Comunidad afrodescendiente en El Salvador exige mayor visibilización y reconocimiento

La medición oficial del BCR reportó que esa autoidentificación equivale al 0.4% de la población, con 13,183 mujeres y 12,507 hombres, en una conmemoración anual que busca mayor presencia pública

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El Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente visibiliza en El Salvador la lucha por el reconocimiento de las mujeres afrolatinas, afrocaribeñas y de la diáspora. (Foto cortesía Fundación Afrodescendientes Organizados Salvadoreños)
El Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente visibiliza en El Salvador la lucha por el reconocimiento de las mujeres afrolatinas, afrocaribeñas y de la diáspora. (Foto cortesía Fundación Afrodescendientes Organizados Salvadoreños)

La presencia de la sangre africana sigue luchando por ganar espacio y reconocimiento en El Salvador. Cada 25 de julio se conmemora el Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente, una fecha instituida en 1992 para reconocer la lucha y el aporte de las mujeres afrolatinas, afrocaribeñas y de la diáspora.

Actualmente la comunidad afrodescendiente reclama mayor visibilización y reconocimiento estatal, un desafío que persiste tras siglos de negación oficial.

De acuerdo con el censo nacional de población y vivienda de 2024, en El Salvador se identificaron más de 25,600 personas que se autoidentifican como afrodescendientes, cifra que equivale al 0.4% de la población. La mayoría de quienes reconocen este origen son mujeres, según las cifras oficiales.

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En palabras de Yohalmo Cabrera, fundador del colectivo AFROOS y miembro de la comunidad afro Panunes de Atiquizaya, “el Estado salvadoreño ha negado la existencia y los derechos de la población afrodescendiente”.

Cabrera, docente y abogado, relata que el trabajo de organización y reivindicación afro en el país se remonta a esfuerzos iniciados desde 2007, aunque la historia de la presencia africana es mucho más antigua. “No son cosas de un día. Son fenómenos que han pasado y que nos han permitido crecer, avanzar”, afirma.

El censo de 2024 registró en El Salvador 25,690 personas afrodescendientes, el 0.4% de la población, con mayoría de mujeres. (Foto cortesía Fundación Afrodescendientes Organizados Salvadoreños)
El censo de 2024 registró en El Salvador 25,690 personas afrodescendientes, el 0.4% de la población, con mayoría de mujeres. (Foto cortesía Fundación Afrodescendientes Organizados Salvadoreños)

La comunidad afrodescendiente en El Salvador

La presencia de población de origen africano en El Salvador suele ser ignorada en los relatos históricos y en la educación formal. Cabrera explica que, durante su formación académica, nunca escuchó sobre la esclavitud africana en el país ni sobre la existencia de comunidades afrodescendientes.

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“A nadie le escuché yo eso”, señala. La inspiración para investigar y trabajar en la visibilización afro provino de un intercambio con el antropólogo Wolfgang Effenberger, quien le mostró datos y testimonios sobre la historia africana en la región.

Según el censo nacional de población y vivienda de 2024, realizado por el Banco Central de Reserva (BCR), 25,690 personas se autoidentificaron como afrodescendientes en El Salvador.

De ese total 13,183 mujeres y 12,507 hombres manifestaron su identidad afro. Cabrera considera que “ese dato es falso, lo digo con propiedad.

Somos más. Lo que pasa es que el censo se implementó mal por diseño y asesoría a los censadores ¿Cuántas personas en El Salvador saben qué es afrodescendiente?”, explicando que durante el proceso se consultó a las personas si se consideraban afrodescendientes o no.

La falta de información y la ausencia de conceptos claros en la sociedad salvadoreña, marcada por los términos coloniales como “mulato”, “zambo”, “negro” o “moreno”, dificultan el reconocimiento pleno de la población afro.

Cabrera subraya que “la escuela y la universidad han tenido una posición excluyente y discriminadora”, ya que no incluyen en sus programas la historia de los afrodescendientes.

Yohalmo Cabrera afirmó que el Estado salvadoreño ha negado la existencia y los derechos de la población afrodescendiente en El Salvador. (Foto cortesía Fundación Afrodescendientes Organizados Salvadoreños)
Yohalmo Cabrera afirmó que el Estado salvadoreño ha negado la existencia y los derechos de la población afrodescendiente en El Salvador. (Foto cortesía Fundación Afrodescendientes Organizados Salvadoreños)

Organización y logros de la comunidad afro

AFROOS nació como un colectivo voluntario y sin recursos, integrado por personas que aportan su tiempo y esfuerzo para impulsar la visibilidad afrodescendiente.

Cabrera destaca el papel de Ana Yensi, directora de la organización y menciona que “hemos estado visibilizando el tema”, desde la participación en foros internacionales hasta la denuncia de la negación estatal ante instancias como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y el Congreso estadounidense.

Entre los logros del colectivo se encuentra la presentación de propuestas para reformar la Constitución, con el objetivo de incorporar el derecho de los pueblos afrodescendientes, así como la solicitud de incluir la historia afro en la currícula educativa.

“No ha pasado nada después del 2014 que se aprobó la reforma constitucional para los pueblos indígenas”, lamenta Cabrera, quien expone que las iniciativas para el reconocimiento de los derechos afro han sido archivadas.

En el ámbito cultural, el colectivo logró que la gastronomía local, como la “Cochinita afroatiquizayense”, fuera declarada patrimonio cultural inmaterial por la alcaldía de Atiquizaya. Cabrera expone que esta receta es un legado de sus ancestros y forma parte de una tradición que se mantiene viva en la comunidad Panune desde 1580.

AFROOS impulsó la visibilización afrodescendiente en foros internacionales y denunció la negación estatal ante la ONU y el Congreso de Estados Unidos. (Foto cortesía Fundación Afrodescendientes Organizados Salvadoreños)
AFROOS impulsó la visibilización afrodescendiente en foros internacionales y denunció la negación estatal ante la ONU y el Congreso de Estados Unidos. (Foto cortesía Fundación Afrodescendientes Organizados Salvadoreños)

El mapa afro y la Ruta Afro

Como parte de su investigación, Cabrera elaboró un mapa documentado de 12 sitios históricos en El Salvador con presencia de población africana esclavizada y sus descendientes desde el siglo XVI. Este material, aún inédito en libros oficiales, se utiliza para desarrollar la llamada “Ruta Afro”, que recorre lugares significativos de la historia afro en el país.

“La ruta comienza en Meanguera del Golfo, sigue por La Unión, San Miguel, Usulután, Zacatecoluca y San Vicente”, detallando que también está vinculada al añil.

La historia de los afrodescendientes en El Salvador está marcada por la llegada de personas esclavizadas tras la prohibición de la esclavitud indígena en el siglo XVI. Cabrera sostiene que, aunque la cantidad de africanos traídos fue menor que en otras regiones de Centroamérica, existe abundante documentación en archivos de El Salvador, Guatemala y España sobre la presencia africana.

La Ruta Afro recorre 12 sitios históricos de El Salvador vinculados a la presencia africana esclavizada y sus descendientes desde el siglo XVI. (Foto cortesía Fundación Afrodescendientes Organizados Salvadoreños)
La Ruta Afro recorre 12 sitios históricos de El Salvador vinculados a la presencia africana esclavizada y sus descendientes desde el siglo XVI. (Foto cortesía Fundación Afrodescendientes Organizados Salvadoreños)

Retos actuales de la comunidad

El trabajo de los colectivos como AFROOS busca revertir un proceso histórico de invisibilización y discriminación. Cabrera enfatiza que “somos un nuevo sujeto social y político que hemos estado allí siempre. Nunca nos fuimos”. La comunidad reclama la implementación de políticas públicas, el acceso a estadísticas reales y la inclusión de la historia afrodescendiente en la educación y la cultura nacional.

El fundador de AFROOS sostiene: “Aquí se ha querido blanquear a la sociedad de este país por una élite gobernante que ha planteado que todos somos mestizos para esconder y borrar de la memoria la población indígena y afrodescendiente”.

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