La sequía amenaza la postrera y agrava la presión sobre los granos básicos en El Salvador

La Asociación Cámara Salvadoreña de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (Campo) advirtió que la siembra de postrera, que aporta más de 6.8 millones de quintales de maíz, frijol y sorgo está en riesgo, lo que podría agravar la disponibilidad de alimentos en los próximos meses

Campo de cultivo con tierra seca y agrietada bajo un cielo despejado, con brotes de plantas verdes en la superficie.
Un campo agrícola en la zona rural de El Salvador presenta tierra agrietada y plantas marchitas debido a la falta de lluvias. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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La producción de postrera está en riesgo por la falta de lluvias en la zona oriental de El Salvador, según advirtió Luis Treminio, presidente de la Asociación Cámara Salvadoreña de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (Campo), durante una entrevista radial con YSUCA. El dirigente sostuvo que el problema puede afectar la disponibilidad de maíz, frijol y sorgo en los próximos meses.

La postrera es la segunda etapa principal del ciclo agrícola anual de granos básicos. Se siembra entre agosto y septiembre, después de la primera siembra, que comienza con la llegada del invierno. En esta fase se concentra una parte relevante de la producción de frijol, maíz y la totalidad del sorgo o maicillo.

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Treminio afirmó que la falta de precipitaciones durante agosto complicó el inicio de la siembra en departamentos orientales. “Casi todo el mes de agosto no llovió en la zona de Oriente”, dijo.

Según explicó, algunos agricultores no sembraron por la ausencia de humedad en el suelo y otros que sí lo hicieron enfrentan la posibilidad de perder sus cultivos.

Campo calcula que la postrera podría aportar 6,884.500 quintales entre maíz, frijol y sorgo. El dirigente indicó que esa producción enfrenta riesgos por la incertidumbre climática, tanto si se prolonga la sequía como si las lluvias se concentran hacia el cierre de la temporada.

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Luis Treminio, presidente de Campo, durante una entrevista en YSUCA sobre los efectos de la sequía en la producción agrícola y ganadera de El Salvador (Cortesía: YSUCA).
Luis Treminio, presidente de Campo, durante una entrevista en YSUCA sobre los efectos de la sequía en la producción agrícola y ganadera de El Salvador (Cortesía: YSUCA).

Esa es la parte que está en riesgo en un 100%”, afirmó Treminio, al referirse a las proyecciones para la postrera. La organización considera que el frijol resulta uno de los cultivos más expuestos, ya que requiere humedad suficiente para completar su desarrollo, pero puede sufrir enfermedades si recibe agua excesiva.

El presidente de Campo señaló que los pronósticos sobre una salida temprana del invierno generan preocupación entre los productores. Si la estación lluviosa termina antes de que los cultivos maduren, la cosecha de frijol podría disminuir. Si ocurren tormentas fuertes en las últimas semanas, el exceso de humedad también podría favorecer la aparición de hongos.

La primera siembra ya registró pérdidas estimadas en 20%

El escenario de la postrera se suma a las pérdidas que Campo atribuye a la primera siembra del año. Treminio señaló que la organización registró una afectación de alrededor del 20% en esa etapa, que concentra el 75% de la producción de maíz, el 20% del frijol y el total del arroz nacional.

Según sus estimaciones, la pérdida de la primera siembra elevaría el déficit de maíz previsto para el próximo año a 5,234.000 quintales. En el caso del frijol, mencionó una pérdida de 528 mil quintales entre el déficit proyectado y los daños reportados en la primera fase del ciclo.

Plano detalle de un brote de frijol con hojas secas sobre un suelo arcilloso y agrietado.
Una planta joven de frijol crece sobre un terreno agrícola de suelo agrietado por la escasez de agua. (Imagen Ilustrativa Infobae)

San Vicente fue, de acuerdo con el dirigente, el departamento con mayores afectaciones en la primera siembra. Mencionó daños en municipios como San Esteban Catarina y San Sebastián. Para la postrera, ubicó el principal foco de preocupación en la zona oriental, que incluye a Morazán, San Miguel, La Unión y Usulután.

Ahuachapán, en cambio, mantuvo condiciones más favorables por una mayor presencia de lluvias. Treminio sostuvo que esa situación permitió conservar parte de la producción, aunque advirtió que la estabilidad de un departamento no compensa las pérdidas en otras zonas agrícolas.

La sequía también afecta la leche, la carne y las hortalizas

Treminio afirmó que el sector ganadero atraviesa una crisis por la reducción de pastos y la falta de agua. Según sus cálculos, la producción de leche cayó 75%, mientras que los ganaderos enfrentan mayores costos por el uso de concentrado como sustituto de la alimentación basada en pasto.

El 100% de los ganaderos están en crisis”, sostuvo. También señaló que algunos productores han vendido reses lecheras ante la imposibilidad de sostener los costos, lo que puede reducir la capacidad futura de producción nacional.

Sobre las hortalizas, indicó que El Salvador importa el 93% de lo que consume y que el 76% de esas compras procede de Guatemala. Añadió que cultivos como pipián, huisquil y ayote continúan en producción, aunque con menor tamaño por las condiciones de sequía.

El presidente de Campo propuso impulsar reservorios de agua lluvia, sistemas de riego y seguros agrícolas para enfrentar períodos secos. También pidió reducir los costos de insumos, mejorar el acceso a crédito y establecer una política nacional agropecuaria que defina medidas de prevención frente a fenómenos climáticos.

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