Las acciones contra el gusano barrenador en El Salvador se mantienen con campañas y recursos disponibles

Las autoridades y el sector productivo coinciden en la importancia de la vigilancia constante, dado que la plaga aún trata de volver y es necesario sostener la protección a través de programas oficiales

Guardar
Google icon
FOTO DE ARCHIVO-Larvas de la mosca del gusano barrenador del ganado, recogidas de vacas infectadas, se observan en la planta de producción de moscas estériles COPEG, que lucha contra la propagación del gusano barrenador del ganado, en Pacora, Panamá, 11 de junio de 2025. REUTERS/Enea Lebrun
FOTO DE ARCHIVO-Larvas de la mosca del gusano barrenador del ganado, recogidas de vacas infectadas, se observan en la planta de producción de moscas estériles COPEG, que lucha contra la propagación del gusano barrenador del ganado, en Pacora, Panamá, 11 de junio de 2025. REUTERS/Enea Lebrun

La amenaza del gusano barrenador sigue latente, aunque la reducción de su presencia ha sido un alivio para el sector ganadero. Mateo Rendon, coordinador de la Mesa Agropecuaria, Rural e Indígena, afirmó: “El gusano barrenador, gracias a Dios, ha sido controlado, no extinto, hay que estar claro”, y advirtió que la plaga aún no se ha erradicado. “No hemos extinto el gusano, está presente”, subrayó este miércoles a la prensa, con un llamado a la prudencia dirigido a los ganaderos.

Sobre los recursos actuales, Rendon manifestó: “Hoy hay insumos por todos lados y así se puede combatir”. Añadió que continúan las acciones oficiales mediante “las campañas del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) que no han dejado de cesar”.

PUBLICIDAD

Tratamiento en El Salvador

Desde junio de 2025, el MAG mantiene la emergencia zoosanitaria ante el aumento de casos de Gusano Barrenador del Ganado (GBG), una enfermedad que afecta a especies animales y a humanos. Esto obliga a reforzar las acciones de control e inspección en todo el país, según lo publicado por el ministerio en el Diario Oficial.

A partir del 13 de junio, toda persona natural o jurídica que sospeche la presencia de GBG en animales o personas debe notificar de inmediato al MAG. Los datos oficiales confirman casos detectados en bovinos, equinos, porcinos, caninos, felinos, ovinos, caprinos y también en personas. El ministerio enfatizó el “incremento de casos de GBG en diferentes especies”, citando el reciente informe difundido. El estado de emergencia zoosanitaria se adaptó por cambio en la legislación sanitaria.

PUBLICIDAD

Persisten esfuerzos coordinados entre funcionarios y productores en medio de una amenaza que se resiste a desaparecer. La incertidumbre marca el pulso del campo y la vigilancia es clave (Foto archivo INFOBAE)
Persisten esfuerzos coordinados entre funcionarios y productores en medio de una amenaza que se resiste a desaparecer. La incertidumbre marca el pulso del campo y la vigilancia es clave (Foto archivo INFOBAE)

La primera declaratoria de emergencia fue emitida en febrero de 2025, pero perdió vigencia tras la derogación de la Ley de Sanidad Vegetal y Animal. Para asegurar la continuidad y legalidad de las medidas de erradicación y control, el MAG promulgó una nueva resolución el 5 de junio. Esta decisión se fundamentó en la necesidad de adecuar la emergencia zoosanitaria al marco jurídico vigente, definido por la “Ley de protección a la sanidad vegetal, salud animal e inocuidad de los alimentos no procesados de origen vegetal o animal”.

Cada establecimiento dedicado a la cría, reproducción o matanza de especies agropecuarias está obligado a permitir el ingreso de las autoridades del MAG para inspecciones clínicas, toma de muestras y aplicación de medidas preventivas y de control. El ministerio alertó que obstaculizar las labores sanitarias será sancionado.

La importación de animales de producción provenientes de países infestados de GBG requiere un Certificado Veterinario Internacional, que acredite la revisión en origen para descartar la presencia de larvas o huevos y confirme la exclusión de animales infestados.

En los locales de cuarentena del país exportador, cada animal debe ser revisado minuciosamente por un veterinario autorizado, tratar las heridas presentes con larvicidas aprobados y, de inmediato tras cada revisión, someter a los animales a tratamientos por inmersión, vaporización u otros métodos aceptados por ambas autoridades sanitarias. Antes del embarque final, los animales serán examinados nuevamente para certificar la ausencia de infestación.

Aunque la plaga parece controlada, el riesgo aún persiste en el sector, según fuentes especializadas. Autoridades refuerzan estrategias y piden precaución ante un escenario impredecible (Foto cortesía MAGA Guatemala)
Aunque la plaga parece controlada, el riesgo aún persiste en el sector, según fuentes especializadas. Autoridades refuerzan estrategias y piden precaución ante un escenario impredecible (Foto cortesía MAGA Guatemala)

Los trayectos deben realizarse de forma directa, sin escalas no autorizadas. Para las mascotas que ingresen al territorio nacional, el certificado zoosanitario debe certificar que están libres de miasis y heridas, una exigencia obligatoria a considerar por quienes viajen con animales de compañía.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD