Erick Acuña y el bronce de El Salvador en Santo Domingo 2026: un podio “obligación”, un calendario asfixiante y la revancha final

El seleccionador repasó un torneo de ritmo implacable y habló de bajas, lesiones y llamados que complicaron el plan. Un cierre con ajuste táctico dejó señales para lo que viene

Erick Acuña afirmó que el bronce de El Salvador en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 era una obligación por el nivel del torneo y las bajas en varias selecciones. (Federación Salvadoreña de Fútbol)
Erick Acuña afirmó que el bronce de El Salvador en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 era una obligación por el nivel del torneo y las bajas en varias selecciones. (Federación Salvadoreña de Fútbol)
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Erick Acuña dijo que el bronce de El Salvador en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 era una obligación por el nivel del torneo y por el contexto de bajas que atravesaron casi todas las selecciones, en una evaluación que también proyectó la preparación de la mayor femenina y de la sub-20 hacia la eliminatoria mundialista.

El seleccionador sostuvo que el certamen fue largo en cantidad de partidos y corto en tiempo de recuperación, con encuentros cada 24 a 32 horas. También detalló que el equipo cerró el torneo con una victoria ante el único rival que lo había derrotado en 90 minutos, un resultado que, a su juicio, mostró capacidad de ajuste del cuerpo técnico.

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Acuña, seleccionador nacional sub-20 y de la selección mayor femenina, afirmó que la medalla tenía valor por la respuesta del plantel pese a las ausencias, las lesiones y los problemas de convocatoria. Explicó que pretendían más que el tercer lugar, pero remarcó que el objetivo mínimo era subir al podio porque el nivel general del campeonato así lo exigía.

La selección mayor jugará fecha FIFA en octubre y apunta a noviembre

El entrenador confirmó que la selección femenina disputará fecha FIFA del 5 al 13 de octubre. Señaló que todavía se busca rival y sede, en coordinación con la administración, y que esos detalles serán comunicados más adelante por el presidente o por la federación.

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La mayor femenina tendrá actividad del 5 al 13 y el entrenador busca rival, sede y al menos 10 días de trabajo para llegar mejor al posible cruce ante Estados Unidos. (Cortesía: La Slelecta_SLV)
La mayor femenina tendrá actividad del 5 al 13 y el entrenador busca rival, sede y al menos 10 días de trabajo para llegar mejor al posible cruce ante Estados Unidos. (Cortesía: La Slelecta_SLV)

Acuña añadió que septiembre aparece como un mes con poca competencia formal y por eso pretende trabajar con las futbolistas que estén disponibles para preparar el compromiso de noviembre. Su idea es contar con al menos 10 días de preparación antes de ese partido, con la mira puesta en enfrentar a Estados Unidos y a un rival invitado, si esa planificación se concreta.

El técnico presentó ese tramo del calendario como una oportunidad demandada desde hace tiempo para la selección femenina. Dijo que, una vez asegurada la ventana de octubre, el paso siguiente es aprovecharla para llegar en mejores condiciones a los compromisos posteriores de la eliminatoria.

La sub-20 busca cerrar un grupo de 25 jugadoras antes de la Copa UNCAF

En paralelo, Acuña explicó que la sub-20 entrará en un microciclo de conformación después de una visoría de la que saldrán unas 18 jugadoras para el filtro final. El objetivo es definir una nómina de 25 futbolistas y medir si ese talento puede trasladar su rendimiento individual al funcionamiento colectivo.

El cuerpo técnico intenta además cerrar un par de amistosos para esa categoría antes de la Copa UNCAF de noviembre en Panamá. Según el entrenador, ese torneo servirá para medir cuán competitiva puede volverse la selección y cuánto avanzó en la construcción de una identidad de juego intensa, vertical y resistente.

Acuña planteó que la prioridad del proceso es que una parte importante de las elegidas en la sub-20 alcance después la selección mayor. Para eso, dijo, hace falta sostener un proceso real, con continuidad y una idea de juego reconocible entre ambas categorías.

El seleccionador de El Salvador sostuvo que el calendario de Santo Domingo 2026 exigió partidos cada 24 a 32 horas y dejó poco tiempo de recuperación. (Cortesía: La Selecta_SLV)
El seleccionador de El Salvador sostuvo que el calendario de Santo Domingo 2026 exigió partidos cada 24 a 32 horas y dejó poco tiempo de recuperación. (Cortesía: La Selecta_SLV)

La preparación está condicionada por varias bajas. El seleccionador indicó que tres jugadoras que ya formaban parte de la mayor no podrán incorporarse, dos por compromisos universitarios, y que hay cinco lesionadas procedentes del proceso anterior.

Entre ellas mencionó a Maya Berger, a quien le darán el alta para contacto recién en septiembre. Acuña dijo que el cuerpo técnico quiere ayudarla en su preparación, pero sin intervenir en una recuperación que no manejó desde la operación.

También explicó que otras tres futbolistas pasaron por resonancias magnéticas con resultados poco alentadores, aunque confía en poder contar con ellas para el tiempo de la eliminatoria. Por ese motivo no fueron convocadas ahora y su eventual regreso en noviembre dependerá de la evolución física y de que lleguen al 100%.

Texas volverá a ser una base de captación tras casi tres años

Acuña confirmó además una nueva visoría en Texas, una zona a la que la federación no iba desde hace más de dos años y medio, casi tres. El plan es viajar el 28, realizar la prueba el 29 y regresar el 30, con la intención de detectar jugadoras que puedan integrarse a la selección desde noviembre.

Erick Acuña quiere que la selección femenina llegue con al menos 10 días de preparación al compromiso de noviembre, con la mira puesta en enfrentar a Estados Unidos y a un rival invitado. (Cortesía: La Selecta SLV)
Erick Acuña quiere que la selección femenina llegue con al menos 10 días de preparación al compromiso de noviembre, con la mira puesta en enfrentar a Estados Unidos y a un rival invitado. (Cortesía: La Selecta SLV)

El entrenador justificó esa búsqueda en la necesidad de ampliar la captación de talento y corregir una dificultad logística. Explicó que muchas visorías anteriores se hicieron en zonas lejanas de California y Washington, lo que obligaba a las familias a asumir costos de vuelos para asistir.

Para el técnico, Texas, Los Ángeles y Washington fueron históricamente bastiones en la detección de futbolistas. Por eso consideró que, después de tanto tiempo sin observar ese mercado, pueden aparecer nombres que no habían sido vistos en los últimos procesos.

Acuña describió a la sub-20 como una selección compleja porque su próximo ciclo mundialista apunta a 2028 y obliga a trabajar desde ahora con jugadoras nacidas en 2008. Señaló que, si el equipo no logra clasificarse el próximo año, el proyecto quedaría prácticamente en el aire durante cerca de un año y medio, un escenario que quiere evitar con el objetivo de pelear por la primera clasificación salvadoreña a una Copa del Mundo.

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