francés, menos calorías, más proteínas, ingredientes más saludables y el etiquetado es mucho más claro“, observó Mara Davis.“En la estadounidense, hay cuatro términos diferentes para el azúcar“, señaló Arleija Williams en el etiquetado del producto.
El consumo de estos productos industriales supone, a la larga, problemas de salud. Su ingesta excesiva está relacionada con el desarrollo de más de treinta enfermedades, según un estudio elaborado por el Instituto Nacional de Salud estadounidense (NIH, por sus siglas en inglés. Provoca cardiopatías, el cáncer y la diabetes, que son la principal causa de discapacidad y enfermedad en Estados Unidos y contribuyen a que el país tenga la esperanza de vida más baja entre los países de altos ingresos.
“Es una epidemia aquí en Estados Unidos. También se está extendiendo a Europa y al resto del mundo. Y todo se debe a nuestros hábitos alimenticios. Esto no puede continuar, ya no podemos permitírnoslo. Va a colapsar nuestros sistemas de seguridad social”, advirtió Kevin Hall, el investigador que dirige los estudios del NIH, ante las cámaras de TF1.
Dudas sobre los ultraprocesados en la industria europea
Pese a que recientes estudios continúan relacionando el consumo de más alimentos ultraprocesados con un mayor riesgo de muerte prematura, la industria alimentaria y de bebidas de la UE resta importancia a estos descubrimientos.
De acuerdo con la asociación comercial FoodDrinkEurope, con sede en Bruselas, la definición de alimentos ultraprocesados sigue siendo “muy discutida” y no puede utilizarse para “orientar sobre salud pública”. Según EFE, la definición más utilizada es la conocida como Nova, desarrollada por la Universidad de Sao Paulo en 2009, abarca desde bebidas azucaradas hasta platos precocinados con múltiples aditivos diseñados para imitar alimentos frescos. Sin embargo, la industria sostiene que este enfoque resulta demasiado simplista y no refleja la complejidad de la nutrición ni los múltiples factores que inciden en la salud.
Para Luigi Tozzi, director adjunto de SAFE, una organización europea de consumidores centrada en la alimentación, la importancia no está en el nivel de procesado, sino en los niveles de “grasa, sal y azúcar” que contenga el producto debido a los aditivos de su composición.
Últimas Noticias
El accidente del AVE de Toledo pincha el efecto ‘Maricarmen’, hunde la moral del PSOE y eleva la del PP: “Vinieron con trenes y se irán con trenes”
Voces del PSOE y del Gobierno creen que Puente no seguirá y que el siniestro con 68 muertos (de momento) obliga a reenfocar la campaña. Los populares creen que el accidente ya supone la puntilla del Gobierno

De Mallorca a Tenerife: los viajes de Harald y Sonia de Noruega a España y el regreso de la reina como viuda dos meses después de la muerte del rey
Los padres del rey Haakon VIII han disfrutado mucho de las playas españolas a lo largo de los años. Este jueves, la reina Sonia regresa por primera vez viuda a Málaga

Dos años después de la DANA, la Justicia aún busca respuestas sobre la gestión de la tragedia: el Es-Alert, los dos investigados y las incógnitas sobre Mazón
La jueza de Catarroja ha prorrogado la instrucción hasta abril de 2027 para completar las diligencias sobre la alerta tardía, reconstruir las decisiones adoptadas durante las horas críticas y determinar las posibles responsabilidades penales

Los antecedentes que pueden ser cruciales para la investigación de un accidente ferroviario: diferencias entre los siniestros de Arévalo, Angrois y Toledo
El balance de la tragedia de Toledo ya ha superado en número las muertes al siniestro de Adamuz, ocurrido hace nueve meses
Los 17 minutos y 25 kilómetros que condujeron a una tragedia evitable y que un operario de Adif tendrá que explicar
El testimonio del trabajador que permanecía en el centro de control de Atocha será clave, ya que esa persona es la única que puede explicar por qué dio la orden de continuar la marcha y sin bajar la velocidad a pesar de que el tren de Iryo todavía permanecía quieto



