
La Bolsa argentina ganó terreno el miércoles con su apertura en base a recompras de posiciones tras la toma de utilidades en la víspera, en medio del máximo histórico por una demanda que se cubre de la inflación y la devaluación.
El índice S&P Merval de Buenos Aires subió un 1,4%, a 201.060 puntos al cierre, contra su récord intradiario de 208.209 unidades alcanzado en la rueda del lunes.
Este mercado acumuló un inusual ascenso del 142% en pesos -y 43% en dólares “contado con liquidación”- el año pasado en pesos, para convertirse en estrella entre las plazas globales.
Para los inversores agresivos, Juan Ignacio Alonso, analista de de SBS Fondos, sugiere que “en 2023 la buena performance del mercado de acciones argentino va a continuar, y para inversores que tengan un plazo de inversión largo plazo y puedan soportar volatilidad”.
La plaza accionaria argentina venía de caer un 4,2% el lunes, en una suerte de toma de ganancias esperable dada la sucesión de ascensos a lo largo de diciembre. “Si bien Argentina continúa siendo oportunidad para los inversores a largo plazo que consideran estos precios como atractivos teniendo en cuenta su historial, el análisis técnico nos adelantaba esta baja que podían sufrir las acciones a corto plazo”, resumió Ayelén Romero, ejecutiva de Cuentas de Rava Bursátil.
Operadores consultados por Reuters coinciden en la atención vigente sobre el mercado de Brasil, donde tras la asunción de Lula da Silva como presidente el real tiende a perder valor contra el dólar y la bolsa de San Pablo profundiza sus debilidades, tendencias que van en desmedro de los negocios en Argentina.
Los bonos en dólares registraron una ganancia promedio de 3,1%, según la referencia de los títulos Globales con ley extranjera operados en Wall Street, mientras que el riesgo país de JP Morgan recortó importantes 54 unidades para la Argentina, en los 2.099 puntos básicos a las 18:20 horas.
Por otra parte, el Ministerio de Economía consiguió con éxito concretar un canje de bonos en moneda local por unos 3 billones de pesos.
“El Tesoro publicó los resultados de la primera operación del año, donde buscaba suavizar los vencimientos del primer trimestre. El equipo de (Sergio) Massa obtuvo una adhesión del 62% del total de los instrumentos elegibles -en nominales-, reflejando un resultado satisfactorio, pero dentro de lo esperado. De acuerdo con nuestros números, el 44,3% de los ocho títulos elegibles estaban en manos del sector público y especulábamos una aceptación privada que agregara entre 15 a 20 puntos porcentuales adicionales”, señaló Portfolio Personal Inversiones.
“La aceptación total estuvo literalmente en el medio del rango esperado. En resumen, la aceptación se explica por el sector público en su totalidad y algunos bancos privados -como también mencionó el Ministerio de Economía en su aviso de resultados- que mantienen buena parte de su liquidez en estos instrumentos. De hecho, observamos que los títulos de mayor tenencia pública fueron los más canjeados. De todas formas, consideramos que este canje -de tan baja extensión de maturity- no resuelve el problema de fondo. En base a nuestra simulación de roll over, la ventana julio/septiembre se vería seriamente comprometida si persistiera la tendencia actual”, agregaron los expertos de Portfolio Personal.
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