“He pensado en rendirme, pero nunca lo hice. Es un impulso”, confesó Alfred Molina sobre la resiliencia que marcó su carrera

En el pódcast Still Here Hollywood, el intérprete de Doctor Octopus en la saga Spider-Man describió una trayectoria construida entre la frustración y la persistencia

Alfred Molina
Alfred Molina habló sobre las dudas que atravesó durante su carrera como actor (Créditos: Youtube/Vanity Fair)
Guardar

Alfred Molina reconoció que pensó muchas veces en abandonar la actuación, aunque esas ideas nunca se tradujeron en una salida concreta de la profesión. En el pódcast Still Here Hollywood, conducido por Steve Kmetko y citado por Complex, el actor vinculó esos impulsos con momentos de frustración y con la sensación de fracaso.

“He pensado en rendirme. He pensado en dejarlo, pero nunca lo he hecho. Es un impulso. Es una reacción a algo”, dijo el intérprete, cuya carrera abarca cine, teatro y televisión.

PUBLICIDAD

La frustración y las dudas de los primeros años

Ante la pregunta de si alguna vez pensó en dejar el oficio, Molina respondió: “Muchísimas veces”.

El intérprete recordó la advertencia que recibió al terminar sus estudios en Londres (AFP)
El intérprete recordó la advertencia que recibió al terminar sus estudios en Londres (AFP)

Según el relato recogido por Complex, el actor asoció esas reacciones con situaciones en las que sentía que su trabajo no alcanzaba el resultado esperado. En lugar de asumirlas como una decisión definitiva, trataba de identificar qué hecho había provocado ese estado de ánimo y qué expectativas habían quedado frustradas.

PUBLICIDAD

Parte de esa inseguridad se originó durante su formación en la Guildhall School of Music and Drama, de Londres. Tras graduarse en 1975, el director de la institución le comentó que no debía sorprenderse si el trabajo tardaba en llegar y si su carrera no despegaba hasta bien entrada la treintena. Molina entendió aquella advertencia como una señal de que no encajaba en la imagen tradicional del galán. “Eso se queda. Puede doler y se queda”, afirmó.

Un debut con lecciones frente a la cámara

Alfred Molina
Molina debutó en Raiders of the Lost Ark a los 27 años (Créditos: Youtube/Vanity Fair)

La trayectoria de Alfred Molina tomó un rumbo distinto antes de lo previsto. A los 27 años debutó en el cine con Raiders of the Lost Ark, estrenada en 1981. En la película interpretó a Satipo, uno de los personajes que acompaña a Indiana Jones en la secuencia inicial. Su llegada a un rodaje de gran escala ocurrió con poca experiencia ante las cámaras y con escaso conocimiento de sus códigos técnicos.

El actor recordó una observación del director de fotografía Douglas Slocombe, quien le explicó la función de las marcas de cinta ubicadas en el suelo. Esas referencias permiten que los intérpretes permanezcan dentro del encuadre y que la cámara conserve el foco.

“Nos encanta lo que estás haciendo, pero sería maravilloso si pudiéramos tenerlo enfocado”, le dijo Slocombe. Complex citó la anécdota como uno de los recuerdos de Molina sobre sus primeros tropiezos en la industria.

De personajes secundarios a Doctor Octopus

El actor construyó una carrera con papeles en dramas, comedias y franquicias de Hollywood (SONY)
El actor construyó una carrera con papeles en dramas, comedias y franquicias de Hollywood (SONY)

Después de aquel debut, Molina acumuló trabajos en películas como Boogie Nights, Chocolat, Frida y The Da Vinci Code. La selección de personajes le permitió alejarse de las limitaciones que había percibido al inicio de su carrera. Interpretó figuras con autoridad, vulnerabilidad, ambición o excentricidad, en producciones de géneros y escalas diversas.

Uno de sus papeles más reconocidos llegó con Doctor Octopus en Spider-Man 2, estrenada en 2004. Para encarnar a Otto Octavius, el actor trabajó con tentáculos mecánicos que requerían hasta dos titiriteros por brazo.

Regresó al personaje 17 años después en Spider-Man: No Way Home, en un rodaje con recursos técnicos distintos. “Todo era digital. No tenía nada puesto. Llevaba el vestuario, pero no tenía brazos”, explicó sobre esa experiencia.

La terapia y la ansiedad profesional

Molina definió la ansiedad como parte del “ADN de un actor” (EFE/EPA/MIKE NELSON/Archivo)
Molina definió la ansiedad como parte del “ADN de un actor” (EFE/EPA/MIKE NELSON/Archivo)

Molina también confirmó que asiste a terapia y definió la ansiedad como parte del “ADN de un actor”, según el reporte de Complex. La declaración incorporó otra dimensión a su relato sobre los impulsos de abandonar la profesión: las dudas no desaparecen de forma automática con el reconocimiento, los años de trabajo o los papeles en grandes producciones.

El actor mantuvo una presencia constante en escenarios y sets, aun después de atravesar períodos de desaliento. Su recorrido profesional incluyó personajes secundarios, roles dramáticos, villanos de franquicias y trabajos teatrales, con una carrera que desbordó la expectativa que había recibido al salir de la escuela de actuación.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD