Martín Guzmán, tras las bajas de los bonos en pesos: “Algunos nos testean, nosotros también testeamos cuánto están dispuestos a perder”

Tras el desplome de los títulos atados a la inflación que podrían complicar el plan financiero, el ministro de Economía pidió que la oposición diga en público que no tomará medidas sobre la deuda en moneda local ante un cambio de gobierno

El ministro de Economía pidió que la oposición diga en público que no tomará medidas sobre la deuda en moneda local ante un cambio de gobierno
El ministro de Economía pidió que la oposición diga en público que no tomará medidas sobre la deuda en moneda local ante un cambio de gobierno

El ministro de Economía Martín Guzmán habló sobre la fuerte caída de los bonos en pesos de las últimas horas, dejó entender que los inversores buscan “testear” cómo reacciona el Gobierno ante esa situación y desafió: “Nosotros también testeamos a ver cuánto están dispuestos a perder algunos”.

El funcionario habló en una entrevista radial sobre el desplome de algunos títulos de la deuda en moneda doméstica y, consultado al respecto pidió que “los economistas del Gobierno anterior o de la oposición digan qué harían con la deuda pública en pesos, que lo digan en público. No podrían hacerlo”, disparó, en referencia a versiones de alguna medida en una futura administración sobre la deuda en moneda local. “Sería grave para el país que la oposición se manifieste en público” en ese sentido, dijo Guzmán.

Que ayuden a todos los argentinos y que digan van a respetar y fortalecer el financiamiento en la propia moneda. A mí no me consta (que la oposición piense en ese tipo de medidas), pero ante la duda, que se manifiesten”, dijo en declaraciones a Radio Nacional. Por último, desafió: “A algunos les puede convenir que haya esas dudas, por eso tiene que haber claridad. Varios testean a ver cómo se reacciona y nosotros también, a ver cuánto están dispuestos a perder algunos”.

“A algunos les puede convenir que haya esas dudas, por eso tiene que haber claridad. Varios testean a ver cómo se reacciona y nosotros también, a ver cuánto están dispuestos a perder algunos” (Guzmán)

Entre los títulos de deuda indexados por CER, el TX26 cayó 11,6% y el TX24, un 7,3 por ciento. El Discount 2033 cayó 7,7% y el Cuasipar 2045, un 11,7 por ciento. La fuerte ola de ventas podría impactar negativamente en la estrategia de financiamiento que tiene la Secretaría de Finanzas por delante para los próximos meses.

La tendencia negativa se dio en toda la curva CER, pero especialmente en los bonos más largos, es decir aquellos que vencen luego de las elecciones presidenciales del 2023. Algunos inversores temen que el próximo gobierno se vea forzado a estirar los vencimientos, realizar quitas o bajar tasas para hacer frente a la acumulación de vencimientos que se producirá para esa fecha.

En junio vencen $500.000 millones y todo indica que podría haber más complicaciones. Seguramente el ministro de Economía deberá convalidar tasas más altas para refinanciar lo que precisa y no salir a emitir pesos para pagarle a los inversores.

Sede del Ministerio de Economía de Argentina.  EFE/David Fernández
Sede del Ministerio de Economía de Argentina. EFE/David Fernández

Según un informe de PPI, sólo en los primeros cinco días del mes salieron más de $16.000 millones de los fondos comunes de inversión con bonos que ajustan por CER. Como contrapartida, aumentaron más de $5.000 millones las suscripciones en fondos “money market”, es decir que tienen liquidez casi inmediata. Ayer ambas tendencias se profundizaron.

Es posible que parte de esta venta de bonos CER esté relacionada –al menos parcialmente- con el pago del medio aguinaldo. Las empresas precisan liquidez para hacer frente a esta obligación y se ven forzadas a vender posiciones en pesos en las que venían obteniendo fuertes rentabilidades.

El derrumbe de los bonos CER tiene como contrapartida la euforia de los plazos fijos en UVA, que están creciendo a un ritmo de casi $4.000 millones diarios, la misma cantidad que se va cada día de los fondos de inversión. En otras palabras, los ahorristas que salen de los fondos integrados por bonos CER se pasan al plazo fijo UVA que paga la tasa de inflación más 1% y el plazo de inmovilización mínimo es de 90 días. El plazo es más corto, más seguro y tiene la posibilidad de salir antes del vencimiento con un descuento.

Algunos inversores temen que el próximo gobierno se vea forzado a estirar los vencimientos, realizar quitas o bajar tasas para hacer frente a la acumulación de vencimientos que se producirá para esa fecha

El crecimiento de los depósitos UVA muestra adónde va el dinero que sale de los fondos. En tres días de junio aumentaron $11.470 millones. A este ritmo de crecimiento pueden alcanzar un crecimiento de $88.000 millones en junio, el doble de lo que aumentaron en mayo ($45.940 millones).

Los depósitos UVA se convirtieron en la inversión más rentable, después de estar opacados por el auge de los Boncer. Dentro del menú de las opciones indexadas, los que siguen vigentes son las LECER que emite el Tesoro que vencen antes de fin de enero.

En la licitación de la Secretaría de Finanzas de la próxima semana, los inversores aceptarán canjear los bonos que venzan por Letras de Descuento a tasa fija y Lecer que no vayan más allá de fin de enero.

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