
La tercera edición de La isla de las tentaciones, del año 2021, dio a conocer a Marina García. En ese momento, las parejas que acudían a poner a prueba su lealtad aún tenían la esperanza de recuperar su amor sometiéndose a pruebas en las villas de la tentación. Marina fue, al menos de su edición - aunque también en los años posteriores - una de las concursantes más comentadas por su ruptura con Jesús, con quien llegó al programa; su lío con Isaac “Lobo” Torres (que tras el programa desembocó en una breve relación); y la “traición” que sufrió por parte de Lucía Sánchez, con quien parecía tener una amistad inquebrantable hasta que salió a la luz que tenía una relación con Isaac a sus espaldas y mientras aún salía con él.
De acuerdo con Telecinco, sin embargo, y aunque en un momento Marina se mostró desolada por la revelación de que su mejor amiga se había involucrado sentimentalmente con su - entonces - novio Isaac, años más tarde confesó que “sobreviví a esa persona que recibió todo mi apoyo cuando más lo necesitaba y para agradecérmelo mantenía relaciones íntimas con la persona (con) la que yo estaba... Pero, ¿sabéis qué? Que se lo tengo hasta que agradecer por la persona en la que me he convertido gracias a ello". Lo hizo a través de una publicación de TikTok que, sin embargo, borró a las pocas horas.
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Marina volvió con Jesús tras LIDLT, y ahora vive con él en Madrid
A pesar de que, debido a sus respectivas infidelidades (porque Jesús también hizo de las suyas con Stefany y con Lara en su villa), abandonaron el programa cada uno por su lado y Marina no tardó en iniciar una relación con Isaac, al año volvió a aparecer por televisión en La última tentación: allí, la sevillana contó que había vuelto con Jesús Sánchez, con quien vivió un tiempo en Sevilla junto a sus dos perritas, Caramelo y Vainilla, antes de mudarse al centro de Madrid en 2024. Durante ese rato en Sevilla, además, Marina abrió una clínica estética, la Clínica Abril, que ofrece tratamientos y cirugías estéticas y bucodentales; y le fue tan bien que está planteándose abrir otra sucursal en Madrid.
La joven andaluza nunca ha escondido los retoques estéticos a los que se ha sometido, como sus inyecciones faciales de bótox o su aumento de pecho. Sin embargo, en 2022 la influencer decidió eliminar el ácido hialurónico de su cara, según compartió a través de sus historias de Instagram: “Estoy feliz, ya no queda nada de ácido en mi cara, tengo la cara como cuando tenía 16 años”, y es normal que siguiese teniendo el rostro joven, porque en ese momento tenía 24 años.
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“Marina tía tu cambio. Es increíble y físicamente está claro que menos es más. Sigue así, es de admirar, saludooos”, le comentaban tras este cambio en su perfil de Instagram (donde acumula más de 768 mil seguidores). Está claro que, por algún motivo, decidió cambiar determinadas cosas de su vida, y tiene sentido, como explicó ella misma: “La vida es una constante evolución (...) Han pasado 5 años y 4 meses, tenía 21 años. Me apetecía compartiros esto, para que os deis cuenta de que más no siempre es más, y que vuestra mente lo refleja todo, cuídenla”.
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