
La balanza de intercambio con Brasil, el principal socio comercial de Argentina, registró en abril un superávit de USD 116 millones. Se trata del segundo saldo positivo consecutivo. Sin embargo, una profundización del atraso cambiario observado en los últimos meses podría afectar el flujo del comercio exterior y la competitividad de las empresas locales.
En abril, las exportaciones a Brasil sumaron USD 1.215 millones, lo que representó un aumento del 36,7% anual. Las importaciones totalizaron USD 1.099 millones y se redujeron 34,1% interanual, acumulando nueve meses seguidos de caída.
De este modo, el resultado del intercambio bilateral en los primeros cuatro meses de 2024 fue superavitario en apenas USD 42 millones.
Marcela Cristini, economista de FIEL, contó a Infobae que “el ajuste del dólar por debajo de la inflación hizo perder el efecto de la devaluación de diciembre y hoy el dólar blend (80% tipo de cambio oficial y 20% CCL) está apenas por arriba de los niveles del promedio 2022. Eso hace difícil exportar. En el caso de Brasil, el saldo comercial que le era favorable hasta el año pasado se ha equilibrado, pero básicamente por la baja de nuestras importaciones debido a la recesión”.
La consultora Abeceb destacó en un informe: “El Impuesto PAIS, que aumenta en 17,5% el precio de las importaciones, se mantendría al menos hasta fin de año, lo que sumado al efecto recesivo de una demanda interna que cae entre 7% y 8%, mantendrá estancadas las compras externas a lo largo del año, con el riesgo de que se materialice un atraso cambiario (reflejado en una reversión del superávit del intercambio argentino) si se insiste en el crawling peg al 2% por mucho más tiempo”.
En esa línea, el economista Pablo Goldín, diector de Macroview, dijo: “Hoy el dólar oficial mayorista está en $880, pero si continúa la política cambiaria y la inflación estimada en moderado declive, el tipo de cambio real se va a ubicar en un rango de entre $790 y $840 en el tercer trimestre”. Es decir, se irá perdiendo competitividad cambiaria.

“La sensación de que nos estamos quedando un poco cortos con el dólar es más evidente cuando se mira contra la moneda de Brasil, que es bastante competitiva en la actualidad. En comparación con el Real, neto de inflación, estamos en uno de los peores momentos competitivamente hablando en contra de Argentina, solo por detrás de 1999 y 2015”, sostuvo Goldín.
En cuanto al impacto, el economista dijo que “en el corto o en el largo plazo el hecho de que el peso pierda en la paridad contra el Real, que está débil frente al dólar, termina generando números más deficitarios en el comercio exterior. Obviamente que también juegan los niveles de actividad. Argentina está en medio de una recesión muy fuerte y por lo tanto, importa menos y compensa de alguna manera también un poco la disparidad cambiaria”.

La competitividad de Brasil se puede observar en la dinámica de su comercio exterior.
Desde la Cámara Argentina de Comercio (CAC), el economista Julio Rodríguez Rabellini señaló a Infobae: ”Brasil está incrementando el comercio con otras economías, además de China, y nosotros no. Lo que se observa en los datos de comercio exterior de Brasil es el aumento del comercio con otros países como Holanda, Singapur, Alemania, España y Rusia en los últimos meses”.
De hecho, las exportaciones de Brasil al mundo crecieron 14,2% en abril de 2024 con respecto a igual mes de 2023, al pasar de USD 27.086 millones a USD 30.920 millones. En tanto que las importaciones totales aumentaron un 14,3% con respecto a las registradas hace un año (USD 19.146 millones en 2023 vs. USD 21.879 millones este año). De este modo, el resultado comercial brasileño fue superavitario por vigésimo séptimo mes consecutivo, totalizó USD 9.041 millones.

Por otra parte, y dado que el intercambio comercial con el país vecino cayó 9,5% interanual en abril, Rodríguez Rabellini consideró: “Lo que puede estar impactando en el comercio con Brasil, y en general, es la falta de tecnología y competitividad de nuestra economía (impuestos y otros costos internos que encarecen de por si los productos)”.
Y agregó: “La necesidad de una reforma estructural será más importante que el tipo de cambio real para mejorar o no nuestras posibilidades de incrementar el comercio no solo con Brasil sino con otras economías. La baja de la inflación es una ayuda importante. El evitar bruscos saltos cambiarios será otro punto a sostener en los próximos meses y tal vez se pueda hablar de baja de impuestos nacionales, lo cual ayude a mejorar los costos de las empresas y esos recursos se vuelquen a inversión privada”.
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