“Perder la voz fue lo que más me marcó”, la experiencia de una joven salvadoreña tras vencer el cáncer

Una mujer de La Libertad cuenta que pasó seis meses entre consultas y estudios hasta que una endoscopía detectó un tumor en la cuerda vocal izquierda y una segunda biopsia confirmó la enfermedad

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Aracely Aquino contó que el cáncer de laringe le cambió la vida y que perder la voz fue lo que más la marcó en El Salvador. (Foto cortesía FUNDAHABLA)
Aracely Aquino contó que el cáncer de laringe le cambió la vida y que perder la voz fue lo que más la marcó en El Salvador. (Foto cortesía FUNDAHABLA)

“Perder la voz fue lo que más me marcó, pero tener vida es el mayor milagro”, resume Aracely Aquino al recordar el proceso que transformó su vida tras ser diagnosticada con cáncer de laringe.

Su historia refleja el desafío de enfrentarse a una enfermedad poco visible, las dificultades del diagnóstico y el impacto de la recuperación en El Salvador.

El cáncer de laringe es una enfermedad en la que se forman células malignas en los tejidos de la laringe, órgano responsable de la voz y la respiración. Los síntomas iniciales suelen confundirse con molestias menores, lo que puede retrasar la detección oportuna.

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Aracely Aquino, originaria de la zona rural en La Libertad, tenía 35 años cuando notó sus primeras señales de alerta. “Me puse afónica y consulté, pero me dijeron que era como una alergia. Luego pasó el tiempo y no mejoraba, mi voz era muy afónica y casi no se escuchaba ya”, relata.

Durante seis meses, su búsqueda de respuestas la llevó de consultas particulares a exámenes especializados, hasta que un otorrinolaringólogo le sugirió realizar una endoscopía. “Ahí me descubrió que tenía un tumor en mi cuerda vocal izquierda. Y pues ahí comenzó ya todo el proceso”, recuerda.

El cáncer de laringe afecta la laringe, órgano de la voz y la respiración, y sus síntomas iniciales pueden confundirse con molestias menores. (Foto cortesía FUNDAHABLA)
El cáncer de laringe afecta la laringe, órgano de la voz y la respiración, y sus síntomas iniciales pueden confundirse con molestias menores. (Foto cortesía FUNDAHABLA)

El costo de los exámenes y la cirugía fue un obstáculo adicional. “El examen de la camarita costaba $150. Luego de eso, la doctora me dijo: ‘Un TAC’, que igual era caro, valía casi $200.

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La cirugía en sí te cuesta $5,000. Yo decía: ‘¿De dónde?’”, recuerda Aracely. Los especialistas que llevaban su caso le sugirieron referirla al Hospital Nacional Rosales, donde continuó el proceso enfrentando una espera larga y llena de incertidumbre.

“Inicialmente mi esperanza fue cuando me dijeron que no era cancerígena, pero la segunda biopsia confirmó el diagnóstico. Cuando uno recibe esa noticia, los doctores son muy directos. Lo que más me marcó fue perder la voz”, explica al borde de las lágrimas Aracely al recordar la dureza de las palabras con las que le explicaron su estado y que marcaron una nueva dinámica para la familia.

La cirugía se programó un 3 de febrero, justo después del cumpleaños de su hija menor. El proceso posoperatorio representó un reto físico y emocional.

“Entré al quirófano creyendo que Dios podía hacer un milagro. Pero el milagro está ahí, porque gracias a esto tengo vida. Cada día en el hospital le decía: ‘Gracias, Señor, por un nuevo día’”, afirma.

Durante la recuperación, Aracely enfrentó complicaciones como una trombosis pulmonar, la necesidad de adaptarse a respirar por el estómago y nuevos cuidados para su alimentación. “Me pasaron a cuidados intensivos, luego a cuidados especiales. Es difícil cuando uno empieza a respirar diferente, adaptarse a los cambios”, agrega.

Aracely Aquino relató que pasó seis meses con afonía antes de que una endoscopía detectara un tumor en la cuerda vocal izquierda. (Foto cortesía FUNDAHABLA)
Aracely Aquino relató que pasó seis meses con afonía antes de que una endoscopía detectara un tumor en la cuerda vocal izquierda. (Foto cortesía FUNDAHABLA)

El impacto social tampoco fue menor. “En mi colonia hubo personas que me hicieron burla, pero siempre lo dejé pasar. Tengo a mi familia, a mis hijos, que son el motor para seguir adelante. Por ellos tengo que ver lo bueno”, señala. Adaptarse a la vida diaria tiene diferentes dificultades entre ellas usar el transporte público. “Poco se sabe de lo que nosotros padecemos. A veces en el bus no entienden, me pedían que hablara fuerte y yo solo sonreía, porque no puedo”, comenta.

El acompañamiento de su esposo y el respaldo familia en cada una de las etapas fue clave en la recuperación de Aracely, un recuerdo que la estremece hasta las lágrimas al narrar su historia.

El encuentro con la Fundación en Pro de las Personas Laringectomizadas de El Salvador (FUNDAHABLA), fue un punto de inflexión. “Llegar a la fundación fue algo bonito. Ver a los demás pacientes, escuchar que habían recuperado la voz, me dio esperanza. Dije: ‘Si ellos pudieron, yo también voy a poder’”, asegura.

El apoyo de la fundación le permitió avanzar en su proceso de recuperación de la voz, un logro que describe como una nueva oportunidad para ayudar a otros miembros desde la iglesia, la comunidad y FUNDAHABLA.

FUNDAHABLA ayudó a Aracely Aquino a recuperar la voz y la integró como apoyo para otros pacientes laringectomizados en El Salvador. (Foto cortesía FUNDAHABLA)
FUNDAHABLA ayudó a Aracely Aquino a recuperar la voz y la integró como apoyo para otros pacientes laringectomizados en El Salvador. (Foto cortesía FUNDAHABLA)

Hoy, Aracely es parte activa de la fundación y se ha convertido en un referente para otros pacientes. “Antes de mi cirugía, mi vida era ayudar a los demás.

Yo estaba en la directiva de la escuela de mis hijos, en mi comunidad y en la iglesia. Yo le decía a Dios: ‘¿Ahora cómo voy a ayudar?’” relata. La respuesta llegó pronto: “Me llamaron de la fundación para ayudar con los pacientes. Saber que mi testimonio inspira a otros me hace sentir satisfecha y agradecida”.

FUNDAHABLA es una fundación sin fines de lucro en El Salvador que ofrece apoyo integral a personas laringectomizadas, es decir, aquellas que han perdido sus cuerdas vocales o laringe, generalmente a causa de cáncer. La organización proporciona atención médica especializada, acompañamiento psicológico, servicios de rehabilitación para recuperar la capacidad de comunicación y capacitaciones orientadas a la reinserción social y laboral.

Actualmente es la única entidad en el país que brinda de forma gratuita estos servicios, permitiendo que los pacientes puedan reconstruir su vida y volver a integrarse plenamente a la sociedad.

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