“El contexto nos obligó”: el emprendedor que elige el streamer más famoso de Argentina contó cómo se adaptó al modelo de Milei

Matías Palermo, al frente de una de las marcas más reconocidas del ecosistema streamer argentino, describió ante emprendedores el proceso que lo llevó a producir el 30% de sus prendas en Asia

Guardar
Google icon
Matias Palermo, cofundador de King of The Kongo
Matias Palermo, cofundador de King of The Kongo

Con el cambio de modelo económico, la mayoría de las empresas -sin importar su tamaño- debieron reorganizar sus negocios. Es que el cambio de esquema simplificó algunas prácticas anteriormente imposibles, mientras que complicó otras, como la producción nacional. En este contexto, uno de los sectores más afectados fue el del la industria textil.

Matías Palermo, cofundador de King of the Kongo, la marca de indumentaria que viste a buena parte de la comunidad streamer argentina, describió el proceso que lo llevó a abandonar la producción 100% nacional y migrar hacia un esquema mixto con fabricación en Asia. Lo hizo este jueves durante la Experiencia Endeavor Buenos Aires 2026, el encuentro anual de emprendedores organizado por Endeavor Argentina en el Centro de Convenciones de la ciudad.

PUBLICIDAD

“El contexto nos obligó a cambiar”, sintetizó Palermo ante el auditorio. Cuando el gobierno nacional impulsó un cambio en el modelo económico, la marca comenzó a evaluar cómo opera el resto de la industria global. La conclusión fue directa: “La mayoría de las empresas del sector no fabrica el 100% de sus productos en sus países de origen, y el centro de producción mundial es Asia", dijo.

Con esa conclusión, Palermo y su socio viajaron a China para conocer de primera mano los procesos de fabricación y determinar qué prendas podían producirse allí de manera competitiva.

PUBLICIDAD

El resultado de ese proceso fue una reconfiguración de la cadena productiva: hoy la marca fabrica el 70% de sus prendas en Argentina y el 30% restante lo importa, principalmente camperas técnicas y productos con alta complejidad tecnológica que, según Palermo, son difíciles de desarrollar localmente. “Suena muy fácil, pero fue todo una vorágine”, admitió.

Coscu interview
Martín Pérez Disalvo, también conocido como Coscu, es uno de los streamers más famosos del país

El camino hasta ese punto de quiebre comenzó 13 años atrás, en un departamento de Buenos Aires donde Palermo y su socio vivían, atendían el showroom por las tardes y usaban el dormitorio como depósito. Palermo venía del mundo corporativo: había trabajado cuatro años en Disney Latinoamérica y llegó a un punto en que seguir escalando dentro de esa estructura implicaba competir con colegas con quienes había construido vínculos. “No estaba para matarme dentro del mundo corporativo”, reconoció.

Fue ese el momento en el que unió sus intenciones pospuestas de lanzar una marca de ropa, el hecho de que su familia tenía una fábrica textil, y que él mismo había estudiado gestión de medios y entretenimiento, justo en un momento en el que empezaban a surgir las redes sociales —Facebook era entonces la plataforma dominante, antes de que Instagram tomara su forma actual—. Fue entonces que decidió apostar por su propio negocio.

Las primeras prendas eran, según recordó, extravagantes. “Hoy las miro y no entiendo cómo se vendían”, dijo. Pero esa apuesta por lo disruptivo fue, según Palermo, lo que diferenció a King of the Kongo del resto del mercado.

El salto definitivo llegó con la pandemia. La marca tenía lista su campaña de fotos y su tienda online cuando comenzó el aislamiento. "El primer mes no se vendió nada, pero el segundo, con la gente encerrada y con el celular como principal ventana al mundo, el consumo se disparó“, recordó. En ese momento, el equipo tomó una decisión: apostar al streaming.

La explosión de las ventas

“Le mandamos ropa a Coscu —Martín Pérez Disalvo, streamer con más de 3 millones de seguidores en sus redes—, quien comenzó a usarla en sus transmisiones", recordó y contó que solo una imagen en cámara junto al Kun Agüero fue suficiente para que la marca se multiplicara en pantallas de todo el país. “Ese fue el punto de quiebre, cuando la marca se disparó fuerte”, dijo.

Palermo compartió el panel “Hecho en Argentina” con Florencia Jinchuk, fundadora de The Chemist Look, marca de skincare con una década de trayectoria que compite en Uruguay, Argentina, Chile y Brasil con fórmulas desarrolladas localmente y materia prima importada, e Ivo Kraljev, cofundador de Arbanit, la empresa rosarina que convirtió los cubanitos en un producto premium y hoy los exporta a tres países desde una fábrica de 1.600 metros cuadrados con 35 empleados.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD