El fenómeno de “Wicked: For Good” situó a Jonathan Bailey en el centro de la conversación internacional sobre cine y teatro. Su interpretación del príncipe Fiyero consolidó su posición como una de las figuras más influyentes de la industria.
Desde su éxito actual, pudo reflexionar sobre su trayectoria, activismo y visión personal del reconocimiento. En exclusiva con Esquire, el intérprete compartió los desafíos y satisfacciones que han marcado su crecimiento en diversos facetas.
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Éxito con “Wicked” y el papel de Fiyero
El estreno de “Wicked: For Good” se convirtió en un punto de inflexión para Bailey. Su interpretación del príncipe Fiyero recibió elogios unánimes y la producción sigue la línea de la primera película de la franquicia, que recaudó unos USD 756 millones.
Debido a esto, el actor de 37 años describió su rol como un personaje en búsqueda de sentido, profundamente influido por Elphaba, interpretada por Cynthia Erivo. “Fiyero toma decisiones no solo por sus relaciones humanas, sino por lo que siente que es correcto. Se siente conmovido por Elphaba, quien desafía el sistema de poder y comunica su visión con claridad”, explicó.
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El arco de Fiyero, según Bailey, refleja una metamorfosis movida por la responsabilidad personal y la necesidad de un significado verdadero. A propósito de ello, afirmó: “Una vez que se activa y encuentra ese sentido, no hay vuelta atrás”.
Considera que la película expone los conflictos de sus protagonistas de forma más cruda y oscura que el musical original, y destaca la decisión de Fiyero de proteger a Elphaba y alejarse de Glinda, interpretada por Ariana Grande, como un ejemplo claro de esa complejidad emocional.
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Trayectoria profesional y ascenso en la industria
Bailey inició su carrera en el teatro desde los 6 años y medio y nunca conoció otro entorno laboral fuera de los escenarios. “Nunca he conocido otra cosa que no sea el teatro”, recordó. Su formación incluyó colaboraciones con referentes como Helen McCrory, James Purefoy y Joseph Fiennes, alianzas que considera fundamentales para su maduración artística y profesional.
El artista británico resaltó la disciplina y la flexibilidad que el teatro le aportó: “El teatro es un proceso diligente, que consiste en afinar. Sales con una agilidad que te prepara para todo”.
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Durante 2024, además de participar en Wicked, compartió reparto con Scarlett Johansson en “Jurassic World Rebirth” y formó parte de proyectos internacionales filmados en Toronto, Johannesburgo, Ciudad del Cabo y Tailandia.
Pese a su presencia creciente en Hollywood, mantiene un vínculo fuerte con el teatro y valora poder trabajar con directores y escritores a quienes admira. “Si tomas el trabajo, tienes que darlo todo y hacerlo lo mejor posible, porque siempre hay alguien que no puede interpretar ese papel porque tú lo estás haciendo”, reflexionó sobre la ética artística.
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Activismo LGBTQ+ y Shameless Fund
El activismo de Bailey se consolidó especialmente con la creación del Shameless Fund, proyecto lanzado en 2024 para apoyar a la comunidad LGBTQ+ globalmente. La finalidad, según dijo, es “recaudar fondos a través de alianzas con marcas internacionales y respaldar a personas LGBTQ+ en todo el mundo para que vivan abiertamente, amen libremente y prosperen sin miedo ni vergüenza”.
En el último año, priorizó el desarrollo del Shameless Fund junto a Sarah Jenkins, exdirectora de operaciones de Saatchi & Saatchi, anteponiéndolo a otros compromisos cinematográficos.
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Bailey entiende el éxito del Shameless Fund más allá de los logros económicos: “Cuando se trata de apoyar a la comunidad LGBTQIA+ global, se trata de ser creativos en un momento en que la comunidad se siente fragmentada”.
Reflexiones sobre identidad y representación
La experiencia de Bailey como actor homosexual marcó su visión sobre la autenticidad y la representación dentro del sector artístico. “La integridad es tan valiosa, ¿no? Lo único que puedes controlar es cómo te presentas en el mundo”, compartió.
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Si bien reconoce los privilegios de su posición actual, celebra el trabajo de las generaciones previas de artistas LGBTQ+: “Las oportunidades que tengo ahora son gracias a años y años de actores increíbles que interpretaron todo tipo de papeles”.
El actor se muestra reacio al encasillamiento de “actor gay visible” y valora cuando los medios, como ocurrió en una entrevista reciente en Time, prefieren no destacar su orientación sexual por encima del resto de sus atributos.
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Interpreta que la representación honesta es esencial y que el teatro, especialmente, ofrece un espacio más rico e inclusivo para la creatividad. “Nada se siente más radical o comprometido que estar en una sala con palabras y personas, y estar en círculo”, afirmó sobre su reciente experiencia en Shakespeare.
Rol de los mentores en su vida personal
Entre las figuras clave de su vida destaca el Dr. David Brunton, mentor en el Magdalen College School de Oxford, a quien recordó como “la persona más increíble e inspiradora”. El fallecimiento de Brunton, sucedido durante el año sabático de Bailey, marcó profundamente al actor en lo personal y profesional, especialmente al prepararse para Othello en el National Theatre, papel que considera crucial en su carrera.
En el plano personal, valora la privacidad y el equilibrio emocional. No se define como persona reservada, pero cuida su entorno íntimo, disfruta ejerciendo su rol como tío de seis sobrinos y considera la posibilidad de la paternidad en el futuro.
Asimismo, reconoció la importancia del apoyo emocional y la terapia como herramientas clave para afrontar desafíos. Ante esto, comentó: “La salud mental y el acompañamiento son esenciales”.

Perspectivas sobre el futuro y nuevos proyectos
Mirando hacia el futuro, muestra entusiasmo por sus próximos proyectos, aunque prefiere reservar detalles. “Estoy haciendo eso que hacen los nadadores antes de lanzarse a la piscina. Hay un par de cosas realmente emocionantes”, anticipó en Esquire.
Para 2026, planea enfocar la mayor parte de su energía en el Shameless Fund, aunque no descarta volver al trabajo en el año siguiente y sigue explorando oportunidades tanto en teatro como en el cine.
A pesar del atractivo de Hollywood, Jonathan Bailey prefiere quedarse en el Reino Unido y destacó la posibilidad de viajar y conectar con culturas diversas a través de su profesión. “Este año he estado mucho más en casa y he podido ver a mis sobrinas en la escuela, salir con mis amigos y asistir a más cumpleaños y bodas, y eso se siente bien”, sentenció, reflejando su visión.
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