William Barber, un migrante salvadoreño que levantó una empresa familiar en Sinaloa tras cruzar México en trenes de carga

El emprendedor de origen salvadoreño pasó de dormir sobre cartones y lavar automóviles a formar aprendices, sostener a su familia y dirigir una peluquería infantil

Hombre con gorra amarilla y guantes rosados sostiene tijeras y peine en un sillón de barbería frente a un televisor con fútbol.
Un barbero salvadoreño posa con sus herramientas de trabajo en una barbería ubicada en Mazatlán, Sinaloa. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

Una mentira dicha a un barbero desconocido en un pueblo de Chiapas, México fue el punto de quiebre en la vida de José Wilfredo Ávalos Díaz. Ese día tomó unas tijeras por primera vez sin saber sostenerlas. Hoy, en Sinaloa, ese gesto impulsivo sostiene tres negocios y a una familia entera.

José Wilfredo Ávalos Díaz salió de El Salvador a los 18 años, cruzó Centroamérica y México a bordo de trenes de carga, sobrevivió a una deportación desde Estados Unidos y terminó construyendo en Sinaloa una pequeña empresa. Su historia fue documentada por Buenas Noticias de México, un periódico mexicano.

PUBLICIDAD

Todos lo conocen como William Barber.

La mentira que lo definió

Antes de convertirse en barbero, José Wilfredo descargaba camiones de verdura de la una a las seis de la madrugada por 120 pesos- unos 7 USD-. De día lavaba autos a cambio de un rincón donde dormir sobre cartones.

En Mapastepec, un pueblo de Chiapas, entró a la barbería de un hombre mayor y le dijo que sabía cortar cabello. Era mentira. Nunca lo había hecho. El barbero le creyó y esa misma tarde le puso las tijeras en la mano.

Ilustración de un hombre con tijeras doradas, un tren de carga a la izquierda y la fachada de una barbería a la derecha.
José Wilfredo Ávalos Díaz sostiene unas tijeras doradas que unen simbólicamente un tren de carga con su barbería en Sinaloa. (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Me enamoré de este trabajo”, dijo años después sobre aquella tarde.

No hubo curso ni práctica previa. Solo el peso de las tijeras, un cliente sentado y la necesidad de no fallar.

El origen: pandillas, hambre y USD 300 en el bolsillo

José Wilfredo tenía 18 años cuando cruzó hacia Guatemala y luego hacia México. Salió de El Salvador por dos motivos que en su historia pesan lo mismo: el hambre de progresar y la violencia de las pandillas que asfixiaba a su barrio.

PUBLICIDAD

Su familia prefirió arriesgarlo en el camino antes que perderlo en casa.

Antes de partir, su padre le puso en las manos USD 300 que había ahorrado en secreto. Los acompañó con una frase que su hijo repite hasta hoy palabra por palabra: “Prefiero que estés lejos, pero vivo y bien, que tenerte cerca y enterrado o encerrado”.

Venía de una familia que él mismo describe como “muy pobre, extremadamente pobre”. Una infancia descalza, sin dinero ni para un corte de cabello.

El camino: trenes de carga, retenes y una llegada de noche

De Chiapas siguió a Celaya, en el estado de Guanajuato, adonde llegó disfrazado de hijo de un conocido para cruzar los retenes migratorios.

Meses después subió a un tren de carga.

Viajó así durante casi cuatro semanas. Se escondió de las redadas y pidió monedas en los pueblos donde el tren se detenía.

El 17 de diciembre de 2018, casi a las diez de la noche, bajó de un camión en una comunidad llamada Costa Rica, al sur de Culiacán, en Sinaloa, México.

Primera raíz en Sinaloa y el golpe de la deportación

En esa comunidad tocó varias puertas hasta que una estilista, Vero Villalobos, y su madre, doña Lupita, le dieron una silla en su estética.

Ahí dejó de cobrar 15 pesos por corte- unos 0.78 USD- y llegó a ganar hasta 700 pesos diarios-41.77 USD-. Aguantó siete meses, ahorró y, antes de irse, dejó preparadas a dos personas para continuar el trabajo.

Con ese dinero probó suerte en San Diego, en un taller de carrocería, desde donde envió el primer dinero a su familia.

Tres meses después lo detuvo Migración a la salida de un centro comercial. Sin familiares que lo respaldaran en Estados Unidos, no tenía mucho que pelear y aceptó la deportación.

Volvió a El Salvador con la sensación de llegar con las manos vacías después de casi tres años fuera.

La reconstrucción: un espejo de baño, una silla de plástico y el dinero bajo el colchón

En lugar de quedarse en casa, usó sus boletos de vuelta para regresar a México, esta vez con sus dos hermanos. Una institución cristiana los ayudó a regularizar su situación y los tres obtuvieron residencia permanente.

Caricatura de un hombre con gorra y bandera de El Salvador en la puerta de una barbería con letreros de tres sucursales en Sinaloa.
Un barbero salvadoreño administra tres sucursales de su negocio de corte de cabello en el estado de Sinaloa, México. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Con los papeles en la mano pensó en intentarlo de nuevo hacia Estados Unidos. Lo que lo hizo quedarse fue la mujer que hoy es madre de su hija de cinco años.

Al volver encontró la estética de Vero Villalobos convertida en farmacia. Empezó otra vez desde cero: un cuarto rentado, un espejo de baño, una silla de plástico y dos máquinas compradas con dinero prestado por un amigo al que llama “Paco”.

Su publicidad fue su propia voz en la calle. Ofrecía cortes a los curiosos que se acercaban por su acento. El boca a boca hizo el resto.

Sin papeles que le permitieran abrir una cuenta bancaria, contaba el dinero bajo el colchón hasta tres veces por semana durante un año completo.

Hubo otro nombre que no deja pasar por alto: don Ponce, dueño de una carnicería que, al ver que él y sus hermanos solo compraban frijoles y queso para sobrevivir, empezó a regalarles la mercancía sin cobrarles, “de corazón”.

Tres negocios y un sueño con nombre de franquicia

Con ese ahorro rentó un local más grande. Hoy tiene tres negocios: una barbería de alta gama, una peluquería de barrio donde forma a aprendices que todavía no pueden pagar un local propio, y un salón infantil llamado Pelukids, inaugurado a fines de agosto de 2026.

Se define como capacitador y docente en su oficio. Cortó cabello durante años sin un solo curso hasta que la competencia en Sinaloa lo empujó a prepararse en serio.

Su receta para salir adelante la resume en tres palabras: fe, disciplina y carácter. Primero, poner a Dios; después, la disciplina; por último, el carácter para sostenerse cuando las cosas se complican.

“Yo creo que soy el único de mi familia que ha roto esa inercia de la pobreza”, dijo. “Y que así somos porque Dios así nos quiere tener”.

Sueña con franquiciar el negocio si alguien confía capital en su nombre. Mientras eso llega, hay una cosa que ya no está dispuesto a negociar: “El retroceder no es una opción”.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

Las personas mayores de 50 años intervienen en ocho de cada diez compras de vivienda en El Salvador

Una especialista atribuyó el patrón al envejecimiento y al rol de apoyo económico en los hogares, y advirtió que las políticas públicas y la oferta privada deben ajustarse a esa transición

Las personas mayores de 50 años intervienen en ocho de cada diez compras de vivienda en El Salvador

El Salvador registra 62 accidentes de tránsito diarios y las muertes aumentan 23% al cierre de agosto

Entre enero y agosto de 2026, el Observatorio Nacional de Seguridad Vial contabilizó 964 decesos en carreteras y zonas urbanas, 182 más que en el mismo tramo de 2025

El Salvador registra 62 accidentes de tránsito diarios y las muertes aumentan 23% al cierre de agosto

Las remesas en criptomonedas hacia El Salvador suben 35.7% hasta julio, pero siguen en 0.69% del total

El Banco Central de Reserva informó ingresos por USD 41.11 millones a través de billeteras digitales entre enero y julio de 2026, frente a un flujo total de USD 5.924,85 millones recibido por el país

Las remesas en criptomonedas hacia El Salvador suben 35.7% hasta julio, pero siguen en 0.69% del total

El Salvador registró al menos siete homicidios y 18 capturas por este delito solo en agosto

El último caso del registro diario ocurrió en las últimas horas del mes en el distrito de Jerusalén, La Paz, y quedó bajo indagación oficial para definir la tipificación penal y reconstruir el hecho

El Salvador registró al menos siete homicidios y 18 capturas por este delito solo en agosto

El fenómeno de El Niño presiona los precios del frijol, el arroz y el maíz en El Salvador

El economista Raúl Castellón advirtió que una afectación fuerte del clima puede reducir la oferta agrícola interna, encarecer alimentos básicos y golpear el presupuesto de los hogares, aunque parte del abastecimiento llegue desde proveedores regionales

El fenómeno de El Niño presiona los precios del frijol, el arroz y el maíz en El Salvador