
El Índice de Precios al Consumo (IPC) adelantado este lunes por el INE registra un repunte de la inflación en abril de una décima en la tasa interanual respecto a marzo, por lo que alcanza el 3,3%, una cifra muy similar a la del inicio de 2024 (3,4%). La evolución del IPC se ha visto afectada en abril por el efecto base, debido a una subida de los precios del gas, frente a la bajada de abril de 2023, y al aumento de los precios de la alimentación, mayor que el del año pasado. En la electricidad los precios bajan, pero menos que en el mismo mes del año anterior.
En los últimos meses se ha producido un progresivo abaratamiento de la luz en el mercado mayorista, que alcanza ya niveles que no se veían desde la pandemia. La evolución del precio de la electricidad ha permitido la vuelta al IVA habitual del 21% desde marzo, lo que ha provocado un repunte de la inflación. En concreto, la electricidad marcó en febrero un precio medio de 40 euros el MWh en el mercado mayorista y descendió a los 20,28 euros en abril, ambos precios por debajo del límite de 45 euros contemplado en la legislación para que se aplique un IVA reducido. A falta de un día para que termine el mes de abril, el precio de la luz en el mercado mayorista se sitúa en los 12,3 euros el MWh, por lo que en mayo se continuará aplicando el IVA del 21%.
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También se ha registrado una notable bajada en la inflación de la mayor parte de los alimentos. Ha pasado del máximo del 16,6% en febrero de 2022 al 7,4% en enero de 2024 y al 4,3% en marzo en comparación interanual, aunque habrá que esperar al dato confirmado de abril para conocer el repunte de este mes. Hasta el 30 de junio continúan vigentes los tipos rebajados del IVA en los alimentos básicos, por lo que si no se prorroga la medida en julio se producirá otro repunte de la inflación al volver al gravamen habitual.
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Inflación superior a la europea
Por otra parte, en abril sigue descendiendo la inflación subyacente (excluye alimentos no elaborados y productos energéticos), que baja cuatro décimas y se sitúa en el 2,9%, por debajo de la general por primera vez desde hace casi dos años. En cuanto al IPCA, la tasa para comparar los precios a nivel europeo, se situó en el mes de abril en el 3,4%, una décima por encima de la registrada el mes anterior.
Con los datos publicados la semana pasada por Eurostat referentes a marzo, España tiene una inflación superior a la media de la UE (del 2,6%) y de la eurozona (2,4%). Esto se debe a que España tiene una inflación de los alimentos más elevada (del 4,3% frente al 1,5% de la UE), aunque también influyen el ocio y la cultura (1,8 puntos más); el transporte (nueve décimas más) y la vivienda (seis décimas más).
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Esto contrasta con lo sucedido en 2023 y en 2022, años en los que España tuvo inflaciones medias menores en comparación con la UE. En concreto, fueron del 3,4% y el 8,3%, respectivamente, frente al 6,4% y el 9,2% de la media de los 27. Uno de los factores que están perjudicando este año es la sequía.
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