Los presidentes Mauricio Macri y Jair Bolsonaro buscan seducir a la inversión productiva para impulsar el crecimiento de sus países
Los presidentes Mauricio Macri y Jair Bolsonaro buscan seducir a la inversión productiva para impulsar el crecimiento de sus países

Cuando un país se encuentra en una crisis de consumo y con una economía recesiva, la mejor (y prácticamente la única) es atraer inversiones para generar empleo y promover exportaciones netas para que de esta manera la producción se reactive y traccione más consumo (una empresa se instala, contrata gente que consume, y por eso las empresas vuelven a producir y para eso continúan contratando mano de obra, dando lugar a la generación de un círculo virtuoso).

La competitividad por su parte, siempre se estima en relación a otro integrante de la cadena económica: otro trabajador; otra empresa, y otro país.

En este contexto, se sale a buscar potenciales inversores del exterior que podrían tener interés en invertir en Argentina, pero para analizar, precisamente la competitividad, es necesario incluir en el análisis a Brasil.

Se sale a buscar potenciales inversores del exterior que podrían tener interés en invertir en Argentina, pero para analizar, precisamente la competitividad, es necesario incluir en el análisis a Brasil

Días atrás tuve una reunión con un inversor del exterior que tiene intenciones de radicar una industria en el Mercosur para abastecer América Latina en la primera etapa, y ante la posibilidad de la confirmación del Acuerdo Mercosur – Unión Europea – a Europa, en la segunda etapa.

Pros y contra de cada país

En la reunión, discutimos sobre si el mejor lugar para instalar la industria sería la Argentina o Brasil, y se plantearon los interrogantes que se hace todo potencial inversor.

Participaron de la reunión, un empresario argentino con empresa ya instalada en Argentina (y potencial de asociación con el inversor), al que bautizo Diego Argentino, y un empresario brasileño con una industria instalada en Brasil, a quien nombro Marcio Brasileño,, y se plantearon cuestiones técnicas y tributarias respecto del proceso de instalación para decidir por la mejor opción. Y a cada uno les hice la misma pregunta:

¿Es fácil abrir una empresa en su país?

Diego Argentino: no es difícil. Podemos calcular una demora de entre 60 y 90 días para que la empresa esté lista para operar; y no es complicado que pueda estar apta para importar y exportar.

Marcio Brasileño: tampoco lo es en mi país. El plazo es muy parecido, pero la dificultad esta para obtener el "radar", que es la autorización para que pueda importar y exportar. El límite para poder poder comprar bienes en el exterior dependerá del capital integrado. Conviene abrir una empresa de Responsabilidad Limitada y como inversor puede tramitar la residencia permanente para no depender de ningún brasileño parar administrar su negocio.

En la Argentina no es complicado que una empresa pueda exportar e importar, pero en Brasil es más complejo, excepto que se constituya una empresa de responsabilidad limitada

¿Si el negocio no funciona como esperamos, es posible despedir a determinados empleados?

Diego Argentino: posible es, pero el costo puede ser muy elevado. En algunas firmas pequeñas, echar gente puede significar el cierre de la empresa. Existe una industria del juicio laboral de la que nos cuesta mucho salir.

Marcio Brasileño: es posible. Si la dimisión del empleado se hace en los primeros 90 días, la empresa no tiene ningún costo. Si se hace luego de este período, todos los meses la compañía deberá depositar el 8% del sueldo de cada empleado en un fondo de garantía para estos casos. Y tendrá que pagar el 50% del valor acumulado en ese fondo y el proceso se termina. Existió también la industria del juicio, hasta la reforma constitucional de la Ley Laboral y eso permitió una reducción del 70% de los juicios laborales, además de propiciar la generación de 856.000 puestos de trabajo en 2018.

¿Los sindicatos son un problema para la empresa?

Diego Argentina: el país tiene la mayor tasa de sindicalistas más ricos del mundo y no son pocos los que usan sus cargos gremiales para presionar al gobierno y/o a la justicia.

Marcio Brasileño: en Brasil, el Sindicato no es un problema para ninguna empresa y mucho menos para un empleado ya que a partir de la mencionada reforma laboral varios acuerdos se pueden realizar directamente entre la empresa y los empleados.

Los líderes sindicales en la Argentina tienen, en muchos casos, un patrimonio superior al promedio de sus pares en el resto del mundo (Nicolás Stulberg)
Los líderes sindicales en la Argentina tienen, en muchos casos, un patrimonio superior al promedio de sus pares en el resto del mundo (Nicolás Stulberg)

¿Cómo es la presión tributaria?

Diego Argentino: tiene hoy la ingratitud de tener la mayor carga tributaria del mundo. El peso de los impuestos nacionales, provinciales y municipales alcanzó niveles intolerables.

Marcio Brasileño: no es muy diferente que en  la Argentina. El país debe tener la segunda carga tributaria del mundo. Según la propuesta de Gobierno del presidente Jair Bolsonaro esto debe cambiar ya que su ministro de Economía, Paulo Guedes, propuso reducir los tributos a la producción y aumentar los impuestos patrimoniales y de distribución de dividendos.

¿Si necesitara un refuerzo financiero, es fácil conseguir un crédito bancario?

Diego Argentino: Como todo crédito, sólo es otorgado a quien pueda demostrar "fehacientemente" que no necesita de los recursos, pero el problema está en el altísimo nivel de la tasa de interés. Una empresa mediana debe calcular pagar un costo que puede llegar a duplicar el aumento del precio de sus productos.

¿Imagino que usted está hablando en serio, cual es el retorno esperado por una inversión?.., porque tasa activas elevadas, ofrecen tasas pasivas también elevadas, y  eso promueve la especulación y no la producción…

Diego Argentino: Ganar dinero en la producción es algo complicado. Hoy en día mantener la empresa funcionando sin tener que echar gente, ya es una conquista.

Marcio Brasileño: en Brasil, las tasas activas se ubican entre 15% y 18% anual (dependiendo del tamaño de la empresa y de las garantías) pero para determinadas actividades productivas, es posible obtener recursos del BNDES – Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social, que con recursos del Fondo de Amparo al Trabajador, presta dinero para el desarrollo económico con tasas muy bajas y carencias de por lo menos un año en que la empresa, solo paga los intereses.

En Brasil, las tasas activas se ubican entre 15% y 18% anual (dependiendo del tamaño de la empresa y de las garantías) pero para determinadas actividades productivas, es posible obtener recursos del BNDES – Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social

¿Cómo está la inflación en sus países?

Diego Argentino: no obstante que en la campaña electoral del 2015, el actual presidente Mauricio Macri, afirmó que combatir la inflación seria la tarea más fácil de su Gobierno, lo cierto es que en 2018 tuvimos una de las inflaciones más altas de los últimos tiempos (47,6%) y si tenemos suerte, este 2019 podremos tener una inflación próxima al 35% (piso).

Marcio Brasileño: Brasil consiguió controlar la inflación después de algunos años fuera de la determinada "meta de inflación", instrumentada por el ex presidente Fernando Henrique Cardoso. El ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva mantuvo ese criterio de meta der inflación hasta que la ex presidente Dilma Rousseff perdió el control y la inflación salió de la referida meta. En función de la independencia del Banco Central y de un aprovechamiento de la recesión generada por esa política económica, el ex presidente Michel Temer, consiguió colocarla nuevamente dentro de la meta y cerró 2018 en 3,75% al año. La previsión para este año es de algo por debajo del 4 por ciento.

La inflación en la Argentina se proyecta para 2019 en 35% y en Brasil en 4 por ciento

Uno de los indicadores macroeconómicos que más me interesa es el resultado fiscal. ¿Cómo están las finanzas públicas?

Diego Argentino: Ese sin duda es uno de los puntos débiles de la economía de Argentina. De los últimos 118 años, en solo 10 tuvimos superávit fiscal y de estos, 5 años fueron del gobierno de los Kirchner, que en lugar de ahorrar es dinero, una parte la gastó mal y otra parte la robaron. La Argentina tiene un acuerdo firmado con el FMI (en los últimos 60 años, firmó 27) y por eso, tendrá que generar el esperado equilibrio en las cuentas públicas. Suponemos que en los años 2020, si no se llegó al equilibrio, se estará muy próximo de ello.

Marcio Brasileño: de la misma manera que la meta de inflación, el ex  presidente Fernando Henrique Cardoso instrumentó en 1999 el pilar fiscal del superávit de las finanzas públicas. Esto se cumplió en la época de Lula hasta que en 2014, la ex presidente Dilma Rousseff descuidó este tema y Brasil dejó de tener excedentes entre lo que recaudaba y lo que gastaba. La previsión es que en este año se logre un equilibrio y que a partir del próximo año, vuelva a tener superávit.

El ministro de Hacienda y Finanzas, Nicolás Dujovne, se propuso llegar al déficit fiscal primario cero al cierre de 2019 (Reuters)
El ministro de Hacienda y Finanzas, Nicolás Dujovne, se propuso llegar al déficit fiscal primario cero al cierre de 2019 (Reuters)

¿El mercado de cambios es estable?

Diego Argentino: para ser sincero, no lo es. Culturalmente, el argentino piensa en dólares. El peso argentino tuvo la desvalorización más elevada de todas las monedas del mundo durante el 2018 (118%) y según algunos analistas, la estabilidad del dólar en este momento, es más electoral que real. El Gobierno se preocupa por mantener la cotización estable porque eso nos da a los argentinos, la sensación que el resto de la economía está bien. No existe la mínima posibilidad, (por medio de política monetaria, fiscal o cambiaria) de determinar el valor del dólar para fin de año.

Marcio Brasileño: en Brasil el dólar es una variable más. Nuevamente debo remontarme a la presidencia de Fernando Henrique Cardoso, que completó el trípode económico con la libertad cambial (recordando, el trípode era: superávit fiscal, meta por inflación y libertad de cambios). En 2018 el real se desvalorizo 15,7% en relación al dólar (terminó en R$ 3,84) y la expectativa del mercado es que este año termine próximo a R$ 3,78 centavos. Para darle una idea de cómo el dólar no es una variable relevante, en octubre de 2002, cuando Lula ganó las elecciones presidenciales, el dólar tuvo un valor nominal de R$ 3,96. Hoy 16 años después, sin ajuste por inflación, el valor nominal es de 3,74 reales por dólar.

¿Cómo está el consumo doméstico? ¿Cómo se mueve la actividad económica?

Diego Argentino: complicado. Argentina está en recesión (por lo menos dos trimestres cayendo). Si bien en los últimos años, nuestra actividad económica osciló entre un año de crecimiento (año electoral), con un año de caída (año no electoral), en 2018 cayó y este año también se perfila recesivo.

Marcio Brasileño: Brasil tuvo algunos años de caída desde 2014 a 2016, en el 2017, tuvo un punto de inflexión creciendo un 1%, un crecimiento próximo a 1,5% en el 2018 y una previsión de crecimiento del 2,4% para este año 2019.

Suponiendo que no se pueda comercializar mucho en el mercado local ¿la exportación sería una buena alternativa?

Diego Argentino: si el dólar está alto, los empresarios argentinos estimamos que nuestro producto se vuelve competitivo de la noche a la mañana y buscamos mercados en el exterior, pero en función del mencionado déficit fiscal y de la necesidad de recaudar, el Gobierno aumentó las retenciones a las exportaciones, por lo que quienes deseamos exportar, debemos pagar más impuestos para hacerlo. No obstante existen reintegros, se demoran algunos meses de los pagos anticipados y lo hace sin corrección por la inflación ni por la devaluación del peso.

¿Se puede compensar lo que el Estado le debe a la empresa en concepto de reembolsos con lo que tiene que pagar en concepto de retenciones?

Diego Argentino: no, son cuentas diferentes. Los reembolsos pueden demorar meses para que la empresa los cobre y las retenciones se deben pagar al contado.

Marcio Brasileño: en Brasil no se pagan retenciones y tampoco existen los reintegros (al menos de forma que incida en las finanzas de la empresa). Cuando una empresa compra insumos para un producto que será exportado, la empresa no tributa desde el primer insumo al último, asumiendo la responsabilidad tributaria entre quien vende el insumo con quien produce el bien.

En Brasil no se pagan retenciones a las exportaciones y tampoco existen los reintegros, como rigen en la Argentina

En el caso que resolvamos la instalación de una planta industrial, con la consecuente generación de empleos directos e indirectos, ¿existe algún beneficio fiscal o de facilitación de la logística para la instalación de la planta?

Diego Argentino: no, ningún beneficio fiscal, ni de facilitación logística.

Marcio Brasileño: si, uno de los tributos en Brasil es el ICMS –Impuesto a la Circulación de Mercaderías y Servicios– y por ser de recaudación de cada estado Provincial, en el caso de que exista algún beneficio en el pasado, podrá ser otorgado a la nueva instalación (para mantener la igualdad de competencia). En relación a la logística, existen municipios, en determinadas provincias que a cambio de la inversión y la contratación de mano de obra local, pueden entregarle a la empresa, un terreno y las bases para la construcción de la planta industrial. En el Estado Provincial de Santa Catarina, por ejemplo, existe un beneficio denominado PRODEC, que permite la utilización de créditos fiscales para quien invierte en la provincia por hasta el 75% de lo invertido y además permite una reducción del ICMS a pagar si la empresa se instala en municipios en que el IDH es menor que el promedio provincial.

Con todo respeto por el mercado argentino, es difícil no instalarse en Brasil, sin contar con la escala del mercado local, estimada en cinco veces mayor que el mercado argentino…

Diego Argentino: después de escuchar a Marcio Brasileño, es difícil como argentino, no pensar en instalar mi industria también en Brasil. Después de todo, por las normas del Mercosur, es perfectamente posible fabricar en Brasil y exportar los productos a la Argentina, ya que en el comercio Intra-Mercosur, no existe ningún pago de impuesto de importación.

Fin del encuentro.

(*) Socio de Center Group