El Ministro de Agricultura pidió disculpas al campo por la falta de gasoil

Julián Domínguez participó de la apertura del Congreso Maizar. No obstante, sostuvo que el combustible para la siembra y la cosecha está garantizado, aunque reconoció la existencia de “dificultades”. Desde la cadena renovaron críticas hacia la gestión

Julián Domínguez, ministro de Agricultura, hoy durante la inauguración del Congreso Maizar.
Julián Domínguez, ministro de Agricultura, hoy durante la inauguración del Congreso Maizar.

La falta de gasoil y los consecuentes sobreprecios del mismo, como así también las dificultades de los productores para conseguir los insumos para la actividad, son situaciones que encendieron las alertas en el sector. Por tal motivo, el ministro de Agricultura Julián Domínguez, pidió disculpas a los productores por estos contratiempos. Fue durante la apertura del Congreso Maizar 2022, evento organizado por la Asociación Argentina del Maíz y Sorgo.

Todo esto en momentos donde se profundiza la protesta de transportistas autoconvocados, que llevan adelante cortes de ruta y hoy con una frustrada llegada a la zona del obelisco donde se iban a concentrar junto a la CTA Autónoma. Además, ayer la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC), advirtió que actualmente la única provincia que no tiene problemas de abastecimiento de gasoil es Tierra del Fuego.

“A los productores, por los trastornos, mil disculpas. Necesitamos que produzcan, lo necesita el país. Nos zambullimos en los problemas para poder resolverlos”, dijo Domínguez en su discurso de esta mañana mañana, donde responsabilizó en buena medida a la guerra entre Rusia y Ucrania. “Nuestro sector ha hecho el mayor aporte de divisas que como nunca necesitó el país y este año va a ser récord, pero la contracara de este conflicto es el alto costo que ha tenido en los combustibles y la energía”.

En este sentido, el titular de la cartera agropecuaria, reconoció que en el Gobierno “tenemos un problema en los combustibles. Pero también creo y estamos trabajando en eso, de que ni la siembra ni la cosecha está comprometida. Que vamos a tener dificultades, vamos a tener dificultades, pero el combustible está garantizado”.

Por el lado de la disponibilidad de fertilizantes y agroquímicos, cuestión que también se agravó por la guerra en Europa, Domínguez indicó que se está trabajando desde el Ministerio y afirmó que “no hay tanto desfasaje” respecto a las importaciones realizadas por Argentina el año pasado con respecto a las que se realizaron hasta el momento, al sostener que durante 2021 se llevaban compradas 950.000 toneladas, mientras que en lo que va de 2022 el volumen alcanzado es de 900.000 toneladas.

Siguen los problemas para abastecerse de gasoil.
Siguen los problemas para abastecerse de gasoil.

“Estamos trabajando con las cámaras empresarias del sector para que los problemas de restricción de falta de dólares no impacte en el sector. Somos parte de un país que tiene muchos problemas, pero estamos convencidos que sería una chambonada que nos falten fertilizantes y agroquímicos”, agregó Domínguez.

Reclamos

Antes del discurso de Domínguez, el presidente de Maizar, Pedro Vigneau, realizó un raconto de los problemas que atraviesa el sector. “Nuestra producción se ve afectada por varias cuestiones: derechos de exportación, brecha cambiaria, demora en la actualización de la Ley de Semillas, el impuesto a los ingresos brutos, al cheque, las alícuotas de importación de fertilizantes, la falta de dólares para los insumos claves, los saldos técnicos de IVA y la escasez y sobreprecios del gasoil”.

“El diagnóstico anterior guarda relación con otro problema, que es que el 75% del maíz producido se exporta como grano, sin procesar. En Estados Unidos y Brasil, los otros dos grandes exportadores mundiales, la proporción es casi inversa”, destacó el dirigente empresario, quien al mismo tiempo remarcó que la cadena posee 730.000 puestos de trabajo y que la industrialización del maíz es generadora de insumos para la industria alimenticia, química, de biocombustibles y de forrajes, entre otros.

Pedro Vigneau, presidente de MAIZAR.
Pedro Vigneau, presidente de MAIZAR.

Según Vigneau, este año el complejo maicero aportaría a la economía argentina USD 17.400 millones de dólares y se posicionaría como el segundo principal generador de divisas. Por eso, planteó que “con los estímulos adecuados, la cadena puede tener un crecimiento exponencial y crear mucho más desarrollo federal, porque el maíz se produce en todo el país. Apertura y competencia, estímulo al comercio y a la exportación, es lo que necesitamos”.

En respuesta a las problemáticas enumeradas por Vigneau, Domínguez se preguntó “¿cómo hacemos para que todos esos reclamos no nos paralicen sino que sea la fuerza para avanzar en las transformación que precisamos hacer? Podemos discutir los temas del sector y podemos separar la discusión política partidaria de los intereses reales de la nación. Y esa oportunidad tiene que poder permitirnos construir los instrumentos que los productores nos reclaman y ese reclamo es previsibilidad. Nosotros hemos tratado desde la administración del Ministerio para generar esa previsibilidad”.

Maizall

Previo al Congreso, representantes de la cadenas de maíz de Argentina, Brasil y Estados Unidos, agrupación conocida como la Alianza Internacional del Maíz (MAIZALL), que concentra el 50% de la producción mundial, se reunieron en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) para analizar el impacto de la guerra entre Rusia y Ucrania en el sector y en el comercio mundial, como así también, las perspectivas de la actividad.

“El impacto de la invasión rusa de Ucrania ha puesto aún más de relieve la necesidad de un crecimiento sostenible de la productividad. Los productores de maíz de la Argentina, Brasil y Estados Unidos ya han logrado avances significativos mediante el uso de tecnologías innovadoras y se han comprometido a mejorar continuamente mediante el empleo de herramientas y prácticas seguras y nuevas”, destacó un documento difundido por la agrupación.

Al respecto, el presidente de MAIZALL, Paulo Bertolino, afirmó que “para satisfacer la demanda de alimentos en las zonas de escasez se necesita un sistema de comercio mundial abierto que se base en normas de seguridad alimentaria predecibles, transparentes y con base científica. Pedimos a los gobiernos de todo el mundo que colaboren y eviten la creación de nuevas barreras”.

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