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Bill Nighy vuelve al cine con & Sons y dejó definiciones filosas sobre la fama y la edad

A los 76 años, el intérprete británico encarna a un novelista recluso que convoca a sus hijos para anunciar una decisión que altera el vínculo, en un film que se estrena el 21 de agosto

Bill Nighy regresa al cine con “& Sons” y se mete en un drama familiar con un giro de ciencia ficción
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Bill Nighy vuelve al cine con & Sons, una película que lo ubica en el centro de un drama familiar con un giro hacia la ciencia ficción. Según publicó el diario británico The Guardian, el film sigue a un patriarca en declive que reúne a sus hijos para comunicarles una decisión que altera la vida de una familia marcada por viejos conflictos.

La entrevista también repasa la trayectoria del actor británico, sus límites personales frente a ciertas rutinas del oficio y una vocación literaria que nunca dejó del todo. A los 76 años, Nighy habló desde el noroeste de Londres sobre el estreno, su rechazo a los almuerzos de trabajo, su distancia con Zoom y el presente de su podcast Ill-Advised.

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Un regreso al cine con un papel atravesado por el conflicto

El estreno de & Sons vuelve a poner a Nighy en el centro de una historia familiar marcada por tensiones antiguas. En la película interpreta a AN Dyer, un novelista célebre y recluido que convoca a su familia para transmitir un anuncio decisivo. De acuerdo con The Guardian, la trama parte de una situación reconocible dentro del drama doméstico, aunque suma un elemento que desplaza el relato hacia una zona cercana a la ciencia ficción.

Bill Nighy en una escena de "Vivir".
Durante una entrevista por su nueva película, el intérprete británico marcó distancia con su personaje

El reparto incluye a Johnny Flynn y George MacKay como los hijos mayores del protagonista, a Imelda Staunton como la exesposa y a Noah Jupe como un hijo menor nacido de otra relación. Ese entramado expone una red de vínculos atravesada por el resentimiento, la ausencia emocional y heridas que siguen abiertas.

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La figura de Dyer organiza el conflicto central. Es un padre áspero, distante y convencido de que su talento literario puede colocarlo por encima de los daños que dejó en su entorno. Ese rasgo funciona como uno de los ejes de la película y también como una de las claves de la conversación que Nighy sostuvo.

La distancia con su personaje y sus propios límites

En la entrevista, Nighy marcó una diferencia nítida con la lógica de su personaje. El actor cuestionó la idea de que el talento sirva para justificar conductas dañinas dentro o fuera del ámbito artístico. “No creo eso en absoluto”, dijo al rechazar esa clase de excusas ligadas al genio creativo.

Bill Nighy ya puso sus límites en Hollywood: adiós a Zoom, a los almuerzos de trabajo y hasta a las togas - REUTERS/Peter Nicholls
Bill Nighy ya puso sus límites en Hollywood: adiós a Zoom, a los almuerzos de trabajo y hasta a las togas - REUTERS/Peter Nicholls

Esa observación cobra peso en una película donde Dyer sostiene que su objetivo como padre fue no causar daño, aunque la relación con sus hijos expone otra realidad. La distancia entre esa versión y los efectos concretos de su conducta empuja buena parte del relato.

Nighy vinculó ese punto con su propia experiencia familiar. Tiene una hija, Mary Nighy, fruto de su relación con la actriz Diana Quick. Consultado sobre si alguna vez tuvo una filosofía definida para la crianza, respondió con una frase directa: “Lo vas inventando sobre la marcha”. Luego explicó que ese camino incluye errores, correcciones y decisiones que cambian con el tiempo.

La charla también dejó definiciones sobre aquello que ya no está dispuesto a aceptar en su rutina laboral. Cuando habló de las videollamadas, su respuesta fue tajante: “¿Puedo retirarme de Zoom?”. La frase resume un tono entre el cansancio y la ironía que atraviesa buena parte de la entrevista publicada por The Guardian.

Esa misma claridad apareció al referirse a otra práctica habitual de la industria. Nighy sostuvo que “los almuerzos de trabajo están completamente descartados” en esta etapa de su vida profesional. Para él, esas reuniones mezclan planos que prefiere mantener separados.

También mencionó qué podría llevarlo a rechazar de inmediato una propuesta actoral. Su respuesta fue tan breve como precisa: “Togas”. El comentario, formulado con humor seco, refuerza la imagen de un actor que, tras décadas de carrera, fija sus condiciones con naturalidad.

Una ambición literaria que sigue en suspenso

La Primera Profecía
El actor interpreta a un escritor famoso y distante que convoca a sus hijos en medio de viejos resentimientos

Antes de consolidarse como intérprete, Nighy quiso ser novelista. El artículo detalló que ese deseo nació en la adolescencia, cuando un profesor de inglés de su escuela católica le sugirió que probara con la escritura. El actor recordó ese momento como un impulso decisivo en su forma de imaginar el futuro.

Más tarde trabajó en The Field, una revista dedicada a la caza y la pesca, y luego viajó a París con la intención de escribir. En ese período pasó tiempo en la librería Shakespeare & Company y evocó aquella etapa con una definición punzante sobre sí mismo: “Soy un cliché andante”.

Ese proyecto literario quedó en pausa cuando ingresó a una escuela de teatro, aunque nunca desapareció del todo. Nighy admitió que todavía piensa en escribir, aunque también reconoció una tendencia persistente a postergar ese plan. “Sigo pensándolo. Solo que soy muy bueno para procrastinar”, señaló.

Esa mezcla de memoria, ironía y deriva verbal encontró una nueva forma en Ill-Advised, el podcast en el que responde preguntas de los oyentes sobre ropa, vínculos y situaciones sociales. El programa iniciará su tercera temporada, suma más de 300.000 oyentes mensuales y recibió el premio a Podcast del Año 2026 de la Broadcasting Press Guild. & Sons llegará a los cines el 21 de agosto y la nueva temporada del podcast comenzará el 3 de septiembre.

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