Chris Hemsworth y una dura crítica a los algoritmos en la industria del cine: “Es una forma aterradora de intentar hacer películas”

El actor australiano advirtió que la presión por métricas y fórmulas digitales en los grandes estudios amenaza la creatividad y la profundidad narrativa

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Ambientada en el despiadado Los Ángeles, Crime 101 narra la historia de un escurridizo ladrón de joyas (Chris Hemsworth) cuyos numerosos robos han desconcertado a la policía. Cuando vislumbra el golpe de su vida, su camino se cruza con el de una desilusionada agente de seguros (Halle Berry) que se enfrenta a una encrucijada. Convencido de haber descubierto un patrón, un detective implacable (Mark Ruffalo) le pisa los talones, aumentando aún más la tensión. A medida que se acerca el robo, la línea entre cazador y presa se difumina, y los tres se enfrentan a decisiones cruciales y a la certeza de que no hay vuelta atrás.

La tensión entre la tradición narrativa y las nuevas tendencias digitales está sacudiendo la creación cinematográfica y movilizando a referentes del sector. Chris Hemsworth, protagonista de éxitos globales, lanzó desde Madrid una advertencia sobre el avance de fórmulas digitales en los grandes estudios de Hollywood, señalando que la creatividad genuina corre riesgo ante el predominio de los algoritmos en la toma de decisiones artísticas.

La amenaza de los algoritmos en el cine

En una conversación con el portal especializado Espinof, el actor australiano describió cómo los estudios confían cada vez más en métricas y modelos predictivos para definir la estructura de las películas.

Según Hemsworth, estas herramientas digitales establecen reglas estrictas, como que “dentro de los primeros siete minutos tiene que haber algún tipo de acción o un gran evento”, con base en análisis de audiencia y datos de retención. “De lo contrario, la gente desconectará según nuestras métricas. Y esa es una forma aterradora de intentar hacer una película”, advirtió el actor, aludiendo a lo que percibe como una erosión de la espontaneidad y la libertad creativa.

Los grandes estudios de cine
Los grandes estudios de cine imponen fórmulas digitales que exigen acción en los primeros minutos para retener al público (REUTERS/Mario Anzuoni)

Hemsworth argumentó que la expectativa por la gratificación instantánea responde a una transformación en los hábitos de consumo, en especial entre el público joven. “El evento debería ser ir al cine, levantarse del sofá, reunir a la familia, las palomitas y la bebida y demás. Y, sin embargo, es como si nos hubieran malcriado con una especie de gratificación instantánea porque nuestra capacidad de atención se ha vuelto muy corta, especialmente entre la generación más joven, que tiene muchos medios compitiendo y varias distracciones”, explicó.

El impacto en la escritura de guiones

Estas tendencias, según Hemsworth, condicionan desde el inicio el trabajo de guionistas y directores, quienes sienten la presión de captar la atención del espectador casi de inmediato. Bart Layton, director británico de Ruta de Escape, respaldó sus inquietudes y relató a Espinof su experiencia con esta nueva realidad: “Si empiezas a escribir el guion pensando: ‘Vale, no puedo dejar que ese misterio se desarrolle, tengo que dar esa gran persecución de coches o esa gran explicación en los primeros cinco o diez minutos, de lo contrario el público se habrá ido’, todas las películas van a empezar a sentirse iguales por esa presión”. Para Layton, la consecuencia más palpable es la homogeneización de las historias y una pérdida de profundidad emocional.

Bart Layton señala que la
Bart Layton señala que la presión por captar al espectador en los primeros minutos homogeneiza las historias y resta profundidad emocional al cine (REUTERS/Jack Taylor)

El director insistió en que la intensidad emocional resulta tan valiosa como la acción, y que no toda experiencia cinematográfica debe depender de la inmediatez. “Buscamos la intensidad emocional además de la intensidad de la acción; hay un par de escenas en la película en las que estás al borde del asiento pero no son de acción”, comentó. Layton defendió la singularidad del cine en salas frente al consumo doméstico, destacando que la experiencia en un entorno colectivo es irrepetible y favorece una conexión distinta con la obra.

La experiencia en salas y el riesgo de la homogeneidad

Layton profundizó sobre la diferencia entre ver una película en el cine y hacerlo en casa: “Creo que es fácil olvidar que tienes una experiencia muy diferente en el cine viendo una película de cualquier presupuesto. No vas a mirar tu teléfono. No te vas a distraer. Si no cumple del todo en los primeros diez minutos pero estás en el cine, probablemente te quedes y luego digas: ‘¡Joder, me alegro mucho de haberme quedado!’. En casa dices: ‘¿Diez minutos? No’. Creo que la gente olvida que tiene una experiencia emocional más grande en el cine”.

La experiencia colectiva en salas
La experiencia colectiva en salas de cine ofrece una conexión emocional irrepetible, frente al consumo doméstico condicionado por distracciones (REUTERS/Mario Anzuoni)

Esta distinción, según el director, es clave para entender por qué la presión de los algoritmos podría empobrecer la oferta cultural: si todas las producciones se ajustan a la misma fórmula para captar la atención en pocos minutos, la diversidad narrativa y la posibilidad de sorprender al espectador se ven amenazadas.

Complejidad humana frente a fórmulas digitales

Hemsworth también reflexionó sobre el desafío de mantener la profundidad emocional de los personajes en contextos dominados por métricas. “Esa complejidad y ambigüedad es lo que me gustó de esta película, porque representa a seres humanos reales. Intentar no valorarlos es un mejor lugar para empezar a admitir que todos tenemos defectos y hacemos lo que podemos desde nuestra perspectiva”, afirmó. La película, según el actor, busca retratar personajes con matices, lejos de la simplificación que se impone desde los algoritmos.

Chris Hemsworth y Bart Layton
Chris Hemsworth y Bart Layton defendieron la importancia de la diversidad narrativa y la representación de personajes complejos ante el avance algorítmico

Layton abordó la dimensión política y social de la cinta, así como la negativa a reducir los juicios morales a categorías rígidas: “El personaje de Chris es corrupto como criminal, pero muchos sistemas también lo son, como los seguros o la propia policía. No le decimos a la gente qué pensar, sino que provocamos conversaciones interesantes”.

Narrativas grises y el futuro del cine

La reivindicación de narrativas grises
La reivindicación de narrativas grises y la paciencia en el relato son fundamentales para preservar la riqueza cultural del cine ante modelos predictivos (REUTERS/Jack Taylor)

Hemsworth coincidió en la importancia de reivindicar las zonas grises: “Los ‘buenos’ no siempre llevan placa y los ‘malos’ no son necesariamente tan malos como pensamos. El abuso de poder ha existido siempre y es algo que intentamos reconciliar. Me parece abrumadora la simplificación excesiva de temas complejos y el discurso de poner todo en cajas”.

Tanto Hemsworth como Layton señalaron, en diálogo con Espinof, que la recuperación de la paciencia y la apertura a la diversidad de relatos son fundamentales para preservar la riqueza del cine frente al avance de la lógica algorítmica.