
El reporte del staff del FMI que se conoció el viernes a la noche elogió la marcha del plan económico, pero también lanzó varias advertencias. Los tecnócratas pidieron una vez más un mayor esfuerzo fiscal al Gobierno para lograr el regreso al financiamiento voluntario de los mercados. También exigen mejorar la acumulación de reservas, aunque redujeron la meta para fin de año en USD 5.000 millones.
El organismo también apuntó contra los proyectos que aumentan el gasto sin una contrapartida en nuevos ingresos. Se refirió así a la batalla que sostiene el Gobierno con el Congreso por los aumentos a las jubilaciones y otras erogaciones potenciales, cuyo efecto estimó en un aumento del déficit de 1,5% del PBI.
PUBLICIDAD
El informe ve con buenos ojos que el dólar se haya movido en los primeros meses posteriores a la liberación parcial del cepo en el medio de las bandas cambiarias definidas, pero porque no llegó a incluir la presión sobre el tipo de cambio de las últimas semanas. Al tocar los $ 1.380 la cotización quedó en verdad mucho más cerca del techo que definieron el Fondo y Economía (hoy en alrededor de 1.450 pesos).
Ortodoxia pura
La respuesta para ponerle un freno al dólar fue bien ortodoxa: tasas de interés por las nubes (40 puntos por encima de la inflación esperada) y un aumento de los encajes bancarios, hasta el 40%, para restringir la liquidez del sistema financiero.
PUBLICIDAD
Se supone que semejante artillería dará sus frutos. Si el mercado cree que el Gobierno defenderá el techo de la banda cambiaria, el negocio es pasarse a tasas en pesos. “Las Lecap ofrecen hoy una oportunidad única para llevarse una buena diferencia en moneda dura”, explicaron desde Max Capital. “Creemos que el Gobierno tiene un compromiso firme para defender el techo definido para el tipo de cambio bastante más allá de las elecciones y posiblemente hasta bien avanzado el 2026”, agregaron.
¿Ingreso de caitales?
Si los inversores empiezan a compartir esta mirada, debería producirse un ingreso de capitales apostando a instrumentos en moneda local. Las Lecap que vencen en los próximos meses tienen una tasa de hasta 60% anual. Este rendimiento mensual cercano al 5% mensual superaría con gran amplitud lo que podría dejar la compra de dólares en el caso que llegue al techo de la banda (alrededor del 8% como máximo hasta fin de año).
PUBLICIDAD
Y si no alcanzara con la suba de tasas, el aumento de los encajes implicó una fuerte restricción a la cantidad de pesos que circulan en el mercado. Consecuencia: hay menos combustible para presionar sobre el tipo de cambio. Y también menos fondos para prestarles a las familias y a las empresas.
La munición gruesa con cuasi seguro de cambio incluido debería ser suficiente para estabilizar el tipo de cambio. El propio Luis Caputo aseguró en una aparición en un streaming que veía con buenos ojos la última escalada cambiaria. “El tipo de cambio subió 17% y los precios ni se movieron”, aseguró el ministro de Economía.
PUBLICIDAD

¿Y los precios?
Se trata de toda una novedad para la economía argentina que el dólar suba y no se produzcan remarcaciones casi instantáneas. El “traspaso” al menos en julio fue inexistente y se espera que la inflación del mes repita el nivel de junio, es decir cerca del 1,6 por ciento.
Sin embargo, parece bastante más difícil que esto se repita en agosto. Algunos sectores como el de las terminales automotrices ya definieron subas cercanas al 5% en sus listas. Aprovechan también hay un boom: las ventas superaron las 62.000 unidades en julio, 44% por sobre igual mes del año pasado.
PUBLICIDAD
Los supermercados también empiezan a recibir listas remarcadas en el arranque de agosto y seguramente se abrirá una instancia de negociación con los proveedores.
Con todo, el repunte no sería demasiado significativo. Andrés Borenstein, economista jefe de BTG Pactual estimó que el repunte del mes podría llevar al índice a niveles de 2,2%. “Nada demasiado preocupante”, explicó. En tal caso, agosto mostraría una pausa en el proceso de desinflación pero que no implica un cambio de tendencia sobre todo en un contexto de superávit fiscal y de restricción monetaria.
PUBLICIDAD
Un rebote inflacionario de esta magnitud tampoco tendría un impacto relevante en las chances electorales del Gobierno. Los inversores tienen dos fechas en la mira: el 7 de septiembre que son los comicios en la provincia de Buenos Aires y el 26 de octubre cuando se realicen las legislativas.
Actividad
Además de la inflación, el otro impacto que dejará la pulseada con el dólar está relacionado con la marcha de la economía. El aumento de las tasas y eventualmente la menor oferta crediticia tendría un impacto negativo tanto en el consumo de las familias como en la financiación del capital de trabajo de las empresas.
PUBLICIDAD
En los últimos meses el nivel de actividad muestra un serrucho que no logra superar el techo que se observa en la economía desde 2017. Sin un aumento mayor del consumo o un salto de la inversión resulta difícil sostener el repunte con forma de “V” que se observó desde el segundo trimestre del año pasado. Al contrario, en términos agregados podría decirse que la economía entró en una suerte de estancamiento.
Morosidad
Un informe de Fidelitas describió un síntoma de esta realidad al enumerar el incremento de la morosidad en las distintas líneas crediticias. En préstamos personales, por ejemplo, los atrasos pasaron del 4,1% al 5,6% entre junio de 2024 y mayo de 2025. Para tarjetas de crédito el salto fue desde 1,9% al 3,8%.
PUBLICIDAD
La cantidad de cheques rechazados también muestra un salto significativo, desde cifras menores a 10.000 mensuales hace un año a más de 60.000 en la actualidad. La cifra es equivalente a unos USD 125 millones mensuales, afectando la cadena de pagos en muchos segmentos.

Si se logra dominar la escalada cambiaria, las miradas volverán rápidamente a posarse en el el proceso electoral. Incluso el FMI lo menciona como un posible punto de inflexión después del cual Argentina quedaría cerca de recuperar acceso pleno a los mercados, coincidiendo con una baja del riesgo país. El propio Caputo culpó al “miedo kuka” la debilidad que siguen mostrando los bonos en dólares y un riesgo país que se mantiene en niveles superiores a 750 puntos básicos.
Reservas rigurosamente vigiladas
La explicación -de todos modos- luce un tanto simplista. El mercado sigue mirando con recelo las dificultades que presenta el Gobierno para acumular reservas y se mantienen las dudas respecto a la capacidad de pago de la deuda. “Pagamos el último vencimiento de julio con las compras que fuimos haciendo en los últimos meses, no tocamos un solo dólar de los que prestó el FMI”, señalaron en el entorno del ministro de Economía.
Por eso Caputo aclaró además que el Tesoro ya compró unos USD 1.500 millones a través de operaciones “en bloque”. Además sumó una cifra similar con la colocación de BONTE 2030, que se suscribe en dólares pero paga en pesos. El reciente salto cambiario le impide al Gobierno, al menos en los próximos meses realizar otras colocaciones de este título a tasas razonables, por lo que se cerró una de las ventanillas abiertas para la acumulación de reservas.
Por eso, los desafíos hacia adelante no se reducen a conseguir un buen resultado electoral y eventualmente sacarse de encima el temor a “un regreso de los kukas”. Avanzar en la eliminación total del cepo, un nuevo sistema tributario, consolidación de las reservas y el regreso a los mercados de capitales son las asignaturas que aparecen rápidamente para lo que será la segunda parte del gobierno de Javier Milei.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
El Gobierno quiere darle más fortaleza al peso y Caputo frenó con éxito la presión del mercado sobre el dólar
El Central y el Tesoro dejaron en claro que tienen mucho poder de fuego para contener el tipo de cambio. Kristalina Georgieva pidió “paciencia” para esperar los resultados del plan, pero los tiempos se acortan

Clima de Negocios: brotes verdes, serrucho, tendencia-ciclo y otras formas de hablar de un crecimiento que no termina de despegar
En el Gobierno dicen que ya se siente la mejora. Algunas consultoras, también. Pero datos privados e incluso oficiales muestran una economía partida, con una locomotora potente que, por ahora, no logra arrastrar vagones

La creación de empresas en Argentina está en niveles mínimos desde 2002
El registro de firmas nuevas muestra un freno inédito en el ecosistema productivo, mientras la inversión bruta interna no repunta. No es que la destrucción de unidades sea enorme, sino que no hay quienes las reemplacen

Georgieva pidió que Vaca Muerta impulse la economía real: qué se necesita para lograr un efecto derrame, según los analistas
La directora gerente del FMI destacó el desempeño del petróleo y la minería y planteó medidas para impulsar sectores rezagados como la construcción, los servicios y la logística. Economistas consultados plantearon sus reparos sobre el alcance del “efecto derrame”

Reforma de la Carta Orgánica e independencia del BCRA: qué tiene que ocurrir para que realmente funcione
Estudios internacionales apuntan a que una entidad a salvo de presiones políticas es más eficaz para reducir la inflación y alcanzar la estabilidad monetaria y cambiaria. El caso de Perú y las malas experiencias de Argentina


