Falsas ofertas de empleo y tours ficticios: La red que engaña a latinoamericanos para enviarlos a combatir a Rusia

Una sofisticada red transnacional de trata de personas opera impunemente en América Latina bajo la fachada de agencias de viaje y falsas ofertas de empleo, captando a ciudadanos sin experiencia militar para enviarlos a combatir al frente ruso

Maleta abierta sobre terreno nevado con banderas de El Salvador, Cuba, República Dominicana y México cerca de alambres de púas.
Una maleta abierta despliega banderas de países latinoamericanos sobre la nieve que se extiende hacia una trinchera con alambre de púas. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Una investigación exclusiva realizada por Infobae saca a la luz el engranaje de una sofisticada organización criminal transnacional dedicada a la trata de personas con fines de reclutamiento militar ilícito. Decenas de ciudadanos latinoamericanos están siendo captados mediante falsas promesas laborales para ser desplegados en el frente de batalla en Rusia.

En entrevista exclusiva con Infobae, el abogado Percy Ernesto Salinas Tumbaco, representante legal de más de 300 familias afectadas en Perú, y el hijo de un exfuerza de seguridad peruano hoy desaparecido en territorio ruso, revelan la arquitectura de un engaño regional que destruye vidas bajo el espejismo de la estabilidad económica.

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Aunque las dinámicas de reclutamiento adaptan matices según el país de origen —operando mediante enlaces locales, redes sociales o agencias turísticas fachada—, el núcleo de la trampa es exactamente el mismo: la explotación deliberada de la necesidad socioeconómica y el desamparo de las víctimas.

El trabajo de documentación encabezado por el abogado Salinas ha permitido sistematizar un patrón claro de captación criminal que se repite a lo largo de la región. La estrategia de reclutamiento descansa sobre tres pilares fundamentales que exponen el estado de indefensión de los afectados:

  • Inexperiencia militar
  • Vulnerabilidad socioeconómica
  • La barrera idiomática como mecanismo de sometimiento.
Se revelan las tácticas de reclutamiento que aprovechan la crisis económica para atraer a peruanos y otros latinoamericanos a la guerra, ofreciéndoles grandes sumas de dinero y haciéndoles firmar contratos que no entienden.

La trampa contractual y la coacción financiera

De acuerdo, con el especialista, el traslado hasta la zona de conflicto sigue un flujo meticulosamente diseñado para eludir las alarmas migratorias internacionales. A través de operadoras de viaje como EURO TALENT (asociada a Juan Delgado Rodríguez) o LATIN TRAVEL (asociada a Marlyn Montoya), las víctimas salen de sus países con paquetes turísticos ficticios que incluyen escalas intermedias en puntos estratégicos como Estambul, Turquía.

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En estas escalas, los reclutadores seleccionan a los viajeros sobre qué decir y cómo actuar ante los controles de aduana para ocultar el verdadero propósito del viaje. Al llegar a territorio ruso, un operador bilingüe —identificado como el abogado ruso-español “Sr. Andrés”— actúa como filtro jurídico y realiza la entrega formal de los ciudadanos a los mandos militares.

Allí, a los recién llegados se les abren cuentas en entidades bancarias locales y se les entrega una tarjeta de débito donde teóricamente recibirán sus salarios.

No obstante, los mandos intermediarios retienen los plásticos y los teléfonos móviles, confiscando los sueldos y dejando a las familias en América Latina sin un solo centavo de lo prometido.

Infografía con banderas, mapas, ilustraciones de pasaportes y texto que detalla las cifras de reclutados por país en Latinoamérica.
Una infografía de Infobae detalla las estimaciones de latinoamericanos reclutados para la guerra en Ucrania, donde Cuba registra la cifra más alta con más de 20.000 casos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

De la seguridad privada en Irak a la pesadilla en el frente: El caso de un expolicía peruano

En conversación exclusiva con Infobae, el hijo de un ciudadano peruano de 61 años —reportado oficialmente por el gobierno ruso como desaparecido desde julio— relató cómo la experiencia previa de su padre en el extranjero fue utilizada para manipularlo.

Entre los años 2007 y 2014, su padre había trabajado en Irak para empresas de seguridad privada protegiendo instalaciones estratégicas y sedes diplomáticas estadounidenses. A finales de 2023, a través de antiguos contactos de aquellas misiones, un reclutador le ofreció una oportunidad laboral idéntica en Rusia: realizar labores estrictamente residenciales de vigilancia en garitas y torreones. Incluso le enviaron videos promocionales mostrando instalaciones seguras.

En marzo de 2026, el hombre abordó un vuelo Lima-Ámsterdam-Estambul bajo la fachada de un viaje turístico. Apenas pisó Rusia, la farsa se desmontó. Tras solo dos semanas de entrenamiento relámpago en manejo de fusiles y desactivación de drones, fue separado de sus compatriotas y enviado directamente a la vanguardia del combate.

Su última comunicación ocurrió el 23 de mayo a través de un mensaje fugaz con una fotografía donde aparecía junto a jóvenes reclutados en la India, visiblemente demacrado. Desde entonces, su familia solo ha recibido el silencio diplomático y la confirmación oficial de su desaparición, sin detalles de la unidad, ciudad ni circunstancias del hecho.

Manos que sostienen un teléfono móvil iluminado con la imagen de tres hombres, junto a un boleto de avión con texto sobre una superficie con nieve.
Un joven en Lima observa en su teléfono la fotografía de un familiar junto a reclutas militares, al lado de un pasaje de avión con la ruta Lima-Estambul en un paisaje nevado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El abogado Salinas advierte que las probabilidades de que las víctimas regresen con vida no superan el 5%, calificando la práctica como el uso sistemático de ciudadanos latinoamericanos como “carne de cañón”. Centenares de heridos son retenidos en hospitales a la espera de ser reincorporados a la “Línea Cero”, mientras los cuerpos de los fallecidos quedan abandonados en la franja de combate sin posibilidad de ser rescatados.

Falta de respuesta expedita de las fiscalías locales y el temor a denunciar han permitido que estas organizaciones criminales continúen operando y amenazando a los familiares en sus países de origen.

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