Gene Hackman, Dustin Hoffman y Robert Duvall: los amigos rebeldes que cambiaron el cine desde la marginalidad

De jóvenes con trabajos temporales y departamentos compartidos en Nueva York los artistas pasaron a ser estrellas de Hollywood gracias a su esfuerzo

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Robert Duvall, Gene Hackman y
Robert Duvall, Gene Hackman y Dustin Hoffman se apoyaron mutuamente en sus inciios como estrellas de Hollywood. (Créditos: AP. Reuters. Reuters)

Cuarenta años atrás, nadie habría imaginado que tres jóvenes que compartían departamentos diminutos y trabajos temporales en Nueva York terminarían convirtiéndose en íconos del cine estadounidense.

Gene Hackman, Dustin Hoffman y Robert Duvall se conocieron en los años cincuenta y sesenta, formando amistad y camaradería mientras luchaban por abrirse camino en la actuación. Con el tiempo, los tres se consagraron con premios de la Academia y carreras memorables en Hollywood.

Hackman y Hoffman se conocieron en 1957 en el Pasadena Playhouse, en California. Hackman, exmarine nacido en San Bernardino, había crecido en una familia itinerante hasta asentarse en Danville, Illinois.

La disciplina de su padre y su abandono cuando Gene tenía 13 años marcaron su juventud. Tras servir en Asia y Hawái, se mudó a Nueva York en 1951 decidido a ser actor, mientras trabajaba como portero, vendedor y empleado de farmacia para financiar sus estudios con beneficios para veteranos.

Gene Hackman ya era un
Gene Hackman ya era un exmilitar antes de iniciar su carrera en la actuación.

Dustin Hoffman, nacido en Los Ángeles, también creció en un entorno inestable. Su padre, de origen ruso judío, enfrentó dificultades económicas tras trabajar en diseño y mobiliario.

En la escuela, Dustin sufrió burlas por su apariencia, pero descubrió la actuación casi por accidente, mientras estudiaba medicina y música en Santa Monica City College. Más tarde ingresó al Pasadena Playhouse, donde surgió su amistad con Gene Hackman.

En cambio, Robert Duvall, nacido en San Diego en 1931, provenía de una familia militar: su padre fue contraalmirante. Tras estudiar en Principia College y servir en el ejército, se mudó a Nueva York en 1955 y se formó en el Neighborhood Playhouse bajo la guía de Sanford Meisner.

La historia de la amistad entre estos tres actores inició en 1957, en el Pasadena Playhouse, en California. Gene Hackman, de 27 años y 1.88 metros de altura, que se describe a sí mismo como “una persona grande y torpe”, se encontró rodeado de jóvenes bronceados que “andaban tablas de surf”.

Inmediatamente se aferró a un compañero inadaptado, Dustin Hoffman, de 19 años y 1.68 metros de altura, que tenía una nariz enorme y vestía Levi’s andrajosos y un chaleco de piel de oveja sobre la piel desnuda.

Gene Hackman recuerda que cuando
Gene Hackman recuerda que cuando conoció a Dustin Hoffman le dejó una sensación extraña (Tom Wargacki/WireImage)

Hackman recuerda: “Había algo en él, como si tuviera un secreto. Simplemente sabías que iba a hacer algo”.

Al tiempo, un instructor inspirador, Barney Brown, le aseguró a Dustin: “Vas a terminar siendo un actor de teatro el resto de tu vida” y lo convenció de irse a Nueva York en contra de la voluntad de sus padres. “Cuando Barney murió, sentí que mi padre ideal había muerto”, dijo Hoffman.

En 1958, Dustin Hoffman llegó a Nueva York con solo 50 dólares en su bolsillo y se alojó primero en el apartamento de Hackman y su primera esposa, Fay Maltese, en el que durmió en un colchón colocado en el suelo de la cocina durante tres semanas.

Posteriormente, Gene consiguió que Dustin se mudara con Robert Duvall a su apartamento de tres habitaciones en la esquina de la calle 109 y Broadway.

“La sensación era que Bobby era el nuevo Brando. Sentía que él era el indicado, y probablemente yo no. En cierto sentido, yo era su hermano pequeño; ya sabes, ‘Mi amigo Dustbone, tiene mucho talento’. Gene era mayor y estaba casado, así que yo era el acompañante”, expresó Dustin en una entrevista.

Gene Hackman vendía zapatos y
Gene Hackman vendía zapatos y moviendo muebles para poder sustentar su carrera como actor. (AP Photo/George Brich)

Los tres se sumergieron en una comunidad de jóvenes actores que combinaban audiciones con empleos de subsistencia: Dustin como mecanógrafo y empleado en tiendas; Gene vendiendo zapatos y moviendo muebles; Robert en almacenes y oficinas de correos.

“En aquellos días era una cuestión de quién de nosotros estaba más pobre en ese momento, y los otros dos lo ayudaban”, afirmó Hackman, mientras que Hoffman indicó: “Haría cualquier trabajo en cualquier lugar. No tenía vergüenza”.

Duvall recuerda fiestas en el apartamento de Hackman, con Faye, que era italiana, cocinando espaguetis para un grupo de actores. “Fueron buenos años, sin saber qué nos depararía el futuro. Todos esos amigos. Fue muy importante. Soñando. Fue divertido”, contó en una entrevista.

Para Duvall y Hoffman, solteros, las chicas eran fundamentales en su libre mundo teatral. Hoffman admitió: “Estábamos obsesionados con el sexo”.

Entre clases de interpretación, análisis de Tennessee Williams y estudios de técnicas de Stanislavski, practicaban “vivir con verdad en circunstancias imaginarias”, como decía Duvall.

“Vivir con verdad en circunstancias
“Vivir con verdad en circunstancias imaginarias” era el mantra de Robert Duvall (Captura de video)

Observaban gestos y comportamientos en la calle para incorporarlos a sus personajes, mientras Hackman hablaba de la importancia de captar cada reacción humana.

A principios de los 60, después de que Hoffman viviera con varias chicas y amigas, incluso durmiera en un estudio de danza donde daba clases de interpretación, él y Duvall compartían apartamento en la calle 22 Oeste.

Las audiciones eran frecuentes y frustrantes. Gene Hackman recordaba leer en escenarios vacíos frente a productores escondidos en la oscuridad. Hoffman se enfrentaba a rechazos que ponían a prueba su confianza.

Robert Duvall, tras críticas negativas en una obra de George Bernard Shaw, regresó temporalmente a casa de sus padres antes de retomar su camino gracias al apoyo del director Ulu Grosbard.

Los primeros avances llegaron poco a poco. Hackman participó en Any Wednesday y luego en Lilith, hasta recibir una nominación al Oscar por Bonnie and Clyde.

Duvall interpretó a Boo Radley en To Kill a Mockingbird y destacó en teatro con A View from the Bridge.

'Kramer Vs Kramer' y 'Rain
'Kramer Vs Kramer' y 'Rain Man' le valieron a Dustin Hoffman premios Oscar a Mejor Actor Shutterstock

Dustin Hoffman, tras recibir un Obie por The Journey of the Fifth Horse, saltó a la fama como Benjamin Braddock en The Graduate (1967), de Mike Nichols.

Sus filmografías posteriores consolidaron su diversidad actoral: Dustin brilló en Tootsie, Midnight Cowboy y Rain Man; Hackman en The French Connection, The Conversation y Superman.

Mientras que Robert en Apocalypse Now, The Godfather y The Apostle. Décadas después, Hackman y Hoffman coincidieron en Runaway Jury, mientras Duvall protagonizó Secondhand Lions.

Robert Duvall alcanzó el estrellato
Robert Duvall alcanzó el estrellato gracias a películas como 'El Padrino', 'Apocalipsis ahora' y 'Gracias y favores'. Esta última fue la que lo hizo ganar su único Oscar a Mejor Actor (AP Photo/Lennox Mclendon, File)

Los tres compartían una disposición a asumir riesgos y a explorar cada personaje desde su interior. Dustin definía la actuación como un estado de concentración absoluta. Asimismo, Gene Hackman destacaba cómo los años difíciles habían fortalecido su determinación.

“Si hubiéramos estado en una fiesta con un grupo de actores desempleados y alguien hubiera dicho: ‘¿Ven a esos tres? Van a ser estrellas de Hollywood’, todo el lugar habría estallado en risas y habríamos sido parte de la risa", declaró.

Y añadió: “Nuestra afectación era contraria a lo establecido. ‘Triunfar’ significaba mantenernos puros, no vendernos. ‘Triunfar’ significaba hacer el trabajo. Hoy no somos diferentes. Si algo sucediera y se acabara, y de repente tuviéramos que trabajar en un teatro comunitario, ahí estaríamos”.


Gene Hackman ganó el Oscar
Gene Hackman ganó el Oscar en dos ocasiones: una por mejor actor principal en 'The French Connection' y otro de mejor actor de reparto por 'Unforgiven' (Foto AP, archivo)

Aunque sus trayectorias los llevaron por caminos distintos, siempre recordaron aquellos años en Nueva York, donde aspiraciones, debates y amistad cimentaron carreras que hoy se estudian como referentes del cine estadounidense.