
Por más de tres décadas, Tom Cruise (63) ha sido una de las figuras más influyentes de Hollywood y el rostro más mediático de la Iglesia de la Cienciología. Ahora, con su nueva relación con la actriz Ana de Armas (37), surgen preguntas inevitables: ¿estará dispuesta la estrella cubana a involucrarse con la polémica organización religiosa? ¿Qué implicancias tendría eso en su vida personal y profesional?
La pareja fue vista recientemente en un paseo romántico por Woodstock, Vermont, donde de Armas tiene una residencia valorizada en 7 millones de dólares.
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Recientemente, el protagonista de Misión imposible y la actriz de Knives Out fueron fotografiados tomados de la mano mientras comían helado. La relación, que habría comenzado en febrero de este año, llegaría en paralelo a la producción de Deeper, un thriller sobrenatural dirigido por Doug Liman en el que ambos compartirán pantalla.
Aunque la relación parece avanzar en buen camino, voces familiarizadas con la historia sentimental de Cruise advierten que el verdadero reto para Ana de Armas no será la fama o la exposición en las redes sociales, sino su cercanía al mundo de la Cienciología.
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La actriz, nacida en Cuba y criada en una familia profundamente católica, no ha dado señales públicas de interés en cambiar de religión. Sin embargo, exmiembros de la iglesia y expertos en el tema creen que, si el romance prospera, el vínculo con la organización será inevitable.
“Los romances de Tom Cruise están condenados”, afirmó al Daily Mail Karen de la Carriere, exmiembro de alto rango de la Cienciología y una de las pocas personas entrenadas directamente por su fundador, L. Ron Hubbard. “Al principio todo es una luna de miel, con mucha generosidad y momentos deslumbrantes, y luego llega la realidad”.
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Según De la Carriere, las parejas de Cruise suelen iniciar con entusiasmo el proceso de incorporación a la iglesia, tomando cursos introductorios y participando en sesiones de “auditación”, una de las principales prácticas de esa comunidad.
Pero, más adelante, enfrentan las creencias más inusuales del movimiento, lo que suele provocar un quiebre.

“De repente, la persona entra a un mundo extraño, y es ahí cuando se produce el retroceso”, explicó. “¿Quién quiere que le digan que tiene que asistir a cinco sesiones para exorcizar espíritus? Nadie”.
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Los antecedentes: Nicole, Penélope y Katie
La vida sentimental de Cruise ha estado marcada por su devoción a la Cienciología. Su primera esposa, Mimi Rogers, fue quien lo introdujo a la organización en los años 80. Luego, Nicole Kidman se sumergió en el movimiento, accediendo rápidamente a niveles superiores gracias a la influencia de su esposo.
Según Bruce Hines, exauditor de la iglesia, “ellos tenían una sala de estudio especialmente montada para ellos, con su propio supervisor y una persona dedicada a ayudarles con los términos”. Kidman, sin embargo, abandonó la iglesia tras su divorcio con Cruise en 2001 y hoy casi no habla del tema.
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Penélope Cruz, con quien Tom tuvo una relación entre 2001 y 2004, también tomó algunos cursos de la iglesia, aunque su entorno asegura que nunca fue miembro formal.

Más complicada fue la historia con Katie Holmes. En 2006, cuando se casaron, Holmes participó activamente en la iglesia e incluso presentó un informe interno contra la actriz Leah Remini. Pero en 2012, cuando su hija Suri tenía seis años —edad en que los niños comienzan los cursos de la Cienciología—, Holmes solicitó el divorcio y se llevó a la menor.
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“No culpo a estas mujeres. Se enamoran de él. No hay nada malo en querer formar parte de la vida de tu pareja. El problema es que la Cienciología se vuelve demasiado difícil de soportar”, comentó el periodista Tony Ortega al tabloide británico.
¿Está Ana preparada?
Algunos exmiembros creen que Cruise se ha distanciado un poco de la iglesia en los últimos años. “Ya no lo ves promoviendo la Cienciología en eventos, ni fotografiado con [el líder] David Miscavige”, dijo De la Carriere. “Ya no está en esa fase fanática. Me pregunto si eso significará menos presión para esta nueva chica”.
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Pero Ortega no coincide: “He escuchado que Cruise sigue tan cercano como siempre a Miscavige y muy involucrado en la iglesia”, aseguró.
Por su parte, Geoffrey Levin, excompositor que trabajó en el Celebrity Centre, cree que Ana tendría que adaptarse por completo.

“Tendrá que ser adoctrinada”, dijo. “Básicamente tendrá que aprender el lenguaje de la Cienciología. De lo contrario, cuando vaya a los eventos, será como escuchar griego”.
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Ana de Armas ya vivió un romance mediático durante la pandemia con Ben Affleck, con quien convivió cerca de un año antes de separarse en 2021.
Pero esta vez, su vida amorosa podría llevarla a una dimensión completamente diferente, donde las reglas no las dicta Hollywood, sino una organización con rituales y creencias profundamente controvertidas.
Por ahora, ni Cruise ni Ana se han pronunciado personalmente sobre su vínculo sentimental.
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