Baja rentabilidad frena la incorporación de jóvenes a la agricultura en El Salvador

El sector agrícola salvadoreño enfrenta una notoria falta de relevo generacional, impulsada por la escasa rentabilidad y la ausencia de incentivos económicos suficientes para atraer a nuevas generaciones al campo

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El interés de los jóvenes en la agricultura salvadoreña disminuye ante la baja rentabilidad del sector agrícola. (EFE/ Roberto Escobar)
El interés de los jóvenes en la agricultura salvadoreña disminuye ante la baja rentabilidad del sector agrícola. (EFE/ Roberto Escobar)

El interés de los jóvenes por dedicarse a la agricultura ha disminuido de manera notoria en El Salvador. Así lo expuso Luis Treminio, presidente de la Cámara Salvadoreña de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (CAMPO), durante la entrevista en Diana Verónica y Tony.

Treminio señaló que el sector enfrenta un desinterés creciente de los jóvenes para dedicarse al trabajo agrícola. Explicó que la principal causa de este fenómeno es la baja rentabilidad de la agricultura. “Los jóvenes no quieren dedicarse a la agricultura porque han visto a sus abuelos y padres dedicar toda su vida a esta actividad sin prosperar”, afirmó Treminio.

Añadió que, mientras no existan condiciones económicas que hagan viable y rentable el trabajo en el campo, es difícil que las nuevas generaciones elijan esta opción.

Al referirse a las políticas orientadas a atraer jóvenes al sector rural, Treminio recordó que durante la discusión de la Ley Integral de Comercialización de Alimentos, desde CAMPO plantearon la necesidad de aumentar primero la producción nacional como base para luego desarrollar infraestructuras como agromercados y centrales de abasto.

Luis Treminio, presidente de CAMPO, destaca la falta de incentivos económicos como principal obstáculo para atraer a nuevas generaciones al agro en El Salvador. (Redes de Óscar Domínguez, Viceministro de Agricultura y Ganadería)
Luis Treminio, presidente de CAMPO, destaca la falta de incentivos económicos como principal obstáculo para atraer a nuevas generaciones al agro en El Salvador. (Redes de Óscar Domínguez, Viceministro de Agricultura y Ganadería)

Señaló que, en la práctica, la creación de estas infraestructuras se realizó antes de asegurar el respaldo productivo necesario. Explicó que, al no haber suficiente producción nacional, los agromercados y la central de abasto terminan abasteciéndose de productos importados, lo que, en su opinión, no contribuye a fortalecer la producción local.

Treminio sostuvo que para que los jóvenes se incorporen a la agricultura se requieren subvenciones directas y precios de compra que realmente cubran los costos de producción. Relató que incluso en reuniones con autoridades del Ministerio de Agricultura, se habló de la necesidad de un subsidio del 60 % para que los agricultores nacionales puedan competir.

Indicó que estos planteamientos no avanzaron hacia la ejecución y que la falta de incentivos sigue desmotivando la incorporación de nuevos agricultores. “Mientras no se haga rentable la agricultura, ningún joven va a querer dedicarse a esta actividad”, concluyó.

Predominio de productores mayores y brecha de género en el agro salvadoreño

El Censo Agropecuario y de Pesca 2025, elaborado por el Banco Central de Reserva, muestra que la producción agrícola en El Salvador está concentrada en adultos de mediana edad y evidencia una marcada brecha de género.

El envejecimiento de los productores y la baja incorporación de jóvenes y mujeres representa un reto para el relevo generacional en el agro salvadoreño. (Foto: Ministerio de Agricultura y Ganadería)
El envejecimiento de los productores y la baja incorporación de jóvenes y mujeres representa un reto para el relevo generacional en el agro salvadoreño. (Foto: Ministerio de Agricultura y Ganadería)

En el caso del maíz, se registran 400,803 productores, de los cuales el 99.97 % son personas naturales. El 77 % corresponde a hombres y el 23 % a mujeres. La mayoría de estos productores tiene entre 45 y 54 años de edad, lo que refuerza la tendencia señalada por Treminio sobre el envejecimiento del sector.

Para el cultivo de frijol, el número de productores asciende a 214,739. De estos, el 78.2 % son hombres y el 21.8 % mujeres. Al igual que en el maíz, la franja etaria predominante es la de 45 a 54 años.

En cuanto al arroz, la cifra es menor: 648 personas reportadas como productoras. El 90.7 % son hombres y el 9.3 % mujeres. Entre los hombres, la mayoría se encuentra en el rango de 50 a 54 años, seguido por quienes tienen entre 55 y 59 años. Para las mujeres, la edad predominante es de 45 a 49 años, seguida por el grupo de 55 a 59 años.

Estos datos confirman que la actividad agrícola en El Salvador está sostenida principalmente por adultos de mediana edad y que la participación femenina, aunque significativa, todavía está por debajo de la masculina. El relevo generacional sigue siendo un desafío central para el futuro del sector.